seguritecnia 459

52 SEGURITECNIA Diciembre 2018 E n el otoño de 2011 tuve el pri- vilegio de compartir confiden- cias con Ana Borredá sobre un proyecto que ella misma iba confor- mando en aquellos días: la puesta en marcha de una Fundación dedicada a la seguridad. La idea era tan sencilla como aprovechar el conocimiento que la Editorial Borrmart acumulaba, a tra- vés de sus publicaciones técnicas espe- cializadas en seguridad, ampliarlo con sus propios estudios e investigaciones y ponerlo a disposición de todos, Admi- nistración y sector privado, para buscar fórmulas alejadas de cualquier interés comercial que permitiesen la creación de sinergias para mejorar la posición de todos los actores del escenario de la se- guridad en España. El proyecto me cautivó desde el mi- nuto uno porque, a la sazón, yo tam- bién estaba inmerso en un apasio- nante proceso para mejorar la interlo- cución entre la seguridad pública y la privada. Por otra parte, mi experiencia profesional anterior en zonas donde el terrorismo autóctono golpeaba salva- jemente a sus objetivos de cualquier naturaleza me había hecho desarro- llar un espíritu de solidaridad que me llevaba, y me sigue llevando, a sumar siempre el máximo de esfuerzos para mejorar la seguridad de todos y a des- preciar a los vendedores de humo ca- paces de jugar con esa seguridad por miserables beneficios económicos o de posición personal. En consecuencia, apoyé esa iniciativa convencido de su conveniencia y ofrecí, además del personal, todo el apoyo ins- titucional que pudiera brindarle desde mi posición. Más tarde, concluido ya mi tiempo de servicio activo en la Guardia Civil, encontré en la Fundación la me- mos hoy con la confianza tanto del sec- tor privado de la seguridad como de la Administración porque, en ambos ca- sos, saben que nuestras propuestas no esconden intereses espurios y les con- ceden un plus de credibilidad. Este mensaje ha calado también en- tre nuestros socios protectores, que aportan los recursos necesarios para que podamos seguir adelante en nues- tra andadura. Ellos han sabido enten- der que nuestros valores constituyen un extraordinario vector para promo- cionar sus intereses, pero lo verdadera- mente singular y característico es que no apoyan a la Fundación esperando un retorno de su inversión vía publici- dad, sino que, juntos, hemos configu- rado un ecosistema confiable en el que todos compartimos nuestras visiones desde los mismos principios. Más aún, ellos mismos intervienen a la hora de dirigir nuestra acción y orientarla en la dirección más adecuada para alinearse con las necesidades detectadas sobre jor fórmula para seguir desarrollando mi vocación de servicio al interés gene- ral. Pero para entonces la criatura que vimos nacer en 2012 ya había dado sus primeros pasos con exquisito cuidado y había crecido lo suficiente como para convertirse en referencia de una forma mejor de hacer las cosas. Se cumplen ahora los primeros siete otoños de aquella idea y, para mí, mi primer año completo con la Funda- ción. Buen momento para hacer una re- flexión sobre el camino recorrido y va- lorar nuestra posición para alcanzar los objetivos señalados: Los cimientos La idea original de huir de cualquier in- terés económico y buscar exclusiva- mente el mejor servicio al interés gene- ral con rigor y seriedad, huyendo de la publicidad fácil para vender posiciones inventadas, ha sido el sello distintivo de la Fundación desde el primer momento de su existencia. Gracias a ello, conta- César Álvarez Fernández / Coordinador de Proyectos de la Fundación Borredá Introspectiva: el valor de la Fundación Borredá A vista de

RkJQdWJsaXNoZXIy MzA3NDY=