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26 SEGURITECNIA Julio-Agosto 2018 Protección Contra Incendios E l sistema de construcción uti- lizado tradicionalmente en Es- paña presenta un buen com- portamiento en lo relativo a la protec- ción de las estructuras de los edificios frente al fuego. El hormigón armado y el ladrillo tienen unas características idóneas que evitan que el propio edifi- cio aporte combustible a un posible in- cendio, manteniendo su capacidad por- tante durante horas, lo que permite la evacuación y la actuación de los bom- beros en caso de necesidad. Es cierto que, por lo general, los riesgos no los genera el continente, sino el contenido. Nosotros, los ocupantes de los edificios, nos empeñamos en introducir una in- gente cantidad de materiales de todo tipo, cuyo comportamiento al fuego en la mayoría de los casos nos es descono- cido, por no hablar de la posible inte- racción de los productos de la combus- tión de los diferentes enseres en caso de incendio. La legislación ha tratado este tema desde hace muchos años. Ya a princi- pios del siglo pasado se publicaron las primeras disposiciones tras el incen- dio del Teatro Novedades. La primera norma general en este ámbito fue la Norma Básica de la Edificación-Condi- ciones de protección contra incendios (PCI), promulgada en 1981 y cuyo ori- gen fue el incendio del hotel Corona de Aragón en 1979. En la actualidad, es el Código Técnico de la Edificación-Docu- mento Básico de Seguridad Contra In- cendios el que regula este tema. Pero la normativa también ha avan- zado en otros aspectos relacionados con la sostenibilidad, la habitabilidad y el aislamiento térmico, entre otros, lo que ha conllevado la aparición de nuevos materiales y nuevas formas de construir y provocado la aparición de nuevos riesgos, no siempre contem- plados. Un claro ejemplo de este he- cho es el incendio de la Torre Grenfell, en Londres, el año pasado. El deseo de rehabilitar un edificio, aislándolo tér- micamente y modernizándolo estéti- camente, dio lugar a un proyecto bien planteado que fue ejecutado por al- guien cuyo desconocimiento resultó trágicamente palpable. La sustitu- ción de una placa de fachada por otra “prácticamente igual”, de menor coste, provocó la tragedia que todos cono- cemos. Protección pasiva A diferencia de las instalaciones de pro- tección activa contra incendios, que son instaladas por empresas especialis- tas que han de estar autorizadas por las delegaciones de industria, la protección pasiva es habitualmente erigida por tra- bajadores de la construcción, que por lo general carecen del conocimiento Jon Michelena Muguerza / Director general de Cepreven Por la profesionalización de la protección pasiva CALIFICACIÓN CEPREVEN DE EMPRESAS INSTALADORAS DE SISTEMAS DE PROTECCIÓN PASIVA CONTRA EL FUEGO Nos empeñamos en introducir una ingente cantidad de materiales cuyo comportamiento al fuego, en la mayoría de los casos, nos es desconocido

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