sector de la seguridad privada, empresas de seguridad, empresas de servicios, revista Seguritecnia, seguridad en el fútbol
Revista Seguritecnia Edición impresa
Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
NOTICIA

Plan de Autoprotección y Plan de Protección de Colecciones ante Emergencias

10/11/2015 - Artículo de Guillermo Huelin, consultor
Podría entenderse la autopro-tección –considerando la etimología de la palabra y de acuerdo con la Dirección General de Protección Civil y Emergencias– como el conjunto de acciones encaminadas a la protección, realizadas por uno mismo, para sí mismo. Ello implica una serie de acciones como la prevención, el control de riesgos y las medidas a adoptar con objeto de garantizar la protección de los ciudadanos, los bienes y el medio ambiente; y obliga tanto a los ciudadanos como a las Administraciones Públicas.

Ahora bien, la autoprotección tal y como está concebida en España se divide en dos tipos: la ciudadana y la corporativa. La primera es la ejercida por los ciudadanos en el entorno donde se desenvuelve su vida privada. Por tanto, se puede hablar de: autoprotección individual, autoprotección familiar, autoprotección de comunidad de vecinos… En el segundo caso, la autoprotección corporativa debe entenderse como el sistema de acciones y medidas adoptadas por una entidad, pública o privada, encaminadas a prevenir y controlar los riesgos, a dar respuesta a las emergencias y garantizar la coordinación de las acciones que se adopten con el sistema público de Protección Civil.

Los museos, tanto públicos como privados, son entidades que deben materializar la autoprotección a través del denominado Plan de Autoprotección para poder informar y preparar tanto al personal que trabaja en ellos como a los visitantes. Un Plan de Autoprotección es un sistema de control y gestión de la seguridad en el desarrollo de las actividades corporativas que comprende: el análisis y evaluación de los riesgos; el establecimiento de objetivos y medidas de prevención; la definición de medios humanos y materiales de la organización disponibles para la prevención de riesgos y la intervención en emergencias; el establecimiento de los procedimientos de actuación ante emergencias que garanticen la evacuación y/o confinamiento e intervención inmediata, así como la coordinación de las acciones a ejecutar con el sistema público de Protección Civil.

Legislación

Pero, ¿en qué ordenamiento jurídico se sustenta la autoprotección corporativa? Este sustento viene determinado en el artículo 15 de la Constitución Española, en los artículos 5 y 6 de la Ley 2/1985, de Protección Civil, y en el Real Decreto 393/2007, por el que se aprueba la Norma Básica de Autoprotección de los centros, establecimientos y dependencias dedicados a actividades que puedan dar origen a situaciones de emergencia, modificado por Real Decreto 1468/2008, de 5 de septiembre.

En el año 1982, el Real Decreto 2816/1982, por el que se aprueba el Reglamento General de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, en su Sección IV, artículos 24 y 25, habla de la autoprotección. Este reglamento establece qué locales deben elaborar un plan de emergencia y disponer de una organización de autoprotección para garantizar, con los medios propios de que dispongan, la prevención de siniestros y la intervención inmediata en el control de los mismos, aunque estos artículos han sido derogados por el Real Decreto 393/2007.

En fechas posteriores se publicó la Orden Ministerial de 29 de noviembre de 1984, que aprobó el Manual de Autoprotección Guía para el desarrollo del Plan de Emergencia contra Incendios y de Evacuación en Locales y Edificios; orden que también está derogada por el Real Decreto 393/2007.

En el año 1995 se publicó Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, cuyo objeto es promover la seguridad y salud de los trabajadores mediante la aplicación de medidas y el desarrollo de las actividades necesarias para la prevención de riesgos derivados del trabajo. En particular, el artículo 20 establece que el empresario deberá analizar las posibles situaciones de emergencia y adoptar las medidas necesarias en materia de primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación de los trabajadores, designando para ello al personal encargado de poner en práctica estas medidas y comprobando periódicamente su correcto funcionamiento.

No obstante, como dice la Norma Básica de Autoprotección (Real Decreto 393/2007), la actividad protectora de la seguridad y la salud, derivada de la Ley 31/1995, teniendo un campo común con la autoprotección a que se refiere la Ley 2/1985, de 21 de enero, no cubre los requerimientos de prevención o reducción de riesgos para la población de los que esta última se ocupa, entendiendo como población los visitantes a los museos.

Para seguir leyendo este artículo, pinche en este enlace.

Volver