Las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil, reflejo de una sociedad moderna, capaz y solidaria

Don Felipe durante su intervención en el Salón del Trono del Palacio Real.

Casa de su Majestad el Rey.

Ayer lunes, durante su discurso en la tradicional Pascua Militar, el rey Felipe VI destacó el papel de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil. Al referirse a ellas, el monarca resaltó que son “el reflejo de una sociedad moderna, capaz y solidaria” que, además, sabe reconocer su compromiso con el interés general de nuestro país. “Un compromiso, en fin, con España y nuestra constitución”, observó el Rey.

En su intervención, don Felipe se refirió a cuestiones como las misiones que llevan a cabo los militares españoles fuera de nuestras fronteras. Al respecto, se mostró orgulloso de la labor realizada en países como Irak, ensalzada por las autoridades locales. Y recordó que, actualmente, “cerca de 3.000 compañeros se encuentran desplegados en cuatro continentes cumpliendo 16 misiones bajo la bandera de la Unión Europea, en el marco de los compromisos con la OTAN o contribuyendo eficazmente a los esfuerzos de las Naciones Unidas”.

Asimismo, hizo referencia al 175 aniversario de la Guardia Civil, “un cuerpo que nació bajo el reinado de Isabel II y que desde entonces ha prestado, de manera incansable, un gran servicio a la sociedad española”. Por ello, reiteró su agradecimiento al instituto armado y los más de 75.000 hombres y mujeres que forman parte de la Benemérita. “Su lealtad y compromiso con el Estado de derecho han sido y son un pilar fundamental en el desarrollo de nuestro país”, enfatizó.

Nuevas amenazas y riesgos

En su intervención, Felipe VI también tuvo un recuerdo emocionado para los “compañeros caídos en el cumplimiento del deber”. Y sobre la situación actual, declaró que “nos enfrentamos a un entorno global de seguridad en constante y rápida evolución en el que la complejidad y la incertidumbre son la norma, no la excepción”. Ello implica, según el monarca, “nuevas amenazas y riesgos para nuestra seguridad y plantea nuevos desafíos a la estabilidad internacional”.

Dicho escenario, prosiguió, exige “un gran esfuerzo” que “nos pone a prueba”. Y la necesidad de “disponer de las capacidades adecuadas, y mantenerlas, para atender los ámbitos tradicionales de actuación y operar eficazmente en otros nuevos como el ultraterrestre y el ciberespacio”, advirtió.