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ENTREVISTA

Luis Gabriel González, Director de Asesoría y de Relaciones Institucionales de ASECOPS

“Hay que realizar un diagnóstico de la situación del sector y elaborar el oportuno plan de acción”

25/07/2019 - Por E.G.H.
La Asociación Española de Compañías Privadas de Seguridad (ASECOPS) nació en noviembre de 2018 gracias a la iniciativa de varias empresas del sector. Su objetivo es contribuir a la mejora del escenario actual que, según indica Luis Gabriel González, director de Asesoría y de Relaciones Institucionales de la organización, está marcado por una grave crisis estructural. Como primera medida, lanza una ambiciosa propuesta al sector: elaborar un estudio independiente que permita hacer un diagnóstico real de la situación para, posteriormente, elaborar y poner en marcha un plan de acción.

- La Asociación Española de Compañías Privadas de Seguridad (ASECOPS) tiene apenas unos meses de vida. ¿Cuáles son sus objetivos y los principales motivos de su puesta en marcha?

El sector de la Seguridad Privada en España tiene en estos momentos madurez, prestigio, experiencia y una posición de referencia para muchos países. Pero, paralelamente, tiene importantes retos que afrontar, amenazas que sortear y oportunidades que aprovechar. Todo lo conseguido hasta ahora es fruto del trabajo, del compromiso y la colaboración de las partes que intervienen en él: empresas y trabajadores del sector, asociaciones profesionales, sindicatos, usuarios, proveedores, medios especializados y el regulador sectorial, entre otros.

Pero en este entorno empresarial y profesional, del que dependen muchísimas familias, hay una seria preocupación por la grave crisis estructural que afecta al sector, que cada vez es más profunda y con perspectivas muy preocupantes.

No todos los subsectores que componen el sector de la Seguridad Privada tienen la misma problemática ni están afectados de la misma forma. Las empresas de seguridad que integran ASECOPS en estos momentos abarcan todas las actividades de seguridad privada, salvo la denominada de transporte de fondos. Por ello quiero focalizarme principalmente en la vigilancia y la protección.

A lo largo de estos últimos años hemos visto a un importante número de compañías de seguridad entrar en situación de concurso de acreedores y en liquidación debido a una grave crisis sectorial. El horizonte no se presenta muy halagüeño porque, lejos de desaparecer la etiología preexistente, se le van incorporando otros factores que inciden de forma negativa, haciendo que la crisis sea todavía más grave.

Especial incidencia tiene la aplicación del criterio jurisprudencial recogido en la sentencia dictada por el Tribunal Supremo de 27 de septiembre de 2018. En ella resuelve el recurso para unificación de doctrina por la que se corrige el criterio anterior y se establece la aplicación de la transmisión de empresa, con independencia de que haya subrogación obligatoria recogida en el Convenio Coelctivo. La responsabilidad pasa a ser solidaria y afecta a las deudas preexistentes. Los efectos son muy graves para las empresas de seguridad.

Por otra parte, se ha establecido un nuevo salario mínimo interprofesional para 2019 que ha supuesto una subida en torno al 23 por ciento, sin margen de maniobra por parte de las empresas para repercutir los precios en los contratos con los clientes. La situación puede volverse a repetir en el año 2020 y ya tendría que haber posicionamientos para evitar efectos perniciosos.

Todo este panorama ha contribuido a que un grupo de empresarios, con muchísimos trabajadores a su cargo, hayan decidido no permanecer impasibles y asumir el compromiso de contribuir a la ayuda de todo el sector sumando sus esfuerzos a los que ya se están realizando. Para ello se ha constituido ASECOPS.

Es muy relevante para el sector que empresas como Grupo Control, Mega 2 Seguridad, Protección y Seguridad Técnica (Prosetecnisa), Sureste Seguridad, Coviar, Eme Compañía de Seguridad y Bilbo Guardas, hayan tenido la determinación y el compromiso de tomar una decisión tan importante.

- ¿Qué tipo acciones llevará a cabo ASECOPS para cumplir ese objetivo de ayudar al sector a mejorar su situación?

Las primeras actuaciones han ido dirigidas a informar de su existencia y de su incorporación al mundo de las asociaciones empresariales. Desde su constitución, ASECOPS ha mantenido comunicación con las distintas unidades del Ministerio del Interior competentes en la materia, con los sindicatos, con la Confederación Empresarial de Usuarios de Seguridad y Servicios, con los medios especializados, con diversas empresas del sector, con otras asociaciones, etc.

Uno de los mecanismos que ASECOPS estima imprescindible para abordar lo que podríamos denominar “crisis sectorial” es contribuir a identificar los problemas que la generan, hacer que afloren, analizarlos, buscar soluciones y poner en marcha el correspondiente plan de acción. Todo ello va a exigir mucho diálogo, puesta en común y consenso.

Para ello tomamos, como primera medida, solicitar su incorporación al Observatorio Sectorial de la Seguridad Privada, lo que se comunicó por escrito a las cuatro organizaciones que lo forman. En respuesta, el presidente de ASECOPS recibió contestación escrita en la que se le informa que el Observatorio de Seguridad Privada ha tomado la decisión, por unanimidad de sus integrantes (APROSER, UGT, CCOO y USO), de rechazar la incorporación de esta asociación por no haber firmado el actual Convenio Colectivo Estatal de Empresas de Seguridad. Esta decisión ha causó sorpresa y malestar, a la par que el lógico desacuerdo con ella, toda vez que se basa en una condición de imposible cumplimiento, pues ASECOPS se ha constituido en 2019 y el Convenio Colectivo es del año 2017.

Al no permitírsele la incorporación a dicho Observatorio, ASECOPS tiene que buscar nuevos foros en los que poder expresar, como asociación empresarial, cuantas sugerencias, propuestas, problemas, proyectos y soluciones estime que pueden contribuir a la mejor defensa de sus asociados y del sector en general.

En los últimos años han ido desapareciendo del mercado un importante número de empresas, de todos los tamaños y diferentes años de constitución. Esto evidencia que algo muy grave está ocurriendo en este sector y va a seguir sucediendo, lo que a priori es inasumible. Si la crisis sectorial no se aborda de una forma seria y rigurosa, los problemas irán en aumento, afectando a más empresas de seguridad.

Por tratar de objetivar todo lo comentado sobre la crisis sectorial, haré mención a un dato que se recoge en el Informe Bienal de la Seguridad en España 2018, presentado por ESYS el pasado abril, cuando se refiere a uno de los problemas que afectan al sector, la reducción de márgenes comerciales. Dice el documento que el factor con mayor impacto en el sector de la seguridad física privada durante los últimos años ha sido el incremento de costes laborales, bien por modificaciones legislativas, bien por la aplicación del convenio al que se acogen la mayoría de las empresas del sector. La consecuencia de estos incrementos es que, en los últimos tres años, solo dos compañías del top 25 han conseguido presentar resultados positivos en sus cuentas de resultados.

- ¿Cuál es su visión acerca de la manera en que está cambiando el negocio de la seguridad privada, más allá de los números?

Para responder a esta pregunta me gustaría traer a colación otra referencia que recoge el informe de ESYS: la sustitución de ciertas funciones tradicionalmente prestadas por los vigilantes de seguridad por funcionalidades equivalentes prestadas por sistemas electrónicos, asociados a un servicio de respuesta temprana. Es decir, se sustituye la presencia de un vigilante por una mejora en las capacidades de detección y respuesta ante incidentes.

La diversificación de servicios, las soluciones de seguridad con integración de personas y tecnología, la robótica, la inteligencia artificial, la ciberseguridad, las criptomonedas y la digitalización ya van tomando cuerpo y serán relevantes en los nuevos servicios y soluciones de seguridad.

- El nuevo Reglamento de Seguridad Privada sigue sin ver la luz. ¿En qué medida cree que está afectando al sector la ausencia de un desarrollo actualizado de la Ley de Seguridad Privada?

Creo que perjudica gravemente al principio de coherencia que tiene que tener la propia Administración. No se puede aprobar una ley en el año 2014 y tenerla sin desarrollo reglamentario cinco años después de su aprobación. La falta de coherencia se evidencia en que se hizo una aprobación muy rápida de la Ley de Seguridad Privada y, casi en simultaneidad de acto, ya estaba elaborado el borrador del reglamento para desarrollarla; sin embargo, se sigue remitiendo al Reglamento de Seguridad Privada de 1994. Esta situación es anacrónica, disfuncional y absurda. Además de lo expuesto, genera inseguridad jurídica, lo que tiene efectos negativos para los administrados y creo que también para la propia Administración.

Otro aspecto que habría que mencionar es el relativo a la imagen del sector de la Seguridad Privada. La situación actual no contribuye a ofrecer una buena imagen.

Por ser lo más equitativo posible, yo creo que la existencia de otros problemas que han acuciado al país ha sacado del foco y de las prioridades el esperado desarrollo reglamentario. Pero ahora toca visualizar el futuro, el futuro de la ley y el del reglamento.

- El año pasado se aprobó una nueva Ley de Contratación Pública que, entre otras medidas, parece que otorga más importancia que antes a la calidad que al precio en las licitaciones. ¿Cuál es su valoración al respecto?

Yo creo que se están haciendo avances muy importantes en esta materia, aunque ha transcurrido poco tiempo de aplicación desde la entrada en vigor de esa ley para hacer una valoración rigurosa. En todo caso, mi opinión es positiva y de reconocimiento al esfuerzo realizado.

Por otro lado, me gustaría mencionar que la Fundación Borredá presentó el año pasado un brillante estudio titulado La contratación de Seguridad por el Sector Público. Análisis del impacto sobre la Seguridad Privada en España, que aborda el tema con rigor, con valentía, con conocimiento, con realismo y con una propuesta amplia de soluciones. Es una contribución muy interesante.

- Tras el recorrido sobre estos aspectos que afectan a la Seguridad Privada, ¿tiene ASECOPS alguna propuesta para el sector?

He comprobado en directo la pasión, el coraje, el esfuerzo, la responsabilidad y el compromiso de los empresarios que constituyen ASECOPS y creo que todos esos valores están calando en la propia asociación. Hablo de empresarios con trayectorias muy amplias y muy meritorias.

Desde esa simbiosis de valores, ASECOPS pone sobre la mesa una propuesta que requiere una actuación urgente y ojalá también fuera relevante. A ASECOPS le gustaría que antes de finalizar este año se pudiese disponer de un estudio riguroso elaborado por una institución independiente que, en base a la información recopilada y analizada, pudiese servir para hacer un diagnóstico de la situación y elaborar el oportuno plan de acción tras reunirse con todas las partes que integran el sector.

La urgencia viene condicionada por la probabilidad de que alguna de las medidas que se deban tomar tenga impacto social y político, lo que deberá tratarse en el correspondiente ámbito.

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