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REPORTAJE Foro SICUR

Protección contra incendios: el sector demanda una mejor formación

12/03/2018 - Por Juanjo Sanz Arenas
La protección contra incendios (PCI) fue otro de los temas centrales del Foro SICUR. Organizadas por APICI, Cepreven y Tecnifuego-AESPI, las jornadas se centraron principalmente en el nuevo RIPCI, en la seguridad activa y pasiva y en los incendios forestales. En todas ellas, los profesionales demandaron una regulación y una profesionalización de la formación en esta materia.

La protección contra incendios (PCI) cobró una especial importancia durante SICUR 2018. Muestra de ello fue, además de la presidencia de la feria por parte de Antonio Tortosa, vicepresidente de Tecnifuego-AESPI, las distintas conferencias desarrolladas sobre este sector a lo largo de los cuatro días de exhibición.

Las jornadas, organizadas por APICI (Asociación de Profesionales de Ingeniería de Protección Contra Incendios), Cepreven y la propia Tecnifuego-AESPI, tuvieron como principales ejes el nuevo Reglamento de Instalación de Protección Contra Incendios (RIPCI), la seguridad pasiva y activa y los incendios forestales.

Pero el hecho más relevante fue que la mayoría de los ponentes insistieron en la necesidad de regular y de profesionalizar la formación en esta materia.Así, en la primera sesión, profesionales de asociaciones, empresas aseguradoras y administraciones públicas mostraron su visión sobre las responsabilidades legales del técnico competente, mantenedores e instaladores en el nuevo RIPCI. En este sentido, Carolina Martín, subdirectora técnica del Área de Grandes Brokers de Mapfre, fue la encargada de tratar este tema desde el punto de vista de las compañías de seguros.

Tras una introducción del marco normativo, distinguió dos tipos de cobertura: la básica –que cubre accidentes de trabajo, responsabilidad de productos o trabajos acabados o servicios prestados– y la de responsabilidad civil profesional; todo ello, teniendo en cuenta que el RIPCI establece la obligación de tener un seguro de responsabilidad civil de mínimo 800.000 euros. “Con él se cubre este tipo de responsabilidad por daños frente a terceros, sin estar incluidos los propios”, explicó la profesional. 

Para concluir, Martín dio unas pinceladas sobre el mercado español en relación con los seguros en materia PCI: “Está muy maduro y tiene mucha oferta, por lo que no hay ningún problema para tener las coberturas exigidas por la Ley”, explicó.Por su parte, Francisco López, asesor legal de APICI, centró su intervención en las nuevas obligaciones reflejadas en el RIPCI. “El Reglamento establece nuevas responsabilidades respecto a la normativa anterior, correspondiente a 1993”, señaló el ponente. “Estas”, continuó López, “se concretan en cuatro temas principales: productos, empresas instaladoras, compañías mantenedoras y medios humanos, preocupándole especialmente este último a dicha legislación”.

Crítica

Seguidamente intervino Andrés Pereira, secretario general de APICI, quien se mostró muy crítico con la protección contra incendios en España. “No hay una concienciación, ni una carrera específica sobre este tema, y la normativa es exclusivamente de mínimos. La formación en PCI tiene mucha demanda, por lo que debe tratarse en la Universidad como titulación oficial debido a su importancia”, denunció el profesional.Además, “la protección contra incendios no se adecúa a las circunstancias del momento.

El RIPCI incluye leyes que ya están obsoletas, y la normativa actual ni siquiera persigue el riesgo desde el punto de vista de las vidas humanas”, prosiguió. “Muchas veces se cumple la legislación, pero no tenemos el nivel de seguridad adecuado”, concluyó Pereira.En esta línea crítica también se mostró Juan Pardo, presidente de Lumaes y vocal en la junta de APICI, quien denunció que “en el mercado hay una mala praxis, ya que el producto es muy barato, pero se hacen justificaciones mentirosas con el objetivo de vender”.

Seguridad activa

La segunda jornada sobre PCI, organizada por Tecnifuego-AESPI y por Cepreven, tuvo también como eje principal el RIPCI, esta vez desde el punto de vista de sus innovaciones sectoriales y desde la seguridad activa.Francisco Herranz, director del área técnica de la primera asociación, fue el encargado de exponer las principales novedades del citado reglamento. En este sentido, destacó entre ellas los aerosoles condensados, los controles de humo y de temperatura, la inclusión de todos los sistemas de alta y baja expansión, todo el alumbrado de emergencia y las mantas ignífugas, entre otras.

Asimismo, mencionó la presencia de todos los agentes implicados en PCI como “una de las grandes mejoras que ha experimentado el RIPCI”. Sin embargo, se mostró crítico también con esta normativa. “En nuestra opinión, a este reglamento le hace falta una mayor concreción de las normas UNE y de los controles por parte de la Administración, así como una necesidad de comprobar las instalaciones terminadas, explicar el papel que desempeñan los bomberos y el procedimiento para el diseño basado en prestaciones. Además, se han olvidado de algunos agentes, como los químicos acuosos”, enumeró el profesional.“Se trata de un documento bastante ambiguo que ha tenido que forzar su salida; incluso se han publicado dos guías, y la tercera lo hará previsiblemente a mediados de junio, para aclarar algunos elementos”, complementó Manuel Martínez, director del Área Activa de Tecnifuego-AESPI.

Pese a ello, este ponente afirmó que el RIPCI “es un documento vivo, ya que se va renovando y actualizando”, además de ser “muy necesario debido al intrusismo que existe en el sector. La PCI no era tomada en serio, era contemplada como un gasto, no como una inversión”, concluyó Martínez.

Por otro lado, cabe destacar la ponencia de Miguel Vidueira, director técnico de Cepreven, quien destacó algunos manuales prácticos de su asociación, concretamente los destinados para el diseño, instalación y mantenimiento de rociadores, abastecimientos y espuma de alta expansión, existiendo en este último una comisión técnica formada por representantes de distintas organizaciones para su correcta puesta en marcha.Finalmente, durante esta sesión se analizaron diversas normativas que afectan a determinadas instalaciones, como la UNE 23510, sobre cocinas, la UNE 23585, sobre control de humos y la UNE 23500, sobre abastecimiento de agua.

Seguridad pasiva

La seguridad pasiva en la PCI fue el tema central de la tercera jornada sobre protección contra incendios en el Foro SICUR. Organizada también por Tecnifuego-AESPI y por Cepreven, los ponentes explicaron el contenido de la Guía de protección pasiva; la Guía de conductos resistentes al fuego; la Guía de aplicación de pinturas intumescentes para la protección del acero estructural, la propagación y los ensayos de incendios en fachadas; el registro de instaladores de pasiva de Cepreven; la certificación de instalaciones de protección pasiva en Cataluña; y el Manual Cepreven para la instalación, mantenimiento e inspección de paneles sándwich.

Así, Jordi Bolea, coordinador del Comité Sectorial de Productos de Protección Pasiva de Tecnifuego-AESPI, destacó que la Guía de protección pasiva pretende aclarar las dudas del sector en este aspecto, ya que “los productos fabricados son complejos y sofisticados”. A esto añadió, tal y como hicieron diversos ponentes en la jornada anterior, “la alarmante necesidad de formación en PCI y de un esfuerzo común para que la calidad de la protección contra incendios avance”.

Por otro lado, Bolea abordó la Guía de instalación y mantenimiento de conductos resistentes al fuego, un documento que aun no está publicado pero que se encuentra en un estado de ‘borrador avanzado’. “La intención de Tecnifuego-AESPI es que cuando se publique, y una vez que esté maduro, esta guía se convierta en norma UNE en el futuro”, según anunció el ponente. Además, informó a los asistentes de que la asociación está trabajando en otras dos guías sobre estructuras mecánicas y sobre sellados de penetraciones.

Finalmente, cabe mencionar la intervención de Jon Michelena, director general de Cepreven, quien explicó la calificación de esta asociación para empresas instaladoras y mantenedoras de sistemas de protección pasiva contra incendios, un sistema voluntario que funciona desde 1997 y que garantiza que la empresa “sabe hacer las cosas bien”, por lo que es una “garantía de su capacidad técnica”.

Incendios forestales: bajan los siniestros pero aumenta la peligrosidad

Los incendios forestales fueron los protagonistas de la última jornada sobre protección contra incendios en SICUR 2018. Bajo la organización de Tecnifuego-AESPI y Cepreven, durante este acto representantes de organizaciones públicas y privadas trataron los materiales y los equipos de extinción, las novedades en vehículos, el uso de retardantes de largo plazo y las estrategias coordinadas en esta materia.

Además, Elsa Enríquez, de la subdirección general de Política Forestal del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, destacó que durante 2017 se quemaron 178.436,39 hectáreas en España, aunque el número de siniestros totales ha ido descendiendo. Así, esta profesional mostró que entre 1990 y 1999 se produjeron 180.310 siniestros; entre 2000 y 2009, 182.674; y entre 2010 y 2017, 99.216. Sin embargo, el porcentaje de sucesos con incidencias de protección civil y de fuegos con desalojos, con afección a las infraestructuras de las viviendas y con víctimas (heridos o fallecidos) han aumentado, aunque ligeramente.

Para mejorar estas cifras, Javier Navarrete, oficial de bomberos del Consorcio Provincial de Valencia, demandó más recursos tecnológicos para hacer frente a los incendios forestales. Además, mencionó la necesidad de integrar todos los actores involucrados bajo una misma estructura: “Todos podemos contribuir a la mejora de la dirección de este tipo de fuegos”, concluyó.

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