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90 SEGURITECNIA Abril 2018 Opinión E l ejercicio de la autoridad en el tráfico vial, encarnado por las Fuerzas y Cuerpos de Se- guridad Pública, que llevan a cabo las mujeres uniformadas en las vías terres- tres públicas es un escenario ideal para afianzar la presencia femenina, asociada al ejercicio del poder público por ser un espacio compartido por todos los ciu- dadanos y que hace posible el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones. Cabría preguntarse si la presencia ge- neralizada de las mujeres como oficiales y agentes en nuestras carreteras y calles sería un valor añadido a la situación ac- tual o si sería indiferente por no ser con- sustancial el sexo de las personas con la valía personal y profesional. Cuando se aducen cualidades de dis- tinción entre mujeres y hombres con implicaciones en los mecanismos socia- les y emocionales para el desempeño de determinados puestos de trabajo o para la realización de funciones espe- cíficas, aquellas han de sustentarse en una base científica. En esta línea, investigaciones cien- tíficas variadas recogen que algunas áreas y funciones del cerebro están es- tructuradas de manera diferente en la mujer que en el hombre y, con el tiempo, han evolucionado. Así, por ejemplo, “los circuitos cerebrales que nos alertan del peligro (la amígdala) y nos ayudan a recordarlo (el hipo- campo) son las fuentes de las dife- rencias sexuales e individuales en la memoria emocional” (Hamann, 2005). “La sociabilidad femenina, que es más afiliativa, se relaciona más estrecha- mente con el volumen del neocórtex, mientras que la sociabilidad mascu- lina, que es más competitiva y comba- tiva, se relaciona más con las unida- des subcorticales, notablemente las asociadas con las respuestas emocio- nales” (Lindenfors y Dunbar, 2007), siendo importante destacar que “las predisposiciones biológicas pueden modificarse con el tiempo mediante la experiencia (…), atenuarse e incluso anularse a causa de las exigencias si- tuacionales tanto en el hombre como en la mujer. En ambos casos, la educa- ción, la experiencia y el entorno pue- den ejercer una influencia conductual y biológica duradera (…)” en respuesta a las circunstancias cambiantes (Merze- nich, 1983; Kozorovitskiy, 2005; Meaney, 2005; McCarthy, 2009; y Murray, 2009; recogido por Brizendine, 2010). Empoderamiento de la mujer En la mayoría de los países existe legis- lación y reconocimiento, así como el trabajo organizado en mayor o en me- nor medida, de movimientos sociales que se esfuerzan para lograr la equi- paración de la mujer con el hombre en todos los aspectos. Además, en el ámbito nacional, estas acciones conocen de una concreción transcendental a nivel global y que per- mite, por un lado, coadyuvar en esa la- bor para promocionar la presencia de la mujer en los centros de poder y de go- bierno; y por otro lado, alcanzar una ar- monización con carácter universal de los principios rectores, de la estrategias y de las acciones para conseguir la in- tegración proporcional de la mujer res- pecto al hombre en el centro del poder. Juan Ramón Villalba León Teniente de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil María del Carmen Girón Tomás Escala Superior de Técnicos de Tráfico Un nuevo horizonte en la seguridad El género y el ejercicio de la autoridad en el tráfico vial

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