Álvaro Martín, DIA.
*Álvaro Martín Director de Seguridad Grupo DIA

Seguridad y logística

Seguridad y logística en Grupo DIA.

Si buscamos en el diccionario de la Real Academia Española de la lengua, la logística se define como el “conjunto de medios y métodos para llevar a cabo la organización de una empresa o de un servicio, especialmente de distribución”. En el comercio, las actividades logísticas conforman un enlace entre la producción y los mercados, separados en el tiempo y la distancia.

Por otro lado, la seguridad es un concepto amplio que, en definitiva, debe contemplar los riesgos –todos los riesgos– que impidan o dificulten la consecución de los objetivos corporativos en el justo equilibrio entre rentabilidad y eficacia. Dentro de los procesos logísticos, este concepto cobra aún más relevancia debido al gran número de elementos y de actividades que concurren y al uso de recursos tecnológicos, económicos y humanos.

Los sistemas tradicionales continúan en vigor, pero los procesos de innovación tecnológicos ocupan un lugar preferente en el desarrollo de nuestra actividad empresarial, tanto en la protección de estructuras y de personal como las garantías en los propios procesos de distribución, sin olvidar los planes de continuidad de negocio.

Desde las buenas prácticas que se pueden adoptar hasta complejos sistemas informáticos, pasando por la implementación de controles, muchos de los recursos empleados en una cadena de producción o abastecimiento están encaminados a asegurar el correcto desarrollo de los procesos, es decir, a mantener la seguridad en todo momento.

Nuestros sistemas constituyen una potente herramienta que permite llevar con eficacia la misión de la logística y poner a disposición del ciudadano una amplia gama de productos –que van desde el seco a los frescos– a tiempo y manteniendo un alto nivel de calidad. Sin sistemas informáticos avanzados y con altas medidas de seguridad se hace inviable la operativa empresarial. Estos sistemas interconectados con las diferentes plataformas, tiendas, proveedores, etc., establecen una compleja red capaz de cobrar vida en situaciones de crisis en las que se deba mantener la imprescindible continuidad en el negocio.

Por otro lado, los propios procesos de distribución, avalados por un equipo humano altamente cualificado, disponen de herramientas cada día más potentes en las medidas de control, la utilización de combis de seguridad, GPS con smart tracking o precintos electrónicos gestionados por el área de seguridad, que garantizan el control en la gestión entre el centro de distribución y el punto final: la tienda.

Combis de seguridad

En DIA se han ideado unos contenedores metálicos para “encerrar” y transportar mercancías con los pedidos de las tiendas y así evitar extravíos de productos durante los trayectos.

Cada combi de seguridad contiene un pedido de tienda, identificado por una pegatina que nos indica el almacén de destino y la tienda, el número de pedido y de bultos, el preparador y la calle de salida. La mercancía se audita individualmente por tienda antes de ser introducida en el contenedor, por lo que nos aseguramos de que el pedido está completo antes de cerrar el combi.

Seguridad y logística en Grupo DIA.
Detalle del combi de seguridad.

Además, se coloca un precinto de seguridad numerado (que permite realizar trazabilidad de dicho combi) en los laterales de cierre para asegurar que dicho contenedor no ha sido manipulado hasta llegar al almacén de flujo y posteriormente a la tienda.

GPS con ‘smart tracking’

El smart tracking es una aplicación que nos permite el rastreo satelital, control, logística y monitorización de vehículos en tiempo real a través de un dispositivo de GPS. A través de la correspondiente plataforma, podemos realizar una visualización en tiempo real (tracking) de camiones, temperaturas, luminosidad, viajes y tiempos, entre otros elementos, así como una obtención de informes (dashboard).

A la salida del camión del almacén se activa el viaje e inmediatamente se calcula un tiempo aproximado de llegada a tienda. Para ello, el sistema se conecta con Google Maps y calcula, en función del tráfico y de la velocidad que el camión pueda llevar, una hora estimada de llegada a la tienda.

En este momento es cuando se envía una notificación a las tiendas previstas en la ruta, donde se informa de que el camión ha salido y que llegará a una hora concreta, que está cerca de la tienda o que ya ha llegado a su destino.

Precintos electrónicos

El precinto electrónico permite controlar el transporte de mercancía, desde el almacén hasta la tienda, evitando que las puertas del camión puedan ser abiertas y se produzcan pérdidas desconocidas durante el transporte.

El almacén puede monitorear la ubicación y el estado de la puerta del camión en tiempo real desde el almacén hasta la tienda. Durante el transporte, el precinto permanece bloqueado y la puerta del camión no puede abrirse. En el momento de la recepción, solo las personas autorizadas pueden abrir el precinto mediante una tarjeta RFID –cada tienda tiene la suya propia–. El precinto es programado en cada ruta de forma independiente mediante una aplicación desarrollada por el proveedor exclusivamente para el Grupo DIA para ajustarse a los requerimientos de uso solicitados.

La aplicación genera una ruta en cada viaje, programando los dispositivos mediante el escaneo por parte del vigilante de seguridad de los siguientes códigos de barra: hoja de carga, ID del precinto de seguridad, matrícula del camión y códigos de tiendas a servir ordenadas por orden de descarga.

Pero para que esta situación de seguridad sea posible debemos entender la seguridad en un concepto integral, en la que los riesgos son muchos y variados por su origen y por sus efectos. La protección de personas y de las instalaciones cobra en ella un papel fundamental y relevante, por lo que también aquí la seguridad forma parte de la esencia del negocio. Todo ello se desarrolla en un mundo cambiante, con unos riesgos que evolucionan muy rápidamente, incluso con marcos regulatorios complejos: medio ambiente, prevención de riesgos, protección de datos, etc. Asimismo, hay que mencionar la importancia de los planes de emergencia, la realización de simulacros, el control documental de cumplimientos, la protección pasiva de instalaciones, los sistemas de alarma, los sensores, las cámaras térmicas, las analíticas de vídeo, los sistemas contra incendios, los vigilantes que utilizan herramientas de gestión y el apoyo de la organización; sin olvidar que todo ello requiere de un complejo plan operacional y de planes de seguridad consecuentes con las instalaciones, procesos y riesgos inherentes a la actividad.

Por otro lado, cabe destacar las herramientas colaborativas entre departamentos, empresas e instituciones. En este sentido, la colaboración de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad también supone un apoyo esencial, y no solo en el día a día, sino en la prevención de riesgos, en el conocimiento de entornos y prácticas delictivas y en la protección de estructuras, garantizando la continuidad de negocio en situaciones excepcionales de crisis. La evolución del terrorismo nos hace disponer de más y más efectivos controles sobre el transporte, sobre sustancias que puedan ser consideradas como precursores de explosivos y sobre la calidad de nuestros productos frente a actos intencionados de manipulación.

Un todo que si no es en su conjunto no garantiza la seguridad. La logística es una cuestión de seguridad.