seguritecnia 447 suplemento

14 SEGURITECNIA Noviembre 2017 Opinión E l nuevo Reglamento de Ins- talaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI) ha desplegado en todo el sector luces más que sombras. En general, el RIPCI supone una mejora, ya que incluye nuevas tecnologías de PCI, eleva los requisitos y la calidad de las empresas instaladoras y mantenedoras, y marca unas pautas de inspección de las ins- talaciones y un mantenimiento más vigilado, entre otras cosas. Así, en el apartado de las “luces” se ha realizado una actualización de las normas UNE y del Reglamento de productos de la construcción y la exi- gencia del marcado CE para aquellos productos que disponen de norma armonizada; contempla nuevos pro- ductos, como agua nebulizada, seña- lización fotoluminiscente, mantas ig- nífugas, control de humos, etc.; ade- más de la contratación de personal adecuada a su nivel de actividad y de la disposición de un certificado de ca- lidad del sistema de gestión, de esta- blecer que los proyectos han de cum- plir con los requisitos de la norma UNE 157001, de contemplar las ins- pecciones reglamentarias a las que se han de someter las instalaciones y de exigir el mantenimiento mínimo a realizar a las instalaciones, rellenar un acta de mantenimiento y guardarlo al menos durante cinco años. En este sentido, la propiedad está obligada a realizar revisiones trimes- trales de los aparatos, equipos y siste- mas, y lo debe hacer constar en acta (siguiendo la norma UNE 23580 de Seguridad contra incendios. Actas para la revisión de las instalaciones y equipos de protección contra incen- dios. Inspección técnica para man- tenimiento). Este requisito lo puede Luces y sombras del nuevo Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI) encargar a una empresa de mante- nimiento o lo puede hacer la propie- dad, debiendo ir dichas actas firma- das por la propiedad y el mantenedor. Sombras En el terreno de las incertidum- bres o “sombras”, tras diversas reu- niones de los grupos de trabajo de TECNIFUEGO-AESPI donde se está analizando el nuevo RIPCI, nos en- contramos con algunas dudas que necesitan aclaración. Confiamos en que la futura Guía Técnica de Aplica- ción del nuevo RIPCI aportará luz para poder interpretar determinadas cues- tiones. Sabemos que se está trabajando a buen ritmo y que el Ministerio se ha comprometido a que el 12 de diciem- bre habrá al menos una versión ini- cial de la Guía Técnica de Aplicación de acceso general, independiente- mente de versiones de mejora y de actualizaciones posteriores que pue- dan surgir. Los temas que puedan dar más tra- bajo para su aprobación y consenso quizás sean disponer de un modelo común de declaración responsable, la puesta en marcha del sistema de so- porte de las futuras evaluaciones técni- cas de idoneidad y el desarrollo y per- feccionamiento de las vías de recono- cimiento del operario cualificado. Por ejemplo, falta por definir las distintas vías de acceso al reconocimiento de esta cualificación o cómo se va a ha- cer frente por parte de la Administra- ción, con los recursos de que dispone, al control de inspecciones periódicas que conlleva la disposición de más re- cursos humanos, más medios informá- ticos que faciliten la presentación tele- mática de la documentación, etc. Por nuestra parte, desde TECNI- FUEGO-AESPI aportaremos, como siempre, nuestros conocimientos y experiencias, y las trasladaremos al ministerio para contribuir a una me- jor puesta en marcha del nuevo RIPCI y su Guía de Aplicación. S Antonio Tortosa Vicepresidente de TECNIFUEGO-AESPI

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