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OPINIÓN

Eduardo Ruiz, Responsable de Mercad Civil y Seguridad de SAES

Protección de puertos e infraestructuras críticas: ¿cómo actuar frente a una intrusión submarina?

La vigilancia del acceso submarino a puertos y otras infraestructuras críticas como plantas petroquímicas y centrales de energía debe ser contemplado en la planificación de seguridad. No obstante, infraestructuras como estas no siempre permiten el uso de barreras físicas submarinas, por lo que se requiere la incorporación de sensores acústicos para la detección de intrusiones no deseadas.

El acceso marítimo en superficie a una instalación crítica es habitualmente resuelto mediante la incorporación de radares y/o cámaras. Sin embargo, estos medios no son efectivos para la detección de amenazas submarinas, como la que constituye un buceador que infiltre en la zona.

Los riesgos que pueden suponer una intrusión submarina abarcan desde una posible acción de sabotaje o terrorismo a intrusiones accidentales de buceadores deportivos. 

Para el primer caso hay que considerar tanto los buques amarrados a puerto como la integridad de la propia infraestructura crítica, pasando por las actividades económicas involucradas. Por tanto, habría que contemplar acciones de vigilancia que eviten situaciones como bloqueos al transporte marítimo y a la operación portuaria, daños ambientales producidos por vertidos de hidrocarburos y cortes de suministros de gas, entre otros riesgos.

Asimismo, como se apuntaba anteriormente, incluso un buceador deportivo que entre en una zona portuaria (arrastrado por corrientes o por acto involuntario) puede significar un riesgo para las operaciones normales del puerto, aparte de para su propia vida.

En todos estos casos es necesario un sistema eficaz de detección submarina de los buceadores y medidas apropiadas para actuar ante estos riesgos de forma proporcionada al nivel de amenaza.

Detección y verificación

La solución para la detección de este tipo de amenazas es la incorporación de tecnología sonar al sistema de vigilancia. SAES ha desarrollado en este sentido un avanzado sonar activo de alta frecuencia (DDS-03) eficaz en una amplia variedad de escenarios y que puede usarse para proteger tanto buques de gran valor como puertos y otras infraestructuras críticas.

Además de detectar al intruso, es necesario contar con medios específicos para verificar si se trata de una amenaza y el nivel de riesgo que supone, y así poder actuar en consecuencia.Al igual que ocurre con los medios terrestres, el sonar de detección de buceadores debe ser capaz de localizar y seguir al posible intruso de forma automática y continua para facilitar la posición de los intrusos submarinos detectados a un sistema PSIM (Physical Security Information Management) que centralice todos los sistemas de vigilancia de la instalación. 

Buceador_DDS_2018

Conocer los datos de posición del intruso permite guiar a medios humanos o técnicos –como una patrulla o un dron– a la zona en cuestión para confirmar la amenaza y/o actuar sobre ella en consecuencia. En este sentido, el DDS-03 incluye una aplicación para tablet que ofrece información de la amenaza de forma inalámbrica y no solo desde el puesto de control.

Otro medio de verificación de la amenaza es la orientación de cámaras de vigilancia hacia la localización del objetivo. Estas cámaras, por ejemplo, permiten confirmar indicios en superficie de la existencia de un buceador, como la presencia de burbujas o de la boya de localización, en caso de buceador deportivo. El DDS-03, precisamente, contempla la posibilidad de integrar y dirigir cámaras de seguridad con el objetivo de verificar la amenaza.

Asimismo, para la seguridad en superficie se está extendiendo el uso de drones aéreos en tareas de verificación de amenazas dada su mayor rapidez y menor riesgo humano. De la misma forma, el uso de vehículos submarinos, autónomos o remotamente operados se perfila como el siguiente paso en la verificación de las amenazas submarinas. De hecho, SAES trabaja en la integración de drones submarinos en sistemas como el DDS-03.

Actuación ante el intruso

Una vez desplazada una patrulla a la zona, los medios de actuación van desde el uso de material explosivo (habitualmente denominados hard-kill y principalmente restringidos al ámbito de instalaciones militares de alto riesgo) a otros medios disuasorios no letales (o soft-kill). 

Concretamente, el DDS-03 cuenta con la opción de un sistema de disuasión submarino, que permite transmitir sonidos y mensajes bajo el agua para alertar al buceador de su aproximación a una zona de riesgo o de acceso restringido. Esto es especialmente útil en situaciones de menor riesgo, como el caso del error del buceador deportivo, anteriormente descrita.

Este sistema de disuasión puede emplazarse en el puerto, operarse por una patrulla o, incluso, instalarse en un USV para llevar a cabo una operación remota.

Los vehículos submarinos pueden actuar, además de como elementos de verificación de la amenaza, como elementos disuasorios, empleando sistemas ópticos (como un proyector de luz) o acústicos (como el sistema de disuasión acústica mencionado anteriormente), entre otros. Asimismo, posibilitarán seguir al intruso a corta distancia y escoltarle a una zona segura.

En definitiva, las prestaciones del sonar de detección de buceadores DDS-03, junto con los dispositivos auxiliares y su capacidad de integración con otros sistemas, permiten detectar, verificar y actuar frente a la amenaza submarina, y así configurar una vigilancia integral de los puertos e infraestructuras críticas.  

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