“La mentira corre mucho, pero la verdad la alcanza”. Refranes sobre la mentira hay muchos, pero este se ajusta como anillo al dedo. Porque como explica José Luis Martín Ovejero, experto en comunicación no verbal, nuestro cuerpo reacciona con pequeños “latigazos” cuando mentimos, que duran décimas de segundo, pero que no pasan desapercibidos si el interlocutor pone la vista atenta.
Esta fue una de las ideas principales que pudieron aprender los asistentes al primer Punto de Encuentro de Seguritecnia, un nuevo evento con un formato diferente a los habituales, patrocinado en esta ocasión por Kidde Commercial. Se trata de un encuentro en el que un número limitado de profesionales pueden conocer temas fuera de lo común en otros foros, impartidos por expertos de primer nivel. A esto se suma, posteriormente, un espacio de networking en el que los asistentes disfrutan de un buen momento de almuerzo e intercambio de opiniones.
La primera convocatoria de Punto de Encuentro tuvo lugar el 16 de abril, con la asistencia de una veintena de personas. Un encuentro que, como señaló el director de Seguritecnia, Javier Borredá, será el primero de muchos en los que “los asistentes van a poder conocer cosas diferentes al resto de eventos sobre seguridad y disfrutar de un buen momento en compañía de otros profesionales”. Él dio paso a José Luis Martín Ovejero, quien aportó las claves para saber detectar la mentira; un “arte” que depende fundamentalmente de la observación.
¿Cómo se puede detectar la mentira?
Martín Ovejero explicó que “no existe un indicador que demuestre por sí solo la mentira”, pues el contexto influye en lo que se dice. Pero sí que hay “alertas” que indican la posibilidad de que quien nos habla esté mintiendo. Esas alarmas son microexpresiones de la cara que no se pueden reprimir y son fugaces, duran menos de un segundo.
“Para la detección de la mentira es fundamental la primera expresión facial, porque es irracional, mientras que las posteriores son las que queremos poner”, detalló el experto. Pero además asimismo influyen aspectos del entorno en el que estamos hablando o sesgos del propio receptor que influyen a la hora de analizar los gestos.
Para detectar la mentira “lo mejor son las preguntas”, apuntó Ovejero, que luego desarrolló la idea: “En una primera fase, dejamos hablar a la persona hasta que acabe, mientras captamos toda la información. Cuando acabe de contarla, le preguntamos sobre lo que nos ha contado y también sobre lo que no. Con las preguntas inesperadas vemos los cambios de conducta y esos signos de alerta”.
A partir de esta idea, el invitado desarrollo varias claves para saber interpretar las “expresiones universales e innatas” que tenemos los seres humanos y que nos transmiten qué piensa de veras una persona cuando cuenta algo. Expresiones que tienen que ver a grandes rasgos con la alegría, la ira, la tristeza, la sorpresa, el asco, el desprecio o el miedo.
Un espacio para el mejor ‘networking’
Más allá del contenido formativo, Punto de Encuentro está concebido como un espacio para fomentar la conexión entre profesionales. En la primera edición, la ponencia dio paso a un almuerzo en el que estuvo presente el propio Martín Ovejero, que compartió mesa con el resto de asistentes. Entre ellos, hubo miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, directores de seguridad, presidentes de asociaciones y representantes de empresas proveedoras.
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