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OPINIÓN

Adrián Gómez , Presidente de TECNIFUEGO

Seguridad contra incendios en viviendas, una asignatura pendiente

Los incendios en vivienda son una lacra año tras año, sobre todo en la época invernal. Esto nos hace recapacitar sobre qué aspectos se deberían mejorar para acabar con unas estadísticas que señalan que algo se está haciendo mal en prevención de incendios.

El lamentable resumen destaca que el mayor índice de víctimas mortales en viviendas es un anciano que vive solo; la peor época del año, el invierno; y el lugar donde se registran más siniestros, el salón.

Según el último informe sobre víctimas de incendio presentado por Mapfre y la APTB, a lo largo de 2016 se computaron 133 fallecidos por incendio o explosión en vivienda. Algunos de los datos más llamativos del informe son:

  •  Durante el año 2016, 133 personas murieron como consecuencia de incendio o explosión en viviendas. Son 23 víctimas más que en 2015.
  •  Los mayores de 75 años multiplican por 9,4 sus posibilidades de perder la vida en un incendio.
  •  En 2016, la peor época se da entre los meses de noviembre y febrero. Estos cuatro meses computan más fallecidos que durante todo el resto del año.
  •  Todos los municipios de más de 20.000 habitantes deben tener un cuerpo de bomberos propio. Los datos indican que las poblaciones que no cuentan con dicha obligación tienen una ratio mayor de fallecidos, concretamente las de menos de 5.000 habitantes.
  •  En 2016, observamos que el porcentaje de víctimas es mucho mayor en las viviendas colectivas. Sin embargo, la tendencia de los últimos seis años se inclina a una ratio claramente mayor de fallecidos en las viviendas unifamiliares.
  •  El salón es la dependencia de la vivienda en la que se originan el mayor número de incendios (40,6%), seguido por el dormitorio (38.3%). Este dato es esencial ya que nos señala dónde se deben colocar los detectores de incendios.
  •  Las personas que viven solas multiplican por 7,5 las posibilidades de morir en un incendio.
  •  El 50 por ciento de personas fallecidas sufría algún tipo de discapacidad.
  •  Las principales causas de los incendios en viviendas son: los aparatos productores de calor, cigarros mal apagados y los de origen eléctrico (enchufes, malas instalaciones).

Concienciación 

Desde TECNIFUEGO-AESPI pensamos que es necesario emprender una gran campaña de concienciación para reducir el número de muertes. Tenemos un modelo muy interesante en España en el que fijarnos. En 2003, la Dirección General de Tráfico inició una campaña de publicidad, centrada monográficamente en el cinturón de seguridad, con objeto de reducir los daños de los accidentes. La campaña “Abróchate el cinturón. Abróchate a la vida”, costó casi 14 millones de euros. A cambio el número de fallecimientos entre 2003 a 2015 pasó de 5.399 muertes a 1.689.

imagen relacionada incendios

En el caso de los decesos por incendio en vivienda, su número no es comparable; en 2016 se contabilizaron 133 fallecidos. Los expertos y las estadísticas confirman que es posible reducir un 70 por ciento estas muertes instalando un detector de incendios en el hogar. 

En el informe señalado, que manejan los bomberos, hay una serie de coincidencias repetitivas en los incendios en vivienda: la estación con mayores  incidencias (el invierno), la franja horaria y la población de mayor riesgo (los ancianos).

Por ello, para evitar incendios en viviendas, creemos que es necesario concienciar a los ciudadanos desde la escuela, y, además, reforzar la legislación. Tenemos datos de países de nuestro entorno que confirman la eficacia de estas propuestas. Francia y Reino Unido han mantenido –y mantienen– largas campañas de concienciación (radio, televisión folletos explicativos en redes sociales…) y a la vez han legislado a favor de instalar detección de incendios en cada vivienda.

Las estadísticas de muerte por incendio en ambos países se han reducido drásticamente –hasta un 70% en los últimos 30 años–. En España nos encontramos en los comienzos de una concienciación progresiva –ahora prácticamente en foros técnicos–, y estamos en trámites para llevar la propuesta al Ministerio de Fomento, con el objetivo de que incluya la detección en el Código Técnico de la Edificación. Para llevar a cabo la otra propuesta fundamental, una gran campaña de concienciación, necesitamos sin duda el apoyo de la Administración Pública, así como su implicación y compromiso en esta lucha.

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