Seguritecnia 466

76 SEGURITECNIA Julio-Agosto 2019 éste hospital hablara con el hospital “Y” para ver si éste último prepara en su Ser- vicio de Farmacia Hospitalaria la mencio- nada medicación para no tener que ce- rrar el hospital de día, dicho traslado de un centro a otro estaría prohibido, por- que el hospital “Y” no tendrá autoriza- ción para fabricar para terceros. Ese en- vase ya no sería un primario, ya no sería un envase que esté herméticamente ce- rrado. Sería un envase que está prepa- rado con esa prescripción del oncólogo para administrar directamente en fun- ción de las necesidades del paciente. Ese transporte externo, prohibido, au- menta el riesgo de contaminación y, por tanto, de infección cruzada, con el con- siguiente agravamiento del estado de salud del paciente oncológico y el au- mento de su morbimortalidad. Además, el transporte ha de estar ha- bilitado y acreditado. No puede hacerse ni en vehículos privados ni de servicio público, porque evidentemente se es- taría favoreciendo aún más esos puntos de infección cruzada. Únicamente está permitido el transporte interno. Transporte interno: ha de realizarse desde la Cabina de Flujo Laminar del Servicio de Farmacia Hospitalaria en en- vases secundarios, con la medicación debidamente preparada en atención a la prescripción del médico especialista, en el menor trayecto posible y sin dete- nerse en otros servicios, en un circuito limpio e independiente al resto de me- dicación del hospital. No podrán utili- zarse ascensores sucios o circuitos que comprometan la medicación, para que pueda administrarse con todas las garan- tías. El transporte ha de llevarse a cabo en un contenedor adecuado de uso ex- clusivo e identificado convenientemente, de fácil limpieza, opaco y rígido, para evi- tar roturas y extravasaciones. Condicionantes legales Para evitar cualquier tipo de contra- tiempo que comprometa grave y legal- mente a la institución, el Servicio de Pre- vención habrá de hacer siempre obli- gatoriamente una Evaluación Inicial de Riesgos de la Cabina de Flujo Laminar, así lógico en atención a la prescripción del médico especialista en oncología en atención al estadio del cáncer), lo ideal para no comprometer la salud ni del tra- bajador ni del paciente –si el médico atiende a su juramento hipocrático y a su ética profesional y respetara el princi- pio primum non nocere , lo primero es no hacer daño al paciente– debería comu- nicarlo a la Dirección Médica (que tam- bién debería de ser respetuosa con la ética y deontología profesional) y reco- mendar cerrar la Cabina de Flujo Lami- nar y ese hospital de día. Por otro lado, no debe seguir con la actividad asisten- cial y comunicarlo al Servicio de Preven- ción de Riesgos Laborales para que rea- licen cuantas acciones técnicas legal- mente establecidas les sea de aplicación y sean ellos quienes determinen final- mente su cierre hasta que se resuelvan las causas que lo motiven. Transporte de medicación En relación al transporte de medicación citortática, es importante conocer que existen dos tipos: Transporte externo (siempre el pro- veedor) de las compañías o cooperati- vas farmacéuticas hasta el propio hospi- tal y, más concretamente, al Servicio de Farmacia Hospitalaria. El transporte ha de llevarse a cabo siempre en envases primarios (único transporte externo per- mitido). Los servicios de Farmacia Hospi- talaria siempre han de adquirir de forma preferente los medicamentos fabricados minimizando el riesgo de rotura, viales de material plástico irrompible, viales de vidrio embalado y empaquetado en en- vases externos de plástico diseñados con tal objeto. Si, por ejemplo, fallara una cabina de flujo laminar para la preparación de me- dicación citostática en un hospital “X” y Conexión de la CSB al grupo electró- geno por si existiera en el hospital un “cero” eléctrico. Es recomendable la instalación de un sistema de alimentación ininterrum- pida (SAI). Análisis, medición y estudio del ruido. Mediciones de la velocidad del aire. Contaje de partículas, entre otras me- didas expuestas en la norma. Medición y control de la iluminación. Integridad de los filtros. Garantizar la sustitución de todos y cada uno de sus filtros en atención a las recomendacio- nes del fabricante. Si esto no se rea- liza con la debida diligencia, se com- promete nuevamente, por una parte, la seguridad y salud del trabajador por la saturación de los filtros al ser nula la capacidad de filtrado, y por otra, la medicación que se le administrará al paciente oncológico, comprome- tiendo gravemente su salud y su vida. La importancia del control y de la sustitución de los filtros estriba, por un lado, en que el efecto al que está ex- puesto el trabajador ante un fármaco citostático es acumulativo, tiene un efecto probabilístico, (es decir, que ese trabajador por esa exposición conti- nuada podría desarrollar un cáncer), y por otro lado, los adecuados niveles de asepsia con la que debe prepararse esa medicación para una ulterior adminis- tración con garantías para el paciente. De ahí la crucial importancia de una adecuada elección y gestión respon- sable del mantenimiento, así como del control de las empresas externas por parte de la Dirección de Electromedi- cina e Ingeniería hospitalaria. Si fallara la Cabina de Flujo Laminar (que es dónde se prepara la medica- ción citostática para el paciente onco- La formación de los trabajadores para manipular material citostático debe adaptarse a la evolución de los riesgos Seguridad en centros hospitalarios

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