EEUU aprueba una estrategia nacional contra el terrorismo doméstico

Mimebros del grupo Qanon en Estados Unidos.

Fotografía de @Anthony Crider.

Enrique González Herrero

El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, ha anunciado la aprobación de la primera Estrategia Nacional para Contrarrestar el Terrorismo Doméstico para combatir uno de los principales retos de la seguridad del país. «El terrorismo doméstico, impulsado por el odio, la intolerancia y otras formas de extremismo, es una mancha en el alma de Estados Unidos. Va en contra de todo por lo que lucha nuestro país y plantea un desafío directo a nuestra seguridad nacional, democracia y unidad», ha declarado el propio Biden.

La Administración norteamericana ha contado con expertos en seguridad y terrorismo nacional, que han alertado en concreto sobre dos amenazas relacionadas con este concepto. Por un lado, los grupos supremacistas blancos que llevan a cabo acciones por motivos raciales o éticos, y por otro, los extremistas violentos antigubernamentales o contrarios a la autoridad.

Estrategia basada en cuatro pilares

La estrategia recién aprobada define el terrorismo doméstico como «las actividades que involucran actos peligrosos para la vida humana que son una violación de las leyes penales de los Estados Unidos o de cualquier estado; parecen tener la intención de intimidar o coaccionar a una población civil, para influir en la política de un gobierno mediante la intimidación o coerción, o afectar la conducta de un gobierno mediante destrucción masiva, asesinato o secuestro; y ocurren principalmente dentro de la jurisdicción territorial de los Estados Unidos».

El marco estratégico aprobado se asienta en cuatro pilares: mejorar el intercambio de información en torno al terrorismo doméstico, prevenir el reclutamiento de terroristas,  disuadir la acciones de este tipo y confrontar a quienes contribuyen a esta amenaza a largo plazo.

Para conseguir esos objetivos, el Gobierno de Estados Unidos prevé llevar a cabo diversas acciones concretas como aumentar la colaboración entre agencias, mejorar el intercambio de información entre organismos federales, involucrar a las empresas propietarias de las principales redes sociales o incrementar sus capacidades de inteligencia.

Accede a la Estrategia Nacional para Contrarrestar el Terrorismo Doméstico completa.

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