sector de la seguridad privada, empresas de seguridad, empresas de servicios, revista Seguritecnia, ciberseguridad
Revista Seguritecnia Edición impresa
Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
OPINIÓN

Joaquín Fernández Perles, Jefe de la Línea Sonar en SAES

Cómo proteger una infraestructura crítica de la amenaza submarina

La conciencia sobre la amenaza submarina es creciente, razón por la que el uso de sónares para vigilancia y protección submarina se está generalizando, principalmente en países de Oriente Medio y Estados Unidos, altamente concienciados con este tipo de amenazas. En Europa, la preocupación creciente y el desarrollo de planes específicos para la protección de infraestructuras críticas están haciendo que se esté incrementando la demanda de estas soluciones en el continente.

Puertos, centrales de energía y complejos petroquímicos junto al mar son percibidos con una especial vulnerabilidad ya que las amenazas que provienen de la superficie del mismo pueden ser fácilmente detectadas por sistemas de video-vigilancia o mediante el uso de radares, pero no así las amenazas submarinas como buceadores o pequeños vehículos submarinos, los cuales podrían burlar los tradicionales sistemas de vigilancia de superficie y poner en riesgo infraestructuras críticas con acceso marítimo.

Sonar para la detección de intrusos bajo el agua

La tecnología sónar es la que permite “ver” debajo del agua y viene siendo ampliamente utilizada en el sector militar para la detección de buques y submarinos a decenas de millas. Sin embargo, la detección de buceadores y otro tipo de amenazas como pequeños vehículos submarinos no tripulados eran un reto que sólo unas pocas empresas han logrado superar. La solución es el sonar de detección de intrusos, un tipo de sonar activo de alta frecuencia que permite detectar las amenazas submarinas antes referidas. La empresa española SAES ha desarrollado uno de estos sónares: el DDS-03. El sonar emite pulsos acústicos, procesa los ecos y permite identificar a un intruso y conocer su posición con tiempo suficiente para emplear medidas de disuasión. 

Un sistema de protección submarino puede incluir también barreras físicas de superficie o submarinas, dependiendo de las posibilidades y necesidades de cada tipo de activo o infraestructura a proteger.

Suponiendo el caso de una central petroquímica con acceso marítimo que tuviera integrado este sonar en su sistema de vigilancia, el funcionamiento ante una intrusión submarina sería similar a si se vulnera el acceso por superficie. De forma automática, una vez detectada la amenaza y realizado el seguimiento de la misma, se generaría una alerta, permitiendo conocer con precisión la posición, distancia, trayectoria y tipo de amenaza. Con esta información se podrían activar elementos de disuasión como enviar una patrulla a la zona para evitar su acceso o emitir sonidos disuasorios debajo del agua que indiquen al intruso que abandone el área

Distintas configuraciones del sistema según el activo a proteger.

La modularidad que proporcionan estos sistemas les permiten adaptarse a cada caso concreto, pudiendo ser instalados de diferentes maneras según el activo a proteger. En el caso de un barco, como buques militares o yates de lujo, puede desplegarse desde la cubierta del mismo. En el caso de utilizarse para la vigilancia de un puerto u otro tipo de infraestructura puede instalarse de forma fija sujeto al cantil del puerto o a la estructura o bien disponerse en el lecho marino. 

En el caso de configurar el sistema para la vigilancia de un puerto u otro tipo de infraestructura puede instalarse de forma fija en el cantil del puerto o en el lecho marino.

Su configuración más sencilla, usando una única antena, es apropiada para la protección de un acceso a puerto, siempre que no existan obstáculos que puedan generar zonas de sombra.

Por contra, en el caso de vigilancia de una infraestructura offshore o los pilares sumergidos de un puente podría ser necesario emplear dos antenas, es decir, dos unidades sónar, para evitar el obstáculo que origina la estructura sumergida.

El radio típico de un sonar de detección de buceadores varía en función del fabricante y de las condiciones específicas de la zona a proteger, ya que aspectos como la temperatura del agua, salinidad, ruido subyacente, etc. son parámetros que influyen fuertemente en cualquier tecnología de detección sonar. Por esta razón, para la vigilancia de zonas más extensas es preciso incorporar un mayor número de antenas.

Para continuar leyendo acceda a este enlace

Volver