sector de la seguridad privada, empresas de seguridad, empresas de servicios, revista Seguritecnia, ciberseguridad
Revista Seguritecnia Edición impresa
Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
OPINIÓN

Carlos Rodero, Coordinador del Comité Sectorial de Productos de Protección Pasiva de Tecnifuego

Buscando fachadas más seguras

Propuesta de modificación del DBSI del Código Técnico de la Edificación
¿Por qué la propuesta de modificación del Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio (DBSI) del Código Técnico de la Edificación?

En España, la rehabilitación de edificios debe tener una cada vez mayor presencia, y se hará generalmente manteniendo en uso “normal” de dichas construcciones, por lo que las mejoras de la envolvente, tanto en eficiencia térmica como en confort acústico, se harán mayoritariamente por el exterior. Desde el proyecto de rehabilitación debe tenerse muy en cuenta la reacción al fuego del conjunto de productos a utilizar, porque el uso de materiales/productos combustibles modifica a peor la propagación de un incendio por las fachadas (aumenta la velocidad).

De sucesos como el de la torre Grenfell (Reino Unido) podemos y debemos extraer conclusiones claras y precisas acerca de la utilización de productos. El método para elegirlos adecuadamente es razonar sobre una única variable: la facilidad/dificultad de evacuación del edificio. Las personas que se encuentran dentro de él deben ser capaces de evacuar el mismo lo más rápidamente posible sin que se produzcan víctimas, y además los bienes deben sufrir los daños mínimos. Las soluciones elegidas deben asegurar que ambos objetivos se cumplen.

¿Donde hay riesgos?

La cuestión es saber dónde están los riesgos. Estos se encuentran: 

  • En el continente: envolvente, diseño, señalización y protección de las vías de escape, etc. 
  • En el contenido: comportamiento de los usuarios, productos almacenados en cada vivienda/estancia, tipo de mobiliario, etc.

La fachada de un edificio tiene múltiples funciones (independizarnos del ambiente exterior) y la solución elegida debe responder a todas las necesidades, que podemos resumir gráficamente en la figura 1.

Los riesgos de fuego en fachadas y sus mecanismos de propagación los podemos resumir gráficamente en la figura 2.

Además, aparecen conflictos que afectan a la velocidad de propagación del fuego debido a: 

  • Derivados de la construcción: las fachadas ventiladas permiten movimientos libres a través de la cavidad de ventilación, lo que hace que la longitud de las llamas se incremente 5/10 veces en la cavidad por un efecto de chimenea. 
  • Derivados de los materiales: No se obtienen los mismos resultados en la velocidad de propagación utilizando productos no combustibles frente a productos fácilmente combustibles.

¿Cuál es la solución? 

Con el claro objetivo de reducir los riesgos controlables podemos actuar de manera simultánea en distintas acciones. Por riesgos controlables entendemos los relativos al diseño del edificio y a la utilización de los materiales adecuados. Por el contrario, los incontrolables son aquellos asociados a los usuarios, como son los mantenimientos deficientes, los usos indebidos (por ejemplo, puertas cortafuego abiertas y bloqueadas con cuñas de madera) y los almacenamientos descontrolados (productos químicos o personas con el Síndrome de Diógenes, por ejemplo).

Puede acceder al contenido completo en el siguiente enlace.

Volver