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OPINIÓN

Igor Rodríguez, Director comercial de exportación de Dorlet

Control de accesos en edificios: inteligencia, seguridad, protección y automatización

Casos prácticos
Tendemos a ver el control de accesos como una herramienta exclusivamente de seguridad física, cuando en realidad es capaz de ofrecer multitud de soluciones orientadas a la protección de personas, la automatización de edificios, los recursos humanos y un largo etcétera.

En este artículo queremos mostrar algunos ejemplos reales de cómo la solución de control de accesos ha sido utilizada en edificios de manera que haya aportado inteligencia y facilidades operativas al mismo. 

Integración ascensores

La integración del control de accesos y elementos elevadores no es algo novedoso. Es algo que se viene haciendo desde hace muchos años mediante la habilitación de botones conectados a un relé gestionado por el control de accesos. 

El mercado de los ascensores ha evolucionado hacia soluciones que implementan una gestión inteligente del flujo de personas. Las botoneras interiores se han retirado y se han colocado displays en el exterior, donde el usuario ha de introducir el número de planta a la que quiere ir y el sistema le devuelve el ascensor que ha de coger. Si combinamos esta nueva tecnología de elevación con una solución de control de accesos integrada, dispondremos de una nueva gama de funcionalidades orientadas a mejorar el flujo de viajes, reducción de tiempos, ahorro energético y seguridad.

Caso práctico:

Una torre de oficinas de 22 plantas situada en Madrid, donde el cliente requiere una gestión eficiente de sus soluciones de elevación y control de accesos. Este edificio dispone de una batería de tornos en el lobby de entrada para controlar el acceso de empleados y visitantes. De esta forma, al pasar nuestra tarjeta por el lector, el sistema de control de accesos realiza dos funciones: primero, el control del acceso como tal y, segundo, indica al sistema de gestión de ascensores la planta a la queremos ir (ya que le hemos otorgado anteriormente permisos). Tras esta acción, el sistema de gestión de ascensores nos devuelve el número del ascensor al que debemos dirigirnos desde un display instalado en el mismo torno.

En edificios de alto volumen de tránsito, esta solución aporta una mejora evidente del flujo de personas al reducir los tiempos de espera hasta el extremo de que es el ascensor el que espera a la persona y no al revés. Igualmente, permite al sistema de gestión de ascensores organizar los viajes al saber de antemano los destinos, con el consabido ahorro energético y reducción del tiempo de trayecto.

Evacuación

En caso de evacuación de un edificio, una de las primeras tareas a realizar es asegurarse de que todos sus ocupantes han salido de él. En un edificio donde tenemos empleados, visitantes y subcontratas, esto conlleva dos retos importantes: el primero, un registro eficaz que refleje fielmente el número de ocupantes y, el segundo, contrastar esa información con las personas que se encuentran en los puntos de reunión una vez evacuadas las instalaciones. 

Esta tarea se puede realizar de forma manual en edificios con pocos ocupantes, pero aquellos con muchas personas o una alta rotación requerirán una solución que pueda automatizar el recuento, con el fin de reducir el tiempo en el que tenemos un listado definitivo de personas que no han salido.

Caso práctico:

Un edificio situado en Madrid para el cual el cliente requiere una solución de gestión de evacuaciones con control en tiempo real de las personas. Una vez iniciado el protocolo de evacuación, la solución de control de accesos abre las puertas y tornos establecidos a tal efecto y extrae automáticamente una relación de las personas que se encontraban en el interior del inmueble en ese momento.

Acorde con el plan de evacuación del edificio, las personas se reúnen en unos puntos preestablecidos en el exterior señalados como “punto de encuentro”. En ellos, un responsable con un terminal móvil o postes equipados con lector de tarjetas, QR, biométrico o similar registrará a las personas allí presentes.

Esta solución permite tener un registro en tiempo real, en un dispositivo móvil con conexión 3G o Wifi (tablet o smartphone), de las personas que no han evacuado el edificio para poder centrarse en su búsqueda.

Control de aforos

En multitud de edificios públicos, las autoridades competentes establecen límites de aforo con el fin de evitar aglomeraciones, avalanchas o problemas de evacuación. El control efectivo del número de personas en un recinto resulta ya de por sí un reto cuando tenemos una única entrada y salida; pero si a esto le añadimos edificios con diferentes puntos de entrada/salida como parking, zona de carga, entrada proveedores, etcétera, y diferentes salas o plantas con diferentes aforos, se requiere una herramienta profesional de control de accesos para poder gestionarlo. 

Caso práctico:

Una torre de 41 plantas en Bilbao donde, por requerimiento de las autoridades de protección civil, se limita el número de personas que pueden estar en cada planta para que las escaleras de emergencia no se colapsen en caso de evacuación. 

Al ser las escaleras comunes a todas las plantas y de un ancho estándar, se da la circunstancia de que, a medida que se desciende por ellas, nos encontramos con mayor aglomeración, ya que cada planta aporta más personas. Por ello, los pisos superiores tendrán un menor aforo “teórico” que los inferiores. Esto parece una solución viable, pero operativamente resulta inviable decir a los inquilinos de plantas superiores que tienen limitaciones, a diferencia de las inferiores, por lo que la solución permite hacer una monitorización en tiempo real de la capacidad máxima que pueden absorber las escaleras en función de los aforos de cada planta. Con ello conseguimos no limitar el aforo de las plantas superiores si las inferiores tienen un aforo bajo, y únicamente establecer limites en un supuesto de alta ocupación en todo el edificio; es decir, los aforos no son estáticos, sino dinámicos en función de la capacidad de absorción de las escaleras de emergencia.

Se da también la circunstancia de que existen plantas con varias empresas como inquilinos, por lo que el aforo disponible por planta hay que repartirlo entre ellas. Sin embargo, se quiere evitar dar un reparto lineal de ocupantes por metro cuadrado estableciendo límites estrictos, por lo que, de nuevo, los aforos por empresa se establecen de forma dinámica en función de la ocupación de cada una de ellas.

El control de aforos se realiza desde los tornos de la entrada principal y otras puertas. Esto es posible gracias a que cada empleado o visitante queda registrado en el control de accesos, con información de la empresa para la que trabaja o visita y cada compañía localizada en cada planta. En caso de sobrepasar el aforo máximo, la solución envía una alarma de “aforo completo” al responsable de seguridad, quien tiene la autoridad de permitir el acceso o denegarlo hasta que el aforo disminuya.  

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