Fernando Bocanegra Morales, jefe del Área de Coordinación de Seguridad Corporativa de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
Fernando Bocanegra Morales Jefe del Área de Coordinación de Seguridad Corporativa Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid

Medidas para contingencias en materia de seguridad en un hospital

Pasillo de un hospital.

Imagen del pasillo de un hospital.

La seguridad de un hospital es una de las contingencias más complejas. Una situación difícil, y no sólo por las características de los edificios, abiertos las 24 horas del día, con pacientes hospitalizados de difícil o imposible evacuación en caso de un siniestro, sino también por la afluencia de personas, enfermos a consultas, visitantes, proveedores, personal sanitario, utilización de materiales contaminantes y radioactivos o, por último y no menos importante, la atención de urgencias, donde se producen más situaciones de alteración del orden.

Podríamos clasificar las diferentes contingencias que se producen en un hospital de la siguiente manera:

Siniestros (fuego, inundaciones o fallos arquitectónicos): Es importante que tanto en la construcción de un nuevo hospital, como en obras de reforma, se cuente con el informe del Departamento de Seguridad.

Es necesario y de obligado cumplimiento contar con el debido Plan de Autoprotección y su desarrollo e implantación, incluyendo la formación continuada de los trabajadores del hospital.

Asimismo, es imprescindible la elaboración, en colaboración con el Departamento de Prevención de Bomberos y el parque de éstos que corresponda a la instalación, de un Preplan de Actuación que facilite la actuación de los servicios de extinción en caso de un siniestro.

De igual manera, dadas las dificultades de realizar simulacros de evacuación por las especiales características de un centro sanitario, con las molestias a pacientes y a la vida normal del hospital, hace falta la implantación de un programa informático que permita la realización de simulacros por ordenador; un proyecto desarrollado por la Universidad de Cantabria GIDAI que facilita el conocimiento puntual de la actuación ante una emergencia y que contiene una información actualizada permanentemente.

Control de accesos: Se debe dotar a todos los hospitales de una política común de control de accesos que delimite horarios, zonas de transito, utilización de ascensores sanitarios etc.

Robos: Para paliar en parte los hurtos que se producen en los hospitales, es necesaria la instalación de cerraduras electrónicas de control de accesos en los vestuarios del personal sanitario, almacenes de medicamentos, despachos y dependencias, zonas que cuenten con aparatos tecnológicos, quirófanos, etc. Asimismo, sería de gran aporte a la seguridad la ubicación en las zonas de maternidad de sensores conectados con el centro de control de seguridad del hospital y la colocación de una pulsera a los neonatos, con el fin de impedir el posible robo de bebés (una propuesta aprobada por el Comité Científico del 18 Congreso Nacional de Hospitales, celebrado en Bilbao el pasado febrero, a propuesta del Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid e Intergraph Security).

Protección del personal sanitario: Implantación de un sistema rápido de respuesta para la protección del personal sanitario en el ejercicio de sus funciones y la debida colaboración en las inmovilizaciones terapéuticas, siempre teniendo en cuenta que deberán realizarse por personal sanitario mientras que la seguridad del centro apoyará a éste en su ejecución.

Custodia de efectos personales: Es obligatoria la elaboración de un protocolo de custodia de objetos de valor de pacientes, bien por deseo de ellos o porque su llegada al hospital se haya realizado por Urgencias sin ningún acompañante. Un protocolo que garantice la posible pérdida o desaparición.

Organización de la movilidad perimetral del hospital: Es fundamental garantizar la adecuada movilidad en todo el centro desde aspectos de funcionalidad y seguridad, ordenando las entradas de mercancías, aparcamientos, zonas reservadas para personas discapacitadas, enfermos con tratamiento de diálisis, obstrucción de la entrada de urgencias etc. Elaboración de un Plan de Movilidad Hospitalario de obligado cumplimiento, en colaboración con la Policía Municipal.

Relaciones con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad: Es imprescindible la permanente colaboración con los Cuerpos de Seguridad, no solo en la aplicación de los diversos protocolos de violencia de género, agresiones con armas blancas o de fuego, menores… sino también en la identificación de pacientes sin documentación, fallecidos, etc.

Seguridad de la información: Se debe constituir la Comisión de Seguridad de la Información, a la que debe pertenecer el director de Seguridad del hospital, elaborando normas e instrucciones que garanticen los derechos de los pacientes respecto a sus historiales clínicos y la adopción de medidas que imposibiliten la utilización de datos de éstos con fines que no sean sanitarios.

En definitiva, se podrían enumerar muchas más circunstancias que se producen diariamente en un hospital y que necesitan una respuesta eficaz y profesional. Se están dando pasos importantes en la profesionalización de la seguridad en los centros sanitarios (como la obligatoriedad de formación específica para los vigilantes de seguridad), pero es imprescindible que la nueva Ley de Seguridad Privada contemple la  existencia de un Departamento de Seguridad en los hospitales y la obligatoriedad de contar al frente del mismo de un director de Seguridad.

La protección en los centros hospitalarios empieza a tomar la importancia que le corresponde. Hay que señalar que, por primera vez, en el prestigioso Máster de Postgrado sobre Dirección y Gestión de Servicios Sanitarios y Sociales, de la UC, dirigido a futuros directores gerentes de hospitales, se incorpora la materia “Gestión Integral de la Seguridad en un Hospital”.