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92 SEGURITECNIA Abril 2016 Opinión S oy joven. También lo soy como profesional y en algunas de mis habilitaciones estoy etiquetado como júnior. Pero aun siéndolo, puedo asegurar que pienso e intento actuar como un sénior. Sí, como esos grandes ejecutivos y directivos de la seguridad que se reunieron en el I Congreso Nacio- nal de Formación Reglada en Seguridad Privada y de los que he podido aprender una infinidad de conocimientos. Como asistente, escuchas, retienes y maceras algunas de las ideas y situacio- nes vividas en un evento que reunió a la mayor parte de los actores de la seguri- dad privada. Una de las ideas que más clara me ha quedado es que, en cues- tión de formación, no todo es culpa de los centros de estudios ni de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, quienes presen- taron algunos datos lamentables pero necesarios para esta profesión que inten- tamos dignificar. Da la sensación de que se va a los exámenes “a ver qué pasa”, sin la seriedad que merece el sector… Buenos cimientos Para poder construir una casa debe- mos tener unos muy buenos cimien- tos. En el mundo de la seguridad, esos cimientos no se adquieren, cuando tie- nes 18, 30, 40 o 50 años, en un centro de formación. Se da por hecho que has pa- sado, al menos, un tercio de tu vida for- mándote a través de la educación prima- ria y secundaria, el bachillerato e incluso la universidad. Por lo tanto, deberíamos ser consecuentes y saber cuándo esta- mos preparados para afrontar retos y no generar una pérdida de tiempo a forma- dores, examinadores, etc. Por si esto fuese poco, creamos una mala imagen del conjunto por ignoran- cia. Muchos acusan exclusivamente a los vigilantes de seguridad. Pero la seguri- dad privada es más que eso: son sus téc- nicos, abogados, comerciales, adminis- trativos, operadores, directivos, perio- distas, ejecutivos… Con datos como los aportados por la Unidad Central de Se- guridad Privada se ve claramente, en ge- neral, un menosprecio del público hacia la carrera profesional a la que se intenta acceder. Cuestión de mínimos A mi modo de ver, y recordando que soy júnior, en este sector deberíamos unir- nos olvidándonos de los colores, cargos, medallas, conveniencias, etc., y preparar de un modo más activo a quienes llegan de otro sector o, como yo, finalizan sus estudios y comienzan su andadura en este mundo de la seguridad. Está claro y demostrado que la ma- yoría de los españoles y el conjunto del país funcionan con la maravillosa palabra “mínimos”. Pero cuando habla- mos de formación no se puede decir “pedimos un mínimo”, porque la pica- resca también está entre nosotros y to- dos sabemos que un mínimo es cum- plir, que es más barato y menos cos- toso que un máximo. Con el mínimo nos jugamos la seguridad de nuestros enfermos, mayores o hijos, de una es- palda escoltada, de una infraestructura crítica con un Nivel 4 de alerta antite- rrorista. Como vamos a mínimos, des- pués no podremos exigir responsabili- dades al escalafón más débil. El sueldo de un vigilante de seguridad no es, para nada, elevado y la buena for- mación es muy cara. Como aprendí en el Congreso Nacional de Formación Re- glada en Seguridad Privada, el dinero sólo tiene dos opciones: es una inversión o un gasto necesario. Pero al que menos tiene no se le puede pedir que lo gaste en formarse y que limitándose a unos mínimos muy bajos acabe con una for- mación similar a la de un funcionario pú- blico, cuyos mínimos son costeados por cada uno de los españoles. Dignificar el sector Tengo 25 años y empecé en el sec- tor hace seis como auxiliar de informa- ción. He pasado por puestos como el de mando intermedio, he vivido la quiebra de dos empresas importantes y puedo decir que me he encontrado casi de todo en este tiempo. Pero, por desgracia, lo que menos abunda es personal fuer- temente formado. En mi caso, he llegado a borrar formación que he ido adqui- riendo para trabajar en alguna empresa, ya que abunda la frase “tienes mucha formación y eso es peligroso para mí”. No veamos peligrar nuestros sillones. Formémonos y dignifiquemos este sec- tor para poder ser más y ganarle la bata- lla a la ignorancia. S Juan Serafín Rodríguez Delgado / Director de Seguridad La formación, esencial para dignificar el sector de la seguridad privada Deberíamos unirnos y preparar de un modo más activo a quienes llegan de otro sector o, como yo, finalizan sus estudios y comienzan su andadura en el mundo de la seguridad

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