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Revista Seguritecnia Edición impresa
OPINIÓN

Antonio Martínez de los Reyes , Director de Seguridad Privada

Inteligencia, prevención y seguridad de las empresas en el exterior

Las grandes multinacionales españolas están presentes en el mundo entero (compañías del Ibex-35 generan de media en el exterior el 62,4% de su facturación y en algunos casos los porcentajes alcanzan valores superiores, cercanos a veces al cien por cien) y son referentes internacionales en los proyectos en los que participan; al igual que también sucede en el caso de las empresas medianas.

Aunque la mayoría de las compañías preferirían trabajar en mercados desarrollados, es evidente que las oportunidades de negocio en proyectos de energía, obra civil y telecomunicaciones están situadas en países subdesarrollados o en vías de desarrollo en los que las condiciones de seguridad no son óptimas.

Los riesgos 

Al margen de los potenciales beneficios asociados a un proceso de internacionalización, deben considerarse todos los posibles riesgos con los que la empresa va a encontrarse en las diferentes fases del proceso de internacionalización. Estos riesgos son los siguientes:

  •  Riesgos de prospección de mercados.
  •  Riesgos financieros (interés y tipo de cambio).
  •  Riesgos comerciales (de crédito y de transporte).
  •  Riesgo país (políticos, sociales, administrativos y legales).

El riesgo país recoge todos los riesgos asociados a la localización de una inversión internacional. Estos riesgos van desde el desarrollo y la estabilidad política, social, administrativa y económica del país, las diferencias culturales con posibles trabajadores y consumidores, etc., hasta los propios de la inversión realizada en el extranjero.

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En cuanto a los riesgos político-administrativos, han de considerarse los siguientes aspectos:

  •  Decisiones gubernamentales sobre expropiaciones o nacionalizaciones.
  •  Cambios de régimen político, revoluciones, terrorismo y conflictos armados internos o internacionales.
  •  Barreras legales de entrada: aranceles y política de repatriación de beneficios.
  •  Disposición de servicios públicos e infraestructuras.

La forma de controlar y reducir los riesgos parte de un esfuerzo de la empresa para prevenirlos. Los tres primeros riesgos enumerados son competencia de diferentes áreas/departamentos de la compañía, pero los relativos a la seguridad de las personas, los bienes, las instalaciones y el conocimiento deberán ser gestionados por el departamento de Seguridad Corporativa, estableciendo procedimientos y acciones de forma que estos riesgos puedan ser mitigados. Son los siguientes:

  •  Las dificultades del personal expatriado para adaptarse a las funciones y tareas del nuevo trabajo, a la cultura y la vida del país, así como la dificultad en sus relaciones con los nacionales del lugar de destino colocan a este personal, y por lo tanto a la empresa, en una situación de vulnerabilidad.
  •  La inestabilidad político-administrativa y económico-social, los altos índices de delincuencia y la actividad terrorista ligada al narcotráfico o al fundamentalismo religioso suponen un riesgo no solo para la continuidad del negocio, sino también para la propia seguridad física de las personas, los bienes y las instalaciones.
  •  Las circunstancias sobrevenidas en las que la intervención el hombre no tiene influencia como las inundaciones, terremotos, huracanes, etc.

Necesidades de seguridad 

Cuando una compañía opera en zonas con contextos sociopolíticos sensibles o conflictivos está obligada a adoptar procedimientos y medidas de seguridad (planes de seguridad, de contingencia, de evacuación, gestión de viajes, recomendaciones de seguridad para el personal, etc.) acordes con la situación.

La interrupción de la actividad en unas oficinas, obra o complejo industrial, la pérdida del conocimiento de un proyecto o el daño que los empleados puedan sufrir al encontrarse en una zona de conflicto o inestabilidad social, o simplemente por ser objeto de delincuencia común, son hechos que conllevan un alto coste humano, económico y reputacional.

Las competencias del departamento de Seguridad Corporativa abarcan los siguientes aspectos:

  •  Seguridad del personal (propio, subcontratado y de los socios): directivos, expatriados y locales.
  •  Seguridad de las oficinas e instalaciones (fijas o temporales).
  •  Seguridad de la información.
  •  Seguridad en hoteles, residencias y domicilios.
  •  Seguridad en los desplazamientos: en el interior del país (trabajo, particulares) y en los desplazamientos internacionales (visitas, incorporaciones, particulares).

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