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OPINIÓN

Presidente de la Asociación Española de Ingenieros de Seguridad (AEINSE), Alfonso Bilbao

Los ingenieros de seguridad en España

Los ingenieros de seguridad pertenecemos a una especie que, aun no estando en peligro de extinción (esperemos), se caracteriza por su singularidad. No sabemos cuántos somos y adoptamos diferentes formas, pero nos reconocemos entre nosotros cuando entramos en contacto.

Además, estamos distribuidos en diferentes ecosistemas: en empresas instaladoras de sistemas de seguridad, en centrales receptoras de alarmas, en fabricantes y distribuidores de equipos de seguridad, en los departamentos de Seguridad de grandes empresas, en ingenierías e, incluso, los hay a modo de “lobos solitarios” que trabajan como freelance. Parece que valemos para casi todo.

Como se ve, estamos presentes en diferentes roles en los distintos tipos de agentes del sector, pero prácticamente no existimos como componentes personales del mismo de forma oficial.

Todos nosotros, de una forma u otra, nos sumergimos en las características de los equipos a utilizar. Somos capaces de diferenciar las complejas bondades de un equipo y sus alternativas, entendemos su funcionamiento, podemos asesorar al respecto a los directivos de la seguridad, decidimos sobre qué disponer para proteger determinados activos, dirigimos los trabajos de su instalación, sabemos poner en marcha los sistemas cada vez más complejos...

Y todo esto, adaptándonos de forma continua a una evolución tecnológica trepidante: en las telecomunicaciones, en la tecnología de televisión, en la biometría de control de accesos, en el tratamiento de señal de todo tipo, en las aplicaciones informáticas de control, etc.

Los más de 40 años de antigüedad de la seguridad privada en España han visto desfilar todas esas evoluciones, que eran “digeridas” gracias a los ingenieros de seguridad que las estudiaban, las entendían y las hacían posible en España. ¡Eso somos los ingenieros de seguridad!

Como decía, nadie ha sido capaz de contarnos (la no regulación ayuda), pero somos varios millares.

Especialidad

Pero, ¿qué especialidad de ingenieros somos? Pues muy diversa: los egresados de las universidades anteriormente a la reforma del Plan Bolonia somos indistintamente ingenieros superiores o técnicos; en la actualidad, ingenieros con estudios de grado, o con grado y máster.

En cuanto a especialidades también hay de todo: industriales de diferentes ramas, telecos, minas, informáticos, aeronáuticos, licenciados en diferentes carreras tecnológicas como ciencias, matemáticas… una importante variedad.

Lo que tenemos en común es la capacidad de comprender y manejar en diferentes niveles de profundidad la tecnología aplicada a la seguridad.

Una importante carencia que afecta también a otras ramas tecnológicas es la inexistencia de formación académica oficial al respecto. Esto ha llevado a una formación durante la vida laboral en la que los compañeros de profesión, principalmente los que trabajan en empresas de productos, sean la fuente fundamental de aterrizaje en esta especialidad para los ingenieros recién llegados.

En el nuevo entorno universitario, sería muy importante la proliferación de másteres de postgrado especializados en tecnología de la seguridad.

Posiciones

En los cuatro artículos que siguen a este en la revista veremos las situaciones de ingenieros de seguridad que se desempeñan en diferentes posiciones dentro del mercado.

Sirva para darnos a conocer un poco más y, si es posible, para que los legisladores atiendan nuestra petición de disponer de algún tipo de registro de nuestra especialidad. La responsabilidad de nuestro trabajo merece al menos el conocimiento y la regulación de nuestra responsabilidad.

En AEINSE peleamos por ello, y mientras tanto intentamos reunir a cuantos más ingenieros para atender sus necesidades profesionales y ayudar al mejor conocimiento de la tecnología de seguridad por el resto de los profesionales del sector.

Sobre este último aspecto una buena muestra es el II Congreso AEINSE de Ingeniería de Seguridad, donde vamos a tratar el 26 de marzo el “estado del arte” actual de nuestra tecnología, además de intentar avizorar el futuro inmediato que viene, con la incorporación a la seguridad del Big Data, los drones, el Internet de las Cosas, el blockchain, la inteligencia artificial… Sin duda, apasionantes temas y merecedores del análisis que proponemos.

Finalmente, querría dar las gracias a Seguritecnia por darnos esta oportunidad de visibilidad y por su apoyo continuo a nuestra asociación. 

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