Tertulias de la Fundación Borredá: ¿cómo será la seguridad postcoronavirus?

Tras las tertulias digitales del mes de mayo, la Fundación Borredá se centrará en una serie de píldoras informativas en junio

En la tercera tertulia digital organizada por la Fundación Borredá, destacados expertos aportaron su visión sobre cómo deberá ser la seguridad tras la crisis del COVID-19. Un escenario en el que términos como convergencia, resiliencia, concienciación, formación, valor añadido o sostenibilidad, entre otros, jugarán un papel relevante.

futuro seguridad
Por Bernardo Valadés.

El pasado 28 de mayo tuvo lugar una nueva tertulia digital de la Fundación Borredá. Después de los dedicados al impacto de la crisis del COVID-19 en las empresas y las lecciones aprendidas en seguridad para la vuelta a la normalidad, el tercer encuentro de la entidad sin ánimo de lucro se centró en la seguridad postcoronavirus.

Concretamente, se celebró bajo el lema Haciendo prospectiva: el futuro de la seguridad y, tras las palabras de bienvenida de Ana Borredá, presidenta de la Fundación Borredá y directora de Seguritecnia, fue moderado por César Álvarez. En esta ocasión, el coordinador de Proyectos de la Fundación Borredá estuvo acompañado por Xabier Mitxelena, Managing Director Iberia Cybersecurity de Accenture; Alberto Alonso, Business Development Manager de Axis; Fernando Torres Conde, Head of Business Development de everis, y José Luis Bolaños, director de Seguridad y miembro del Comité Técnico de la Fundación Borredá.

Segunda pandemia

En primer lugar intervino Mitxelena, quien observó que, antes del COVID-19, la seguridad ya había sufrido una pandemia: la del ransomware WannaCry. “Nos enseñó lo que podía ser un escenario desconocido”, señaló. En cuanto al coronavirus, reconoció que “nunca habíamos tenido en cuenta una situación como la actual cuando elaborábamos los planes de contingencia”. Y manifestó que el COVID-19 “nos ha acercado al concepto de seguridad integral, a la convergencia”.

Xabier Mitxelena Accenture tertulia digital Fundación Borredá
Xabier Mitxelena, ‘Managing Director Iberia Cybersecurity’ de Accenture.

Sobre cómo será la seguridad postcoronavirus, el representante de Accenture hizo hincapié en que “el futuro es lo que construimos hoy”. Y animó a empezar a dar forma a un escenario global en el que la tecnología ha de ser un medio, y no el fin, y en el que será muy importante entrenar y simular. “El gemelo digital será clave en las infraestructuras críticas”, enfatizó.

Asimismo, se refirió a aspectos como la concienciación, el teletrabajo seguro y la colaboración. Y consideró esencial crear un ecosistema de confianza en el que la resiliencia jugará un papel esencial. “Todo esto es un camino a largo plazo”, concluyó.

Ecosistema solidario

En sintonía con Mitxelena, Alberto Alonso admitió que la pandemia del COVID-19 ha supuesto una cura de humildad. “Hemos cometido errores en la evaluación de los riesgos al obviar la amenaza biológica”. Y, al igual que su compañero de tertulia, abogó por potenciar la convergencia. “Esta crisis nos ha enseñado cómo debe ser un sistema de seguridad integral. Si no lo hemos hecho aún, a partir de ahora tendremos que empezar a ver la seguridad como un todo”, advirtió.

Alberto Alonso Axis tertulia digital Fundación Borredá
Alberto Alonso, ‘Business Development Manager’ de Axis.

Respecto a la seguridad postcoronavirus, también hizo alusión a un ecosistema en el que será necesario asociarse y trabajar con terceros. “Dependemos unos de otros. En consecuencia, sin solidaridad seremos más vulnerables”, argumentó. Y en lo tecnológico destacó que “soluciones como la inteligencia artificial están ayudando a la sociedad”, si bien juzgó muy relevante “comenzar a diseñar tecnología pensando en el riesgo biológico”.

Llegados a este punto, Alonso invitó a los asistentes a reflexionar sobre un eterno debate: seguridad vs. privacidad. “¿Cómo puede ayudar la tecnología a que seamos más seguros sin que se vea perjudicada la privacidad? ¿O tendremos que renunciar a parte de esta última para reforzar nuestra seguridad?”, planteó.

Transformación tecnológica

También en clave tecnológica, Fernando Torres Conde inició su intervención reparando en que “la crisis del COVID-19 va a suponer que algunas tecnologías lleguen al final de su ciclo y que otras surjan con fuerza, asentándose en la seguridad postcoronavirus”, razonó.

Fernando Torres everis tertulia digital Fundación Borredá
Fernando Torres Conde, ‘Head of Business Development’ de everis.

En lo referente a la biometría facial, el tertuliano explicó que lleva años intentando tener un mayor protagonismo en el ámbito de la seguridad. “A raíz de la pandemia, este tipo de tecnologías va a coger un gran impulso. Nos encaminamos hacia un concepto de actividad contactless y sin papeles, lo cual va a acelerar su implementación y la transformación digital”, avanzó. Y en relación al planteamiento de Alberto Alonso sobre seguridad y privacidad, defendió la creación de plataformas centralizadas de identidad.

Igualmente, apostó por una mayor relevancia de los drones en la seguridad postcoronavirus. “Han cambiado la videovigilancia y nos facilitan una libertad absoluta de movimientos. El futuro pasa por aumentar la capacidad de las analíticas de vídeo y en una colaboración estrecha entre los fabricantes de drones y de cámaras”, sugirió.

Resiliencia social

Finalmente, al hacer referencia al COVID-19, José Luis Bolaños no calificó de shock a la pandemia. “Su irrupción no debe sorprendernos tanto si tenemos en cuenta que vivimos en un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo. Es decir, en un mundo VUCA (por sus siglas en inglés) en el que confluyen las amenazas cibernéticas, las revueltas sociales, los riesgos biológicos… Todo esto es una bienvenida al cambio climático, que es el gran reto que tenemos por delante”, expuso.

José Luis Bolaños tertulia digital Fundación Borredá
José Luis Bolaños, director de Seguridad y miembro del Comité Técnico de la Fundación Borredá.

A corto plazo, su exposición sobre la seguridad postcoronavirus se centró en la necesidad de poner en valor tanto la convergencia como la contribución de los departamentos de Seguridad a la eficiencia económica de las organizaciones. “Para lograrlo, deberemos apoyarnos en servicios externos y colaborar con otras empresas y las administraciones”, propuso.

Y con una perspectiva de “luces largas”, aludió a una resiliencia social. Un fin que requerirá una transformación cultural. “La visión global del riesgo tiene que llevar a una visión global de la seguridad. Y las organizaciones que evolucionen hacia los nuevos modelos de seguridad postcoronavirus van a obtener una ventaja competitiva”, resumió el miembro del Comité Técnico de la Fundación Borredá.

Conclusiones de la tertulia digital ‘Haciendo prospectiva: el futuro de la seguridad’

Durante la tertulia digital de la Fundación Borredá dedicada a la seguridad postcoronavirus pudieron extraerse varias conclusiones a partir de las intervenciones de los ponentes. Entre ellas, estas fueron las más destacadas:

  1. Capacidad de anticipación. En el ámbito de la ciberseguridad, las organizaciones deberán estar mejor preparadas. Entre otras iniciativas, tendrán que apostar por el entrenamiento y la simulación de cara a ser resilientes ante una posible pandemia digital.
  2. Teletrabajo: seguridad y conciliación. El teletrabajo ha llegado para quedarse. A partir de ahora, serán muchas las organizaciones que compaginen trabajo presencial y remoto. Pero han de lograr que el home office sea seguro y facilitar que los empleados puedan conciliar vida laboral y familiar.
  3. La colaboración, esencial. Todos los ponentes estuvieron de acuerdo en que la colaboración será un pilar fundamental en la seguridad del futuro. Tanto la colaboración público-privada como la privada-privada –entre empresas del mismo o distintos sectores–.
  4. Servicios externos especializados. En materia de colaboración, los departamentos de Seguridad deberán apoyarse en terceros para abordar asuntos como la digitalización, la automatización o la inteligencia.
  5. La tecnología, aliada de la seguridad. La tecnología asociada a la seguridad jugará un papel fundamental en la era postcoronavirus. Especialmente, las soluciones relacionadas con la identificación de personas y las de tipo contactless (sin contacto).
  6. Seguridad vs. privacidad. En relación a la conclusión anterior, el uso de la tecnología podría llegar a entrar en conflicto con la privacidad. Según los expertos, las reformas legislativas y un mayor consentimiento por parte de los ciudadanos, en situaciones extremas como una pandemia, deberían contribuir a generar un escenario más seguro.
  7. Gestión global de riesgos. Una de las lecciones aprendidas de la pandemia es que las organizaciones, apoyadas por sus departamentos de Seguridad, han de construir un modelo de gestión global de riesgos. A las seguridades física y lógica y la prevención de riesgos laborales tendrán que sumarse la resiliencia y la inteligencia.
  8. Sin inteligencia no hay seguridad. En la tertulia quedó de manifiesto que la inteligencia contribuye decisivamente a la seguridad de las organizaciones. Si es fiable, la información obtenida facilita anticiparse a los riesgos, actuar en consecuencia y seguir siendo competitivos.
  9. Transformación cultural. La crisis del coronavirus puede suponer una buena oportunidad para poner en valor la seguridad ante la alta dirección de las organizaciones. Estas últimas, si no lo han hecho aún, deberán experimentar una transformación cultural en materia de seguridad y potenciar tanto la formación como la concienciación.
  10. Reto apasionante. Los participantes en la tertulia de la Fundación Borredá se mostraron optimistas y coincidieron en que la seguridad del futuro será integral, colaborativa y basada en la sostenibilidad. En definitiva, supondrá un reto apasionante.