Rafael López Pérez.
Rafael López Pérez Presidente Behavior and Law
Jorge Jiménez Serrano.
Jorge Jiménez Serrano Director general Behavior and Law

‘Chief Behavioral Officer’ en seguridad corporativa. Un nuevo rol profesional

Chief Behavioral Officer (CBO).

Estamos ante la era de las nuevas profesiones. Nunca en la historia de la humanidad aparecieron tantas y tan variadas profesiones en tan corto espacio de tiempo. Todo ello impulsado, además, por la crisis de la educación universitaria tradicional, que ve cómo muchas empresas ya no contratan según la titulación sino en base a habilidades y competencias en materias transversales. Este es el caso de los Chief Behavioral Officer (CBO), una nueva profesión y un nuevo cargo que entra con fuerza en los organigramas y en los procesos de las empresas. Uno de estos de procesos es precisamente todo lo relacionado con la seguridad corporativa.

Hoy en día, la seguridad en la empresa no se ve desde un enfoque reactivo que se pone en marcha cuando ocurre un incidente de seguridad, sino que se maneja como un concepto estructural, que forma parte de los procesos y de las acciones diarias que permiten la supervivencia de la compañía, al igual que los hacen las funciones de venta, contabilidad, recursos humanos… Es por esto que el rol del profesional de la seguridad corporativa se ha ido desarrollando en los últimos años para hacer frente a los múltiples riesgos a los que se ve expuesta una organización. Riesgos cada vez más complejos en los que han tomado fuerza todos los derivados del uso de las nuevas tecnologías.

Sin embargo, a pesar de que la seguridad enfocada a los riesgos informáticos y de información son los que tienen un mayor auge hoy en día, nunca hay que olvidar que detrás de cada riesgo, aunque sea informático, siempre hay personas. Incluso cuando se habla de ciberseguridad, los estudios nos indican que la mayor vulnerabilidad de los sistemas proviene del factor humano.

¿Qué es un CBO?

Relacionado con este factor humano y con el análisis del comportamiento surge este rol del CBO, un experto que domina la investigación de las ciencias del comportamiento y puede traducir ese conocimiento en una mejor experiencia y gestión de todas las personas implicadas y relacionadas con la organización: empleados, clientes, usuarios, colaboradores… El perfil del CBO no es algo definido. Lo que está claro es la necesidad de una sólida formación en ciencias del comportamiento, sabiendo manejar los conceptos clásicos de toma de decisiones procedentes de la Psicología. También debe conocer en profundidad las nuevas aportaciones en materia de heurísticos, sesgos, toma de decisiones o deshonestidad.  Ha de entender cómo la personalidad, en el sentido más amplio, influye sobre las variables situacionales. Y debe saber también analizar la conducta lingüística y no verbal, así como conocer la génesis, el aprendizaje y la modificación de la conducta.

En definitiva, un CBO será un profesional de las ciencias del comportamiento (principalmente psicólogos, economistas conductuales, criminólogos, sociólogos y/o antropólogos) que contribuye a la identificación y consecución de los objetivos y retos de las organizaciones a través de la aplicación del conocimiento que tiene sobre el comportamiento humano.

Chief Behavioral Officer (CBO).

CBO y seguridad

El comportamiento humano puede enfocarse desde distintas esferas, de ahí que el CBO puede participar en diversos departamentos en función de su especialidad. Así, un CBO con especialidad en Recursos Humanos puede contribuir en la productividad y la felicidad de los empleados, o un CBO con especialidad en Economía puede participar en la mejora de la experiencia del cliente, optimización de ventas, así como en la innovación de productos y modelos de negocios.

De igual manera, un CBO con especialidad en Seguridad puede contribuir en los departamentos de seguridad, aportando el conocimiento y las estrategias del análisis de conducta, no solo en la investigación de incidentes de seguridad, sino también en la prevención.

El CBO es un experto en las ciencias del comportamiento que puede traducir ese conocimiento en una mejor gestión de las personas de una organización

Como decíamos antes, detrás de cada riesgo de seguridad corporativa suelen estar personas, empleados, clientes o personas externas que llevan a cabo algún tipo de comportamiento que ataca el patrimonio, la información, las finanzas, los sistemas informáticos… Parece, por tanto, muy útil poder contar con expertos en comportamiento que puedan analizar las dinámicas y modus operandi de los incidentes, que puedan realizar perfiles criminológicos de posibles sospechosos, analizar la conducta verbal y no verbal o conocer las variables personales y situacionales que están condicionando un determinado riesgo.

La seguridad corporativa actual está muy basada en el uso de elementos físicos y tecnológicos que generan alarmas, controlan accesos o vigilan los sistemas y procesos de la empresa. Pero, ¿qué ocurre cuando tenemos que hacer frente al factor humano al que hacíamos referencia anteriormente? Podemos tener un buen firewall que vigile las conexiones de nuestro sistema informático, pero también es necesario conocer las estrategias de ingeniería social que usan los ciberdelincuentes. Algunos de los grandes ciberfraudes a empresas no han sido provocados por un ransomware que ha robado la contraseña de un equipo, sino que ha surgido porque un ciberdelincuente ha llamado a un empleado de contabilidad haciéndose pasar por el servicio técnico y le ha dado las claves de acceso al sistema.

Algunas empresas han perdido información valiosa o se ha dañado su imagen corporativa porque no han sabido gestionar un conflicto con un empleado. Otras han sufrido fraude interno durante años por cuantiosas cantidades porque no han trabajado los procesos de racionalización del fraude de sus empleados. En todos estos casos estamos hablando de personas que de una manera u otra ponen en peligro la seguridad de la empresa. En unos casos estamos ante procesos de ingeniería social que sirven para engañar a los empleados, en otros ante procesos de negociación adaptados al perfil de personalidad de un sujeto o ante la creación de ambientes de honestidad en el entorno empresarial. En cualquier caso, estamos hablando de comportamiento, de conocer la conducta de las personas para saber prevenir y reducir los riesgos de seguridad. De todo esto y de mucho más se encargaría un CBO de seguridad, un rol que se complementa a la perfección con los demás actores y profesionales de la seguridad corporativa.

Un campo de aplicación idóneo para el CBO especialista en seguridad sería la gestión del fraude. Usar un enfoque de análisis de conducta en la gestión del fraude resulta muy interesante para que una empresa pueda conocer los patrones de comportamiento de sus defraudadores externos o internos, los elementos motivaciones y personales que están relacionados con los distintos fraudes, además de aportar estrategias operativas como la entrevista de investigación, la perfilación criminal, la detección de mentira o la obtención de información de fuentes humanas. Este enfoque basado en la persona tiene un potente efecto sobre la prevención, pues entiende e influye sobre el principal elemento del fraude, el defraudador.

Formación en CBO

Este rol profesional sería además una salida laboral muy interesante para los criminólogos que actualmente no tienen muchos huecos en el mercado laboral. Para ello sería necesario completar su plan curricular con estos conocimientos en ciencias del comportamiento relacionados con la seguridad y el delito corporativo. Y es que, como hablamos de una profesión tan novedosa, todo está aún por hacer, no solo en el plano profesional sino también en el formativo. No obstante, existen instituciones, como Behavior & Law (a través de su Cátedra de Análisis de Conducta, en colaboración con la Universidad a Distancia de Madrid, mediante una amplia oferta de másteres), que ya tienen un largo recorrido en algunas de estas materias. Han diseñado unos proyectos de formación aunando la rigurosidad y aval del conocimiento científico generado por académicos e investigadores expertos en Ciencias del Comportamiento, junto al carácter pragmático y visión aplicada que aportan los que trabajan sobre el terreno en este ámbito, desde policías de unidades de análisis de conducta a profesionales del ámbito de la economía conductual o la inteligencia.

Pensamos que el rol de CBO se desarrollará mucho en los próximos años. Pero no estamos hablando del futuro, hoy es ya una realidad que se está inventando a cada momento. Muchas empresas ya cuentan con CBO en los departamentos comerciales o de marketing, pero sin duda esta profesión tiene una interesante evolución en el sector de la seguridad donde y ahí es donde vamos a ver la nueva era de la gestión del riesgo corporativo.