Cuáles son las principales líneas estratégicas que se ha marcado la nueva junta directiva de la APDPE para los próximos años?
Tenemos varias líneas estratégicas, pero la primera y más importante es la unión del sector. No olvidemos que la APDPE es la asociación mayoritaria y tiene representatividad a nivel nacional; y luego tenemos a nuestros hermanos de los colegios de Cataluña, Valencia o Galicia, que son entidades más locales, pero que aglutinan a un número importante de compañeros. En un sector tan reducido como el nuestro, lo más importante es esa unión para que los proyectos puedan presentarse y fluir.
Como objetivo principal, y esto ya lo iniciamos en la anterior junta directiva con Francis Cáceres a la cabeza, tenemos la creación del estatuto propio del detective. La Ley de Seguridad Privada ha quedado obsoleta en lo que respecta al marco de actuación de los detectives privados, porque está dirigida a englobar lo que es la seguridad, pero se olvida de la investigación.
Ya el propio legislador, en el preámbulo de la ley, viene a decir que el detective privado tiene un carácter específico dentro de la propia norma. Esa especificidad es la que nosotros buscamos y con un estatuto propio, dentro del marco normativo, podemos tener un campo en el que nuestras funciones sean delimitadas. Hemos presentado ese estatuto propio en el Congreso de los Diputados, en febrero del año pasado, y estamos esperando a que el poder legislativo nos convoque para ver cómo está la situación después de elevarlo al Ejecutivo, como nos prometieron que harían.
Por otro lado, a nivel interno tenemos el día a día del detective. Por ejemplo, acabamos de hacer una petición a lo que antiguamente era la Dirección General de los Registros y del Notariado para que no se restrinjan los datos que nos proporcionan los registros. Hoy día, basándose en la Ley de Protección de Datos y en el Registro General de Protección de Datos, la información se nos restringe cada vez más. Nosotros somos profesionales encuadrados dentro del ordenamiento jurídico, bajo la cobertura de una ley, y existe una trazabilidad desde la contratación hasta la finalización de la investigación. Entendemos la necesidad de respetar la Ley de Protección de Datos, pero hay otro derecho que colisiona, el del artículo 24 de la Constitución, que es la tutela judicial efectiva. Si se nos restringen los datos en registro, nuestras investigaciones quedan sesgadas.
Con lo cual, al haber colisión de dos derechos, tendrán que ponderar cuál es el que prevalece. Eso no lo digo yo, lo dice el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea y distintas sentencias del Tribunal Constitucional, por lo tanto, estamos a la espera de respuesta.
¿Qué iniciativas concretas prevé impulsar para sus asociados y de colaboración con otros colectivos profesionales del ámbito de la seguridad privada?
Estamos enmarcados en una ley en la que convivimos con otras figuras profesionales que comparten actos, reuniones y convocatorias con la Administración. Si estamos regulados por la misma ley, entiendo que también deben contar con los detectives para esos encuentros, aunque seamos una gota en el océano.
Por otro lado, es importante que cambie la formación del detective, dada la sociedad en la que estamos y los cambios que se han producido estos años. Es decir, actualmente, para ser detective se requiere un título propio que imparten algunas universidades. Por eso, desde la APDPE estamos luchando para que esa enseñanza sea de calidad y tenga la posibilidad de convertirse en un grado universitario. Anteriormente, ya iniciamos los contactos con el Ministerio de Educación y con universidades, y en la nueva junta directiva continuaremos con ese objetivo.
Paralelamente, estamos en contacto con distintas universidades y centros afines para dar formación a nuestros asociados en distintas disciplinas relacionadas con la investigación, como puede ser la ciberinvestigación. De hecho, hace 15 días tuvimos una reunión con la Universidad de Salamanca y nos ofreció un abanico de posibilidades que cuadra perfectamente con nuestro campo para poder formar en distintas habilidades o disciplinas a nuestros asociados.
«En un sector tan reducido como el de los detectives, lo más importante es que haya unión para que los proyectos fluyan»
¿Cuáles considera que son los principales retos y problemáticas que afronta hoy la profesión del detective privado?
Aparte de lo ya mencionado, uno de los objetivos de la junta directiva es poner al detective en el lugar que le corresponde en pleno siglo XXI. Porque es una figura que no está bien reconocida y quizás de eso tenemos que culparnos nosotros mismos, ya que a lo mejor no hemos hecho pedagogía suficiente o no hemos sabido coordinar los mensajes para tener una voz única. Creo que un sector pequeño como el nuestro debería tener una voz única, por lo menos en los grandes proyectos en los cuales todos confluyamos.
Resulta muy triste que, a día de hoy, la figura del detective privado siga siendo desconocida en las comisarías de la Policía Nacional, en los cuarteles de la Guardia Civil y, no digamos ya, en el caso de las policías locales o autonómicas. Todavía se nos sigue identificando con el detective de película, cargado de clichés como la clásica gabardina.
Estamos en pleno siglo XXI y el detective es un profesional que está encuadrado en nuestro ordenamiento jurídico, que está formado. Es un profesional cuyas investigaciones tienen la trazabilidad y la seguridad jurídica que debe existir en estos casos. Por tanto, aparte de los aspectos comentados, durante los próximos cuatro años que tenemos por delante, la nueva junta directiva quiere que la figura del detective privado sea reconocida como la de un profesional moderno, que realiza una función dentro del contexto empresarial, social, familiar, etc.; que sus informes tienen plena validez y que con nosotros la seguridad jurídica está garantizada por ley y por sentido común.
¿Qué estrategias cree que deben adoptar los detectives en su conjunto para asegurar su competitividad frente a otros actores que ofrecen servicios de investigación o análisis sin serlo?
Esa distinción la hace la propia Ley de Seguridad Privada, que ya deja perfectamente claras las funciones que, de forma exclusiva y excluyente, tiene el detective. Es decir, el legislador se encargó de señalar que exclusivamente el detective puede realizar las actividades del artículo 48, excluyendo por tanto a otras figuras.
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