sector de la seguridad privada, empresas de seguridad, empresas de servicios, revista Seguritecnia, seguridad en el fútbol
Revista Seguritecnia Edición impresa
Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
OPINIÓN

Miguel Ángel López Romero, Consejero Delegado de Magal S3 España

Seguridad aeroportuaria: tecnología para un nuevo rumbo

Los recientes atentados en los aeropuertos de Bruselas y Estambul, perpetrados en la zona pública de la terminal, donde casi ningún aeropuerto controla el acceso pese a los miles de personas que lo transitan diariamente, demuestran que los terroristas ya combinan con soltura ambas tácticas (ejecución fácil y altura de miras) y nos dan una doble lección: que aún no hemos asumido una nueva realidad y que las medidas de seguridad de la zona de embarque disuaden.

Es sabido que el terrorismo actual, con metas difusas, medios irregulares y basado principalmente en la notoriedad, puede atacar cualquier lugar por donde, de forma planificada o rutinaria, transiten un cierto número de personas. Iglesias, redacciones de prensa o paseos marítimos se han convertido recientemente en presa fácil del terror. Pero no por ello podemos bajar nuestra guardia en aquellos emplazamientos, de mayor envergadura, que históricamente han sido objetivo habitual del terrorismo. Los aeropuertos de todo el mundo continúan siendo el objetivo preferido de una industria con altura de miras que, habiendo perfilado su estrategia, se entretiene entremedias con planes más llevaderos que globalicen su alcance.

Los recientes atentados en los aeropuertos de Bruselas y Estambul, perpetrados en la zona pública de la terminal, donde casi ningún aeropuerto controla el acceso pese a los miles de personas que lo transitan diariamente, demuestran que los terroristas ya combinan con soltura ambas tácticas (ejecución fácil y altura de miras) y nos dan una doble lección: que aún no hemos asumido una nueva realidad y que las medidas de seguridad de la zona de embarque disuaden.

Además, como especialistas en la protección de exteriores, desde Magal S3 no podemos dejar de subrayar que una gran parte de los aeropuertos de todo el mundo sólo cuenta con un vallado perimetral de simple torsión sin ningún tipo de detección electrónica ni monitorización por vídeo. Como mucho, con gran esfuerzo por parte de sus responsables de seguridad, se van incorporando poco a poco cámaras y sensores perimetrales convencionales.

Es sabido que la cadena de seguridad no es más fuerte que su eslabón más débil, por lo que debemos cuidar cada detalle.

El planteamiento israelí en este sentido es incontestable: se comienza blindando los principales objetivos de los terroristas para, poco a poco, continuar hacia abajo en la pirámide de riesgo, asegurando cada escalón y arrinconando la actividad terrorista hasta convertirla en residual. Los últimos atentados perpetrados en Tel Aviv han sido ejecutados con cuchillos o armas cortas en plena calle o pequeños restaurantes: mayor riesgo para el terrorista, menor notoriedad del atentado y desmoralización de instigadores y ejecutores.

El aeropuerto internacional Ben Gurion de Tel Aviv recomienda a sus pasajeros llegar con tres horas de antelación. Su primer control de accesos, vigilado por el ejército, se encuentra a dos kilómetros de la terminal y todo aquel que pretenda acceder al complejo deberá someterse a un control que revisará el vehículo e identificará a sus ocupantes. De camino a la terminal son visibles las múltiples tecnologías de Magal S3 que protegen el emplazamiento. Ya frente al edificio, el servicio de seguridad nos interceptará de nuevo para comprobar que nuestra presencia en la terminal está justificada. Una vez dentro habremos de completar un minucioso examen que verificará nuestro equipaje mientras miembros del servicio de seguridad nos interrogan acerca del propósito de nuestro desplazamiento. Una última revisión mediante rayos X y análisis químico nos dará acceso a la zona de embarque. La seguridad es consustancial al aeropuerto. Con él evoluciona de forma constante, convirtiéndolo en un refugio donde uno se siente a salvo.

Accede al contenido completo de este artículo en este enlace

Volver