José Ramón Becerra/ Óscar Castro Director gerente/ Ingeniero de TelecomunicacionesGrupo On Seguridad

"La modificación de la Orden INT/316/2011 es uno de los objetivos principales para Grupo On"

José Ramón Becerra y Óscar Castro, Grupo On Seguridad

De izquierda a derecha: José Ramón Becerra, director gerente; y Óscar Castro, ingeniero de Telecomunicaciones.

Las centrales receptoras de alarmas (CRA) se enfrentan desde hace años a múltiples cambios que afectan al mercado, a los protocolos y a las tecnologías que utilizan. Sin embargo, para compañías como Grupo On sería necesario, sobre todo, modificar la normativa. Específicamente la Orden Ministerial INT/316/2011, la cual, desde el punto de vista de su gerente José Ramón Becerra, presenta diversas carencias y aspectos desfasados. Hablamos con él sobre este asunto y con Óscar Castro, ingeniero de Telecomunicaciones, quien explica cómo están evolucionando las CRA desde una perspectiva tecnológica.

¿Cómo está evolucionando Grupo On y qué objetivos prioritarios se han marcado para los próximos años?

José Ramón Becerra (J.R.B.): Antes de responder a la pregunta, recordemos la atipicidad de nuestro modelo empresarial, porque no tenemos referentes, vamos abriendo camino. Somos una multipropiedad colaborativa en la que participan más de cien instaladores de seguridad privada y protección contra incendios (PCI), de los cuales 46 son copropietarios. Les aportamos aspectos de valor. La actividad principal es la recepción de alarmas, pero hay otras secundarias: compras centralizadas, asesoramiento multidisciplinar, porfolio multiservicios, análisis de productos, captación de clientes, facilitar colaboraciones técnicas cruzadas, etc. También les aportamos tranquilidad, pues nuestra empresa no se vende, que es una dinámica frecuente últimamente entre las centrales receptoras de alarmas (CRA). Llevamos 13 años y somos una realidad consolidada.

Ahora estamos trabajando en definir cómo afrontar el crecimiento constante logrado por el éxito del modelo. Cada mes llegan centenares de nuevos clientes (conexiones) y debemos asegurarles un nivel estable de calidad de servicio. Entre los pasos dados, destacaría el alto grado de automatización digital de procesos que ha mejorado la eficiencia operativa. Y entre los siguientes, generar especialidades, equipos operativos que atienden exclusivamente un tipo de servicio o cliente. En otro frente, luchamos por erradicar o minimizar riesgos exógenos amenazantes, algunos de la mano de colegas mediante el asociacionismo.

En estos momentos se está valorando la modificación de la Orden INT/316/2011 sobre funcionamiento de los sistemas de alarma en el ámbito de la seguridad privada. ¿Qué cambios debería introducir esta norma?

J.R.B.: Somos miembros de la joven AESCRA, la Asociación Española de Centrales Receptoras de Alarmas. Desde su nacimiento, lograr esta modificación ha sido objetivo principal, una iniciativa que palíe la incomprensible falta de voluntad para publicar el nuevo Reglamento de Seguridad Privada, situación que genera un contexto jurídicamente inseguro. La propuesta la presentamos hace tiempo. Antes, la dimos a conocer a otras asociaciones y unidades policiales para mayor consenso. Nos consta que se está analizando, y confiemos en que pronto se consensue un texto, se eleve al Ministerio Interior y se publique.

Proponemos incluir un capítulo de definiciones; concretar conceptos mal o insuficientemente definidos en el Reglamento, que dan lugar a diferentes y cambiantes interpretaciones policiales y judiciales; clarificar los conceptos de alarma verificada, confirmada y real; diferenciar exigencias entre establecimientos obligados y el resto; unificar en dos los detectores distintos para considerar una alarma comunicable a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (alineando así los grados 2 y 3 y lo determinado en la regulación catalana); incorporar cambios para filtrar más falsas alarmas y cortar la reiteración; y enfatizar responsabilidades de instaladores y usuarios.

Aprovecho para animar a las CRA a que se asocien. La alta representatividad es la única forma de obtener fortaleza y resultados.

«En las alarmas de incendios, lo más urgente es erradicar la inseguridad jurídica derivada de la falta de regulación del Ministerio de Industria»

Las alarmas de incendios son un mercado relativamente nuevo para las CRA. ¿Qué necesidades en torno a la normativa, medidas y procedimientos observan en esta especialidad?

J.R.B.: Lo urgente es, igualmente, erradicar la inseguridad jurídica ante la falta de regulación del Ministerio de Industria. Deben determinar todo lo relacionado con la conexión y tramitación de este tipo de alarmas. Para ello, AESCRA está colaborando con asociaciones específicas, como AERME, el Clúster de Incendis de Catalunya o Tecnifuego. Avanzamos deprisa y ya hemos terminado un borrador de propuesta legislativa. En breve lo presentaremos e iniciaremos el recorrido para intentar que se publique.
Otro asunto menos urgente, pero importante, es intentar que el mayor número posible de fabricantes de centrales y transmisores de incendios estandaricen sus protocolos de comunicación de alarmas, cuya heterogeneidad nos vuelve locos a la hora de integrarlos en nuestros aplicativos de gestión.

CRA de Grupo On Seguridad.
Central receptora de alarmas de Grupo On Seguridad.

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