Casmar ha obtenido la certificación ENS ‘Categoría Alta’, el nivel máximo del Esquema Nacional de Seguridad (ENS). Con esta adquisición, la compañía se convierte en el único distribuidor del país que cuenta con esta acreditación, tras superar la ‘Categoría Media’.
La emisión de la certificación la realiza una entidad externa y está acreditada por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) mediante una auditoría independiente y con una renovación de dos años.
El máximo nivel de exigencia del ENS
El ENS, regulado por el Real Decreto 311/2022, establece cómo deben protegerse los sistemas de información de la Administración Pública y de las organizaciones que le prestan servicios o que operan con infraestructuras críticas. Contempla tres categorías: Básica, Media y Alta, según la gravedad del impacto que tendría un incidente.
La ‘Categoría Alta’ se reserva a los sistemas donde ese impacto sería muy grave y exige los controles más rigurosos, una gestión avanzada de riesgos y las máximas garantías de continuidad operativa. Esta certificación supone un salto cualitativo para la compañía en madurez y exigencia.
El valor de la cadena de suministro
El alcance práctico de la certificación se sitúa en la cadena de suministro. En los proyectos sujetos al ENS (Administración Pública e infraestructuras críticas en sectores como energía, transporte, agua, sanidad o finanzas) la cadena debe estar analizada y controlada según riesgo, y cualquier organismo afectado necesita que todos sus eslabones, incluido el distribuidor, estén alineados con el marco.
Tal como explican desde Casmar, para el integrador o instalador que ejecuta esos proyectos, contar con un distribuidor certificado en Categoría Alta se traduce en tres cosas:
- Un argumento objetivo y documentable de mitigación de riesgos ante el cliente final, su CISO y sus auditores.
- Mayor facilidad para acceder a proyectos exigentes, con la cadena de suministro mejor cubierta desde el origen.
- Cumplimiento anticipado: cuando un pliego, un contrato o un análisis de riesgos establece esta exigencia, la propuesta ya la satisface.
Conviene precisar que no se trata de un requisito universal. Que sea exigible depende de cada proyecto y de lo que determinen el pliego, el contrato o el análisis de riesgos correspondiente. Aun cuando no lo sea, sigue funcionando como argumento objetivo a favor de la propuesta.
El ENS como base para afrontar NIS2
La certificación posiciona además a Casmar frente a la directiva europea NIS2, el marco comunitario de ciberseguridad que afecta a sectores como energía, sanidad, banca, transporte, administración pública y proveedores TIC críticos, y que obliga a las entidades incluidas en su ámbito a gestionar la seguridad de su cadena de suministro exigiendo garantías a sus proveedores.
ENS y NIS2 son marcos distintos, pero complementarios: el primero es español y está ligado al sector público; el segundo, europeo y de alcance más amplio. Cumplir con el nivel máximo del ENS proporciona a Casmar una base sólida ante el tipo de exigencias que NIS2 está trasladando a los sectores regulados.
Casmar: una posición única en el mercado español
«Al tratarse de una certificación auditada, y no de una declaración propia, la posición que alcanza Casmar no es replicable a corto plazo: exige un proceso de adecuación previo y la verificación de una entidad acreditada. Esa condición sitúa a la compañía como el único distribuidor español capaz de acreditar documentalmente el nivel máximo del ENS», explican desde la compañía.
Archivado en:





