Cabecera Home
Revista Seguritecnia Edición impresa
Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
OPINIÓN

Los materiales aislantes y el fuego

13/01/2017 - Mónica Herranz Méndez. Secretaria general de AFELMA (Asociación de Fabricantes Españoles de Lanas Minerales Aislantes)
Los edificios se diseñan y construyen pensando en la seguridad.

La prevención o minimización de las causas que pueden producir un incendio son uno de los objetivos principales de la normativa de la construcción. Y a esa finalidad responde la exigencia del Marcado CE, que obliga a los materiales aislantes a declarar su Euroclase de reacción al fuego (combustibilidad, producción de humos y gotas), tal y como salen de fábrica y como requisito esencial de la seguridad contra incendios.

Sin embargo, y a pesar de las trágicas consecuencias que pueden acarrear los incendios, hay quienes sostienen que para posibilitar el mejor conocimiento del comportamiento que podría presentar un producto en caso de incendio debería ensayarse en condición final de uso. Así pues, por reacción al absurdo, resultará que un material combustible según las Euroclases deja de serlo porque se instale detrás de una pared. Se equivocan y pueden equivocar a los demás quienes afirman esto, porque la condición final de uso es voluntaria y adicional. Salvando las distancias, pero con carácter ilustrativo, la información de un aerosol nos indica las precauciones de su empleo, pero no omite, por supuesto, su clasificación como producto inflamable.

La información veraz sobre las propiedades de un material debe ser el primer requisito a satisfacer porque es el primer derecho del usuario. Se instale o no detrás de una pared, ese producto es combustible y el uso final es un elemento circunstancial.

Al lado de la declaración de Euroclase de un material, el estudio de incendios reales puede aportar información valiosa sobre el comportamiento de diferentes productos en presencia del fuego a una escala real o mucho mayor que la empleada en los ensayos en laboratorio.

La presencia de materiales combustibles puede contribuir significativamente al avance del fuego, incrementando rápidamente su intensidad, ya que actúan como motor en la propagación. En cambio, si se encuentra con materiales incombustibles, el avance queda detenido o muy ralentizado. Es, por tanto, transcendente conocer su Euroclase.

Casi todos los países cuentan con normas que tratan de controlar los materiales utilizados en la construcción, clasificándolos según su comportamiento ante un incendio.

Incendios en cubiertas

Si en alguna parte de la edificación se pone en evidencia la importancia de lo comentado hasta aquí (lejos de interpretaciones interesadas) es en el examen de las cubiertas, porque sufren los incendios más peligrosos y destructivos, pero además presentan dos singularidades desde el punto de vista normativo con gran transcendencia para observar el papel de los aislantes en el desarrollo de un incendio, que es el objeto de este artículo. Estas dos singularidades son: 

  • En la cubierta se ensaya la reacción al fuego en su conjunto y no se declara la reacción al fuego de cada uno de los elementos que la constituyen por separado, tal como se pone el producto en el mercado. 
  • La definición básica de la seguridad y los requisitos legales contra incendios relativos a las cubiertas planas difieren significativamente de un país a otro.

Reacción al fuego. Las cubiertas se pueden ver afectadas por el fuego desde el exterior de un edificio de varias maneras. Una cubierta puede recibir un ataque térmico en forma de radiación procedente de un incendio cercano, llama en la superficie de la cubierta que puede empezar por los escombros caídos o pavesas. Además, el viento facilita la propagación de la llama sobre la superficie de la cubierta y ayuda a que el fuego penetre hacia abajo, y en consecuencia hacia el interior del edificio debido a la succión.

Estos tipos de riesgos de incendio son evaluados por una colección de cuatro métodos de ensayo europeos, que miden la propagación de un incendio y comportamiento al fuego de la capa superior de la cubierta. Se clasifican utilizando las clases ‘B roof’ a ‘E roof’ (CEN/TS 1187 Test methods for external exposure to roofs, CEN). Estas clases se acompañan de la designación (t1) a (t4) (norma EN 13501-5 Fire classification of construction products and building elementspart 5: Classification using test data from external exposure to roof tests, CEN), por tanto, se pueden obtener cuatro clasificaciones en cada clase.

En la clase ‘B roof’, se obtienen cuatro tipos diferentes clasificaciones: B (t1), B (t2), B(t3), y B (t4), que no son comparables.

Estas clasificaciones no tienen en consideración la opacidad y cantidad de humos que puede emitir una cubierta si se produce un incendio. Cubiertas con aislamientos plásticos producen una gran cantidad de humo cuando es atacado por un incendio real. Si bien es cierto que el humo en la cubierta, al considerarse al aire libre, no afecta a la evacuación del edificio, sí que afecta considerablemente al medioambiente, ya que estos humos suelen ser tóxicos y puede afectar a las personas de los edificios colindantes, lo que ya saben muchas personas que han sufrido esta desagradable situación.

Cada país en su normativa determina la clase que debe cumplir la cubierta y así nos adentramos en la segunda singularidad de la que se hablaba al principio de este epígrafe.

Requisitos legales y definición de seguridad en las cubiertas planas según países. Los cuatro métodos actualmente utilizados provienen de una situación histórica ad hoc, basada más en la específica experiencia del país o en los dictámenes de expertos que en una evaluación cuidadosa de los riesgos de incendio. Cuatro métodos en una Europa estándar es una situación muy inusual.

Esta norma, básicamente, se ocupa de la propagación del fuego cuando las llamas alcanzan la cubierta, cómo se propaga a través de la cubierta y cómo penetra a través de ella.

El CEN/TS 1187 se compone de cuatro métodos de ensayo diferentes y la Norma EN 13501-5 proporciona criterios de clasificación para los cuatro. Cada Estado miembro elige cuál de estos ensayos es obligatorio en su regulación. El CEN/TS 1187, por lo tanto, no proporciona un método armonizado de ensayo para todos los estados miembros.

Para acceder al contenido completo pincha este enlace

Palabras clave:

Volver

Recibe GRATIS noticias en tu e-mail

¿Quieres estar informado? Ya puedes suscribirte de forma gratuita a nuestra newsletter