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OPINIÓN

César Martínez Fernández, CEO de UTEK

El papel de los USV en la seguridad portuaria

Las embarcaciones no tripuladas (Unmanned Surface Vehicles, USV) están ligadas a las actividades portuarias desde su nacimiento. En el año 1906, el puerto de Bilbao tuvo el privilegio de servir de escenario a la primera demostración de Telekino, un sistema de control a distancia inventado y patentado por el ingeniero español Leonardo Torres Quevedo. A pesar de que la prueba de control a distancia de una pequeña embarcación fue un rotundo éxito, las autoridades de la época no supieron aprovechar el potencial de esa invención que quedó olvidada al poco de su nacimiento por falta de financiación.

Aunque los USV se han usado desde la Segunda Guerra Mundial en aplicaciones militares, en los últimos años se está produciendo un fuerte incremento en la demanda para usos civiles, manteniendo por supuesto un crecimiento sostenido en el ámbito de defensa.

Entre sus ventajas respecto a los barcos tripulados destacan las siguientes: permiten una operación continuada solo limitada por la disponibilidad de combustible o energía eléctrica para la propulsión, eliminan totalmente los riesgos para las tripulaciones en actividades peligrosas o en malas condiciones de mar, disminuyen el tiempo de respuesta ante situaciones que requieran un rápida intervención, reducen los costes de operación y, finalmente, eliminan el factor humano, disminuyendo los riegos asociados a posibles errores de operación.

Aunque actualmente se están desarrollando grandes proyectos para comenzar a automatizar procesos y operaciones en grandes buques mercantes y de pasajeros, la automatización total de ese tipo de barcos necesita todavía algunos años para ser una realidad debido a su complejidad y también a las barreras normativas, legislativas y de certificación.

Sin embargo, la automatización de pequeñas embarcaciones con esloras inferiores a 15 metros para aplicaciones específicas es una realidad que está entrando con fuerza en el mercado y que acabará imponiéndose en los próximos años para cierto tipo de usos como la seguridad portuaria, la vigilancia marítima, la inspección de instalaciones y algunas aplicaciones de defensa. En efecto, los USV constituyen un elemento de apoyo para complementar a los barcos tripulados y otros recursos terrestres o aéreos en las aplicaciones mencionadas.

Navegación segura

Aunque normalmente se hable de sistemas autónomos, esta expresión puede dar lugar a equívoco, ya que se trata de sistemas que están en todo momento supervisados por uno o varios operadores en la estación de control, contribuyendo a una navegación segura.

Conviene señalar que la seguridad de la navegación marítima es un principio por el que deben regirse los desarrollos de los USV. De hecho, las empresas fabricantes están gastando muchos recursos en garantizar la seguridad para que los sistemas no tripulados puedan ser operados sin riesgo en entornos no segregados con tráfico marítimo convencional. Además de integrar todos los equipos de navegación de un barco tripulado, los USV deben disponer de sistemas de seguridad de alta fiabilidad y suficientemente probados para hacer frente a cualquier incidencia que pudiera surgir durante su operación.

También es clave la coordinación con las autoridades marítimas de la zona (capitanías, autoridades portuarias, salvamento marítimo, servicio de tráfico de buques, etc.) para una operación segura.

Desde el punto de vista normativo y de certificación, tanto entidades gubernamentales –como IMO, EMSA o la propia Dirección General de la Marina Mercante en nuestro país–, como grandes empresas de clasificación –como DNV GL– están realizando esfuerzos para que los desarrollos tecnológicos no se queden huérfanos legislativamente hablando. Si bien es cierto que la puesta en marcha de medidas de este tipo requieren un consenso a nivel internacional, es loable el esfuerzo que está realizando la Dirección General de la Marina Mercante para conseguir acelerar el proceso normativo y contar con un marco regulatorio propio a nivel nacional que permita el desarrollo y operación de USV.

En nuestro país hay pocas alternativas relacionadas con el desarrollo de USV de alta fiabilidad, siendo UTEK una de las pocas empresas nacionales especializadas en este tipo de sistemas.

Aplicaciones

Centrándonos en las aplicaciones portuarias, los USV pueden resultar una valiosa herramienta de ayuda para una mejor gestión de las actividades en un entorno tan complicado como es un puerto. El objetivo del sistema es disponer de una plataforma móvil en el agua que pueda incorporar diversas cargas de pago para la adquisición de información que ayude a la toma de decisiones. Asimismo, parte de sus capacidades pueden estar orientadas a la resolución de problemas y a la provisión de servicios. En concreto, se proponen los siguientes elementos para integrar en el barco:

  • Cámaras giroestabilizadas de visión diurna/nocturna para la adquisición de imágenes en todo tiempo.
  • Mini submarino (Remotely Operated Vehicle) para inspección subacuática. Micrófonos y altavoces para comunicaciones con embarcaciones cercanas.
  • Cañón contraincendios para intervenciones rápidas.
  • Lanzador automático de salvavidas.
  • Sondas para medición de parámetros del agua (oxígeno, temperatura, conductividad…).
  • Sonar para batimetría.
  • Detectores de hidrocarburos en el agua.
  • Estación meteorológica.
  • Elementos activos para la retirada de residuos y contaminantes.
  • Grúa para carga/descarga de material.

Una embarcación dotada de todos estos equipos tendría capacidad para realizar operaciones relacionadas con:

  • Vigilancia marítima y costera.
  • Vigilancia de instalaciones críticas.
  • Inspección de superficie y subacuática.
  • Escolta de buques.
  • Auxilio a embarcaciones en apuros.
  • Extinción de incendios.
  • Salvamento y rescate.
  • Control medioambiental.
  • Limpieza de superficie.
  • Transporte de material.

A modo de resumen y a la vista de las capacidades de un USV como el que se propone, es evidente que puede utilizarse en distintos entornos marítimos para labores de vigilancia e inspección, contraincendios, rescate de náufragos, control medioambiental, control de pesca furtiva, investigación oceánica y transporte entre otras aplicaciones.

A pesar de las bondades mencionadas en este artículo, los usuarios finales de este tipo de sistemas se muestran a veces reticentes a su incorporación en las operaciones, ya sean de tipo rutinario o de emergencia. Esta precaución inicial está justificada por la reducida oferta de sistemas del mercado y la relativa falta de experiencia a nivel internacional en su operación. Sin embargo, cualidades como la alta fiabilidad del producto final, las elevadas capacidades operativas y un adecuado servicio de apoyo postventa por parte del fabricante, pueden ayudar a tomar la decisión de adquirir sistemas de última generación para aumentar la competitividad del usuario final en sus operaciones.

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