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OPINIÓN

Alicia Pitarque, Directora de Protección contra Incendios Techco Security

El mantenimiento de equipos contra incendios: una inversión segura y rentable

En España el número de instalaciones industriales aseguradas aumenta cada año. No obstante, en paralelo a este crecimiento, también se ha incrementado el número de siniestros.

Entre los accidentes más comunes que pueden ocurrir en cualquier tipo de industria destacan los incendios como los más peligrosos, no sólo por la frecuencia con la que se producen, sino porque estos son los siniestros que causan los daños más costosos en términos globales.

Según UNESPA, Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras, cada año se producen cerca de 42.000 incendios en industrias. Un dato que resulta escalofriante y cuyo coste agregado asciende a 378 millones de euros. Estas cifras no tienen en cuenta los daños colaterales de pérdidas de puestos de trabajo, producción, ventas y el consecuente daño a la imagen de la empresa que sufre el incendio.Y es que la seguridad contra incendios en las industrias requiere una especial atención precisamente por la utilización de materiales, maquinarias y procesos que entrañan ya de por sí un riesgo.

Aumento de siniestralidad

Diferentes investigaciones y estudios realizados señalan dos causas principales que explican este aumento de la siniestralidad originada por incendios: en primer lugar, la ausencia de mantenimiento de los equipos contra incendios y, en segundo lugar, la deficiente ejecución de los mantenimientos de los equipos contra incendios realizados por empresas no homologadas ni técnicamente cualificadas para la realización de estas actividades.

La situación económica actual ha provocado que las empresas implementen políticas muy agresivas de reducción de gastos, entre los cuales se encuentran aquellas partidas dedicadas al mantenimiento y conservación de los equipos contra incendios. Como consecuencia de esta reducción, son muchas las empresas que, incumpliendo la legislación vigente, deciden no realizar los mantenimientos preventivos (basados en la revisión de forma periódica de los equipos y el reemplazo de los componentes clave de los diferentes equipos en función de estimaciones estadísticas recomendadas por los fabricantes) y optan por realizar simplemente mantenimientos correctivos (consisten en solucionar los problemas de los equipos cuando fallan, reparando o sustituyendo las piezas o equipos estropeados). Esta práctica, además de ilegal, es extremadamente peligrosa puesto que las instalaciones y los elementos de lucha contra incendios se caracterizan porque están ideados para actuar cuando ocurra la emergencia, pero lo más probable es que estén largos periodos sin actuar y, por tanto, cuando actúan no hay tiempo de aplicar medidas correctoras.

Por otra parte, se ha detectado un aumento de intrusismo profesional en el sector de la protección contra incendios. No sólo ha proliferado una gran cantidad de empresas no autorizadas para el mantenimiento de los sistemas de protección contraincendios, sino también empresas, que aprovechando la prestación de otros servicios industriales, realizan labores de revisión de equipos contraincendios, sin estar homologados ni contar con personal técnicamente cualificado para ello. Como resultado de esto, se encuentran instalaciones que a pesar de estar correctamente diseñadas y ejecutadas, no responden adecuadamente ante un siniestro con el consecuente y grave riesgo que esto entraña para las personas y bienes.

En base a lo comentado anteriormente, está claro que las empresas mantenedoras de los equipos contra incendios juegan hoy un papel más importante que nunca a la hora de contribuir a reducir la siniestralidad. Para ello, las empresas mantenedoras de equipos de protección contra incendios deben centrar sus esfuerzos en tres áreas de actuación:

- Comprobar y asegurar, durante la ejecución de los servicios de mantenimiento preventivos periódicos que las industrias mantienen activas las medidas de prevención y protección contra incendios y estas siguen siendo adecuadas.

- Elaborar un informe de resultados en el que no sólo se señale cualquier anomalía (ya sea por rotura, por motivos de mala instalación, por la falta de adecuación del sistema al riesgo existente, o porque los equipos han alcanzado su vida útil) sino que se incluyan propuestas de mejora al cliente que aseguren que sus equipos están protegidos de la forma más óptima posible.

- Impartir formación a los empleados de la empresa usuaria de los equipos de protección contra incendios, para que sepan cómo utilizarlos en caso de emergencia. Las empresas mantenedoras de equipos contra incendios deben asegurar que esta formación se realice periódicamente, para actualizar los conocimientos adquiridos de manera regular y poder actuar siempre de la forma más rápida y segura.

Por tanto, se puede concluir que, para cualquier industria es fundamental invertir en un completo y exhaustivo servicio de mantenimiento prestado por una empresa homologada que cuente con los medios técnicos adecuados y el personal técnicamente cualificado y especializado en la ejecución de estos servicios. De esta forma, queda completamente garantizado que los equipos contraincendios respondan adecuadamente ante cualquier señal de alarma, protegiendo tanto las instalaciones como las personas.   

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