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OPINIÓN

Alberto Alonso, Bussiness Development Manager en Iberia de Axis Communications

El vídeo IP como elemento clave para la seguridad y la operativa de los centros penitenciarios

Las instituciones penitenciarias son una de las piezas esenciales en la política de seguridad e intervención social de un país.

 Es deber de la administración penitenciaria garantizar que los centros para el cumplimiento de las penas sean seguros y estén dotados de los medios materiales y personales necesarios, que aseguren el mantenimiento, desarrollo y cumplimiento de sus fines. Dado el foco natural de estas instituciones sobre la seguridad, los sistemas de vídeo son una pieza clave que está presente en la configuración de los centros penitenciarios desde hace décadas. En este artículo exploraremos algunas de las tecnologías y características del vídeo IP que pueden ayudar a optimizar tanto la gestión de estas instituciones como su propia operativa de seguridad.

En los centros penitenciarios existen dos áreas claramente diferenciadas. Por una parte, se encuentra el perímetro del centro y, por otro, los diferentes edificios o módulos en los que se lleva a cabo la actividad penitenciaria. En muchas ocasiones, la gestión de estas dos áreas está desarrollada por dos perfiles diferentes de personal, siendo responsabilidad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado todo lo relacionado con la seguridad perimetral, y de los funcionarios de prisiones lo relacionado con la gestión de la seguridad de puertas hacia adentro. En un centro penitenciario, de puertas adentro todo esta protocolizado; siempre están previstas todas las situaciones posibles y establecidas las respuestas ante cualquier acción.

El área perimetral es la barrera que separa el centro de la vida exterior y, por consiguiente, ha de contar con las medidas disuasorias y de seguridad que impidan que –en cualquiera de los dos sentidos– haya posibilidades o intentos de fuga y, especialmente, evitar que haya cualquier elemento material que circule de afuera hacia adentro, o viceversa. En estas zonas de perímetro, resulta interesante instalar cámaras térmicas con analíticas de antiintrusión, ya que éstas consiguen cubrir distancias muy grandes y, al incorporar tecnología térmica que detecta temperaturas en lugar de luz, no tienen las limitaciones de las cámaras “visuales” en condiciones de total oscuridad, niebla o lluvia intensa.

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De forma complementaria, el uso de cámaras IP, siempre con protección antivandálica, con amplio rango dinámico (WDR) y con alta sensibilidad ante situaciones de poca iluminación, resulta fundamental para evitar situaciones de fuerte contraluz o de escasa luz como las que suelen darse en las puertas de acceso.

En un centro penitenciario hay que cubrir muchas zonas que por su morfología son más largas que anchas: el perímetro, pasillos, alas, corredores y otras. En estas zonas es en las que se puede sacar el máximo partido a características como corridor format, que hacen que la apariencia de pantalla 16:9 propia de los sistemas de vídeo en HD se gire y se convierta en 9:16, y no incluya esa parte de la imagen que no aporta información relevante a nuestro sistema de vídeo.

La calidad de imagen es otro de los aspectos que resultan fundamentales en un centro penitenciario. En este sentido, la utilización de cámaras con resolución Full HD y megapixel puede ayudar, además de mejorar la calidad de imagen, a cubrir a mayores áreas de visión y, por consiguiente, a evitar ángulos muertos para cubrir un área amplia como podría ser un patio.

Secuencias de vídeo

Los centros penitenciarios se caracterizan también por contar con múltiples centros de control, generalmente uno por módulo, más otro de centralización y la denominada “sala de crisis”. Por ello, capacidades de las cámaras IP, como la posibilidad de ofrecer múltiples secuencias de vídeo configurables de modo individual, incluso si se usa un único formato de compresión, resultan de gran utilidad, ya que permite definir diferentes calidades en secuencias, dependiendo si son para visualización o para grabación local o remota. Esto permite tener centros de control más dinámicos.

También funcionalidades como la posibilidad de almacenamiento en el extremo (Edge Storage) resultan muy interesantes, ya que permiten a las cámaras grabar secuencias en tarjetas SD dentro del propio aparato y crear sistemas de vídeo redundantes, tolerantes a fallos y altamente disponibles.

En un centro penitenciario todos los aspectos de seguridad han de estar previstos, así como las respuestas asociadas a cualquier tipo de situación que pueda darse a nivel interno, por lo que no es aceptable que puedan ocurrir situaciones de las que no haya constancia en el sistema de vídeo. En este sentido, también resulta de gran utilidad emplear tanto cámaras ocultas como la analítica de “antimanipulación” (tampering), que alerta a los operarios si la cámara se ha desconectado, su campo de visión se ha visto alterado o se ha cubierto el objetivo con un spray o con cualquier tipo de objeto.

Uno de los aspectos diferenciadores respecto al vídeo analógico es la capacidad que tienen las cámaras de vídeo IP para gestionar el audio. Estas cámaras permiten establecer límites (en decibelios) a partir de los cuales generar alertas o alarmas. Generalmente, antes de una agresión o de una pelea suele haber un intercambio de insultos u otro tipo de provocaciones verbales que pueden ser identificadas de forma temprana y ayudar a prevenir posibles incidentes.

Como comentábamos al principio, en instalaciones complejas y altamente exigentes como los centros penitenciarios es donde se puede sacar el máximo partido a los sistemas de vídeo IP, y emplearlos no sólo para labores exclusivas de seguridad. El desarrollo y la innovación que ofrece el mercado de vídeo IP hacen que los sistemas de vídeo puedan ser más dinámicos y aprovechar nuevas características y funcionalidades difíciles de conseguir con el tradicional vídeo analógico. Las capacidades de “inteligencia” de las cámaras de vídeo IP pueden, sin duda, colaborar para ofrecer entornos penitenciarios más seguros y mejor gestionados.

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