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OPINIÓN

Francisco Javier Córdoba Ollero , Capitán de la Sección de Gestión de Seguridad Privada del Servicio de Protección y Seguridad (Seprose) de la Guardia Civil

La problemática con las falsas alarmas

Cada vez que se genera una comunicación de alarma de las centrales receptoras de alarmas (CRA) de las empresas de seguridad privada y que son recibidas en los Centros Operativos de Servicio (COS) de las distintas comandancias de la Guardia Civil, se inicia un protocolo en el que el guardia civil “operador” que la recibe graba los datos de interés en una aplicación informática denominada Séneca, y de ahí se traspasa cierta información al aplicativo Sigo de modo automático.

Sin embargo, otra información relacionada con el evento tiene que ser mecanizada manualmente.No obstante, todavía existen comandancias en las que no se ha implantado Séneca, como ocurre por ejemplo en las del País Vasco, Cataluña, Zamora, Palencia, Burgos, Soria y Teruel, por lo que todo el proceso tiene que realizarse de forma manual: el operador recibe la llamada de la CRA y graba directamente en Sigo lo que está ordenado en el correspondiente procedimiento.

Las falsas alarmas generan una reacción de la Fuerza en servicio, no solo en los agentes que las reciben, sino también en los que, atendiendo a criterios de necesidad y urgencia, son movilizados para dirigirse al lugar origen del incidente, detrayendo potencial de servicio de prevención durante el tiempo empleado.

Así, los principales motivos observados y que son motivo de falsas alarmas son los siguientes:

  • Falta de información desde su inicio por parte de las empresas de seguridad a todos los usuarios del funcionamiento del dispositivo y de sus contraseñas con suficiente antelación a la conexión del sistema de alarma, que en muchos casos es producido en su mayoría por una mala actuación del usuario.
  • Comunicación de alarmas no verificadas previamente, en ocasiones por carencias a la hora de verificar con exactitud la veracidad de la activación.
  • Al participar la dirección del inmueble o el establecimiento en que se ha producido la incidencia, esta resulta incorrecta o faltan datos necesarios.
  • Cortes de suministro eléctrico, identificados por el sistema como manipulación.
  • Activación con ocasión de pruebas realizadas por las empresas de seguridad sin participar en este hecho las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
  • Fallo técnico del equipo.

Ejemplo de falsas alarmas

Dado que las diferentes comandancias de la Guardia Civil tienen configurado un perfil muy diferente en cuanto a la extensión de la demarcación territorial, demografía, problemática delincuencial, vías de comunicación, etc., a modo de ejemplo se extraen los datos recogidos en un periodo anual en una de ellas (ver tabla 1).

gestión de alarmas
Tabla 1.

Como se puede observar, al considerar un periodo anual, los avisos producidos en su mayoría corresponden a falsas alarmas, por lo que resultan un tanto alarmantes las consecuencias que para el servicio representan las activaciones necesarias para dar una respuesta policial adecuada, que finalmente era innecesaria.

Tabla 2. guardia civil
Tabla 2.

Además, si se observa la tabla 2, de nuevo resulta evidente que al considerar el número de alarmas producidas a diario o mensualmente, las falsas alarmas representan un importante número de comunicaciones, teniendo las mismas consecuencias mencionadas en el párrafo anterior.

 

Respuesta adecuada

Producida una alarma y una vez que el operador del COS establece comunicación con el de la CRA, es necesario concretar una serie de aspectos y detalles para tratar de dar una respuesta adecuada a la intrusión, determinar una correcta actuación y, en su caso, proceder a la detención de los presuntos delincuentes. Para ello, la fuerza actuante debe conocer cuestiones como la situación de los accesos al lugar donde se está produciendo el hecho que motiva la alarma, el número de personas detectadas y el aspecto de los mismos y la asistencia de responsable o no, así como otros hechos complementarios. En muchas ocasiones estos datos se pierden porque no pueden ser correctamente transmitidos o detallados por teléfono, cuestión que quedaría resuelta si las imágenes de vídeo o de audio pudieran ser transmitidas directamente por la CRA al COS por vía telemática. De esta manera, el Centro tendría una percepción en tiempo real que le permitiría conocer todos los detalles necesarios para mantener informada a la fuerza que acude a la incidencia, por lo que no se produciría una pérdida de información, de forma que se gana en seguridad y eficacia. Esto afecta a la operatividad porque la celeridad en la trasmisión de la novedad a la patrulla en servicio es esencial a la hora de establecer una pronta respuesta y un buen fin de la incidencia.

Se produce con cierta frecuencia que la respuesta policial no puede ser eficiente porque la CRA carece de los datos necesarios para identificar inequívocamente el lugar en que se está produciendo la alarma (particularmente en lugares despoblados). Este problema tiene fácil solución, como es la transmisión de los datos de geolocalización del lugar afectado, que pueden ser directamente incorporados por el operador del COS a sus aplicativos.

En otras ocasiones, la respuesta policial se ve afectada porque no se puede localizar al responsable del inmueble en el que se ha activado la alarma. Este problema debe ser resuelto por las empresas de seguridad al efectuar los contratos de prestación de servicio de alarma, exigiendo que se concreten datos de identificación de personas físicas a las que avisar en caso de activación de la alarma.

Propuesta de mejora

Sería fundamental y necesario que todas las CRAs de las diferentes empresas de seguridad pudieran transmitir de forma telemática las comunicaciones de las alarmas y de las señales de vídeo asociadas a las salas operativas de los diferentes cuerpos policiales. Una solución sería que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad publicaran unos servicios web con los datos que precisan conocer para la gestión de las alarmas de modo que pudieran integrar directamente la información en sus sistemas (en Séneca y Sigo en el caso de la Guardia Civil).

Mientras no se establezcan estas plataformas de servicios web para facilitar la información, una solución idónea es que la CRA envíe grabaciones de vídeo tomadas casi en tiempo real a las direcciones de correo electrónico de los COS en los casos en que pudiera ser relevante para guiar a la fuerza policial al atender una alarma.

Por último, como conclusión, cabe destacar que los avisos de alarma que conllevan desplazamiento de la Fuerza producen una notable pérdida de recursos humanos en cuanto a prevención de la seguridad ciudadana. Deben limitarse a los casos necesarios y garantizar al máximo la seguridad de los agentes intervinientes. Sin embargo, la calidad y rapidez en la recepción de los datos e información de interés de las alarmas con los sistemas actuales (llamada telefónica) es baja.

Tampoco hay un canal establecido para la trasmisión de imágenes y vídeo de interés que sirva para guiar la actuación operativa de los agentes ni se pueden obtener de forma ágil y sencilla las imágenes en relación a los supuestos ilícitos penales que pudieran haberse cometido para que sirvan como futura prueba en un proceso penal.

Sería deseable que en Séneca se recibiera de forma telemática y segura la información de las alarmas mediante una conexión con las distintas CRAs y que se pudiera acceder directamente a información de geolocalización y de vídeo.

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