Las estrategias de desinformación rusas preocupan a la UE

Bandera de Rusia
EuroEFE.

La Unión Europea (UE) debe responder a las estrategias de desinformación rusas. Pero, ¿cómo? ¿De qué manera puede hacer frente a un reto tan complejo de neutralizar? Sin duda, se trata de una cuestión que preocupa en el Parlamento Europeo. Por ello, ha sido tratado en un coloquio organizado por el eurodiputado español Jordi Cañas y titulado Las estrategias de injerencia rusa. La respuesta de la UE.

Al respecto, según Nicolás de Pedro, académico del Institute for Statecraft, “Moscú aprovecha el carácter abierto de nuestras sociedades como una vulnerabilidad estratégica”. Por esta razón, “inunda el espectro digital de narrativas insidiosas y noticias falsas”, observa.

En sintonía con De Pedro, Alejandro Romero, fundador de Alto Data Analytics, cree que las estrategias de desinformación rusas triunfan en Internet debido a la juventud de un ecosistema digital inocente. “No fue diseñado para fines maliciosos”, apunta. Y, a diferencia del mundo real, sus reglas y leyes no se han desarrollado durante milenios.

Coordinación y control

Ante esta situación, los expertos son conscientes de que atajar las estrategias de desinformación rusas no es tarea sencilla. Y opinan que la solución pasa por coordinar una respuesta a nivel europeo y exigir más mecanismos de control a plataformas como Google o Facebook.

En este sentido, Hannah Smith, directora de Planificación Estratégica del Centro Europeo de Excelencia para la Respuesta a las Amenazas Híbridas de Helsinki, considera que la Eurocámara debe involucrar a los Estados miembros. Un objetivo complejo si se tiene en cuenta que países como Francia no parecen muy dispuestos a un enfrentamiento directo con Moscú.

Unidad específica

Consciente de los esfuerzos de Rusia por generar estrategias de desinformación, la Comisión Europea creó en 2015 una unidad específica para combatir las fake news rusas. A través de ella, se analiza lo difundido en medios propagandísticos y redes sociales. Y se intentan desmontar posibles bulos, como el empleo de un arma climática por parte de EEUU en la guerra de Vietnam.

A pesar de estas iniciativas, en la UE tienen claro que queda camino por recorrer. En el caso de España, Jordi Cañas no duda al afirmar que Rusia interfirió en el referéndum ilegal de 2017. Y que su injerencia amenazó a la democracia española. “Pero el objetivo era debilitar a la UE. Por consiguiente, debemos ser conscientes de esta amenaza y dar una respuesta”, advierte.