Silvia Lasheras, FES
Silvia Lasheras CEO y vicepresidenta 2ª Tecalsa y Federación Empresarial Española de Seguridad (FES)

Propuestas estratégicas para la modernización del sector de la Seguridad Privada

Silvia Lasheras en una CRA.

Silvia Lasheras en una CRA.

Desde la Federación Española de Empresas de Seguridad (FES), representamos y defendemos los intereses de las asociaciones y empresas de seguridad privada, con el objetivo de fomentar su desarrollo y crecimiento. Trabajamos de forma constante para mejorar la seguridad y la eficiencia del sector. Como actores principales en el ámbito de la seguridad privada, nos comprometemos a innovar, a mejorar los procesos y a ofrecer soluciones eficaces que beneficien tanto a las empresas de seguridad como a la sociedad en su conjunto. En este contexto, uno de los temas clave de nuestra agenda es el futuro de las centrales receptoras de alarmas (CRA), un componente esencial en la protección de los ciudadanos y los bienes.

Entendemos que la mejora continua es esencial para adaptarnos a los nuevos desafíos de la seguridad. Por ello, recientemente hemos presentado a la Unidad Central de Seguridad Privada de la Policía Nacional un conjunto de propuestas estratégicas y operativas, orientadas a optimizar la operatividad de las CRA y, de forma más amplia, a fortalecer el papel de la seguridad privada como un actor clave en la protección ciudadana. Estas propuestas responden a la necesidad de reforzar la profesionalización del sector, mejorar la coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) y adaptarse a las nuevas amenazas del entorno. La evolución normativa pendiente de desarrollo reglamentario constituye, sin duda, una oportunidad para reforzar la colaboración público-privada y la eficiencia operativa del sector.

La legislación es un factor crucial para garantizar la eficacia de las medidas de seguridad privada. En este sentido, desde FES, junto con la Asociación Española de Centrales Receptoras de Alarmas (AESCRA), hemos solicitado la modificación de varios puntos de la Orden INT/316/2011, sobre funcionamiento de los sistemas de alarma en el ámbito de la seguridad privada, un marco normativo fundamental para la gestión de las CRA. Con el objetivo de lograr una mejora rápida en el contexto legal actual, proponemos ajustes específicos que permitan una mayor flexibilidad en la gestión de alarmas y que, al mismo tiempo, favorezcan la integración de tecnologías emergentes.

Cambios propuestos

Ante la falta de perspectivas sobre la actualización de la Ley de Seguridad Privada de 2014 o la publicación del nuevo reglamento que sustituya al de 1994, consideramos que la única iniciativa viable a corto plazo es la actualización de esta Orden Ministerial, cuya modificación solo depende del Ministerio del Interior.

Entre todas las propuestas, destacamos algunas especialmente relevantes para la gestión de alarmas en nuestras CRA, como son:

  • Clarificar definiciones previas e incorporar los conceptos de alarma verificada y comunicable, suprimiendo el de confirmada. También es necesario definir la señal técnica y sus tipos, para establecer con criterio cómo tramitarlas sin dejar espacio a dudas de interpretación.
  • Suprimir la diferenciación en el número de señales entre los grados 2 y 3, con el fin de evitar robos reales con solo dos señales en los que no se avisa a las FCSE. De este modo se unifica el criterio con lo reglamentado en Cataluña, aplicándolo de forma homogénea en todo el territorio y para ambos grados.
  • Eliminar el término subsistema, que no siempre es aplicable, como ocurre cuando el envío de imágenes está implícito en los detectores de robo (fotodetectores o videodetectores PIR). Además, resulta conveniente introducir la mención a la tecnología de videoanálisis (IA), claramente distinta a la antigua del videosensor.
  • Diferenciar la videoverificación (CRA) de la videovigilancia (vigilancia). Asimismo, reforzar la obligación del instalador de vincular cada cámara con el detector asociado. La Ley de Seguridad Privada ya lo establece de forma clara, pero no siempre se cumple, lo que dificulta la videoverificación por parte de las CRA.
  • Diferenciar la actuación en caso de alarmas de activación voluntaria según provengan de un establecimiento obligado o no. El objetivo es reducir el ingente número de falsas alarmas comunicadas a las FCSE por pulsadores de atraco, permitiendo verificarlas antes de comunicarlas, ya que actualmente se consideran directamente “confirmadas”.
  • Definir un protocolo claro de actuación con las señales técnicas, ahora indefinido, con el fin de aportar seguridad jurídica. Si la CRA verificó correctamente y la alarma alcanzó la condición de comunicable, no debe sancionarse a la CRA en caso de que finalmente resulte falsa.

Estas y otras propuestas ya han sido entregadas, y somos conscientes de que se está trabajando en ellas.

Con todo ello, pretendemos mejorar la eficiencia en la gestión operativa de las CRA, eliminar la inseguridad jurídica que afecta a las empresas –en especial a las pymes–, filtrar un mayor número de falsas alarmas, reducir intervenciones innecesarias, ahorrar costes y tiempo a las FCSE y favorecer la digitalización y automatización de procesos.

La integración de las CRA con las FCSE busca agilizar la transmisión de información crítica entre ambas partes

Integración con las FCSE

En línea con nuestro compromiso de mejora constante de la seguridad y la eficiencia del sector, seguimos muy de cerca uno de los proyectos más innovadores y prometedores actualmente en desarrollo: la integración de las CRA con los cuerpos de Policía Nacional y Guardia Civil mediante una comunicación telemática segura y eficiente. Este proyecto busca agilizar la transmisión de información crítica entre las CRA y las fuerzas de seguridad, logrando tiempos de respuesta más cortos ante emergencias.

El proyecto se basa en la implementación de plataformas seguras para la transmisión de datos en tiempo real, que garanticen la veracidad de las señales y la geolocalización precisa de las incidencias. Esto permitiría una respuesta policial más eficiente, siempre en cumplimiento de la normativa de seguridad vigente y homologada para sistemas de grado 2 y superiores.

Su importancia radica en que establece un sistema de comunicación bidireccional entre las CRA y las fuerzas policiales, utilizando protocolos robustos y encriptados para garantizar la confidencialidad e integridad de los datos. Además, integra tecnologías de geolocalización avanzadas que permiten determinar la ubicación exacta de las incidencias, facilitando así un despliegue rápido y preciso de los recursos policiales en el lugar adecuado.

Otro aspecto esencial es diseñar la plataforma de manera que se integre fluidamente tanto con los diferentes softwares de gestión de las CRA como con los de las fuerzas policiales, asegurando un flujo de trabajo unificado.

Este proyecto es clave para todo el sector. Con él esperamos que, al mejorar la coordinación entre las CRA y la Policía Nacional, se refuerce la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo, beneficiando a toda la comunidad. Como en toda nueva implantación, resulta fundamental capacitar al personal de las CRA y de la Policía Nacional en el uso de estas tecnologías y sistemas, garantizando una adopción exitosa y eficiente.

Compromiso de futuro

Desde FES reafirmamos nuestro compromiso con la modernización y profesionalización del sector de la seguridad privada. Las propuestas aquí presentadas reflejan una visión integral y estratégica: abarcan desde la mejora operativa y legislativa hasta la aplicación de tecnologías avanzadas y la formación continua del personal.

El futuro de la seguridad en España pasa por una estrecha colaboración entre el sector privado y las FCSE. A través de proyectos técnicos como la integración telemática CRA–FCSE y mediante reformas normativas puntuales y necesarias, podemos lograr una seguridad más eficaz, eficiente y adaptada a los retos del siglo XXI.

Continuaremos trabajando con las empresas del sector, autoridades reguladoras y profesionales para hacer de la seguridad privada un pilar aún más sólido, proactivo y reconocido por la sociedad española.