Drones en la visita del Papa: policiales permitidos y particulares multados

Drones hostiles.
Gertrudis Bujalance

Durante la visita del Papa León XIV a España del 6 al 12 de junio de 2026, el uso del espacio aéreo queda estrictamente regulado bajo la denominada Operación Gracia, calificada por el Ministerio del Interior como el mayor reto logístico de seguridad en la historia de la Policía Nacional. Bajo este operativo especial de protección ciudadana, los drones juegan un papel doble y contradictorio. Por una parte, son la tecnología de vigilancia preferida por la Policía para controlar el perímetro papal desde los aires, pero al mismo tiempo, las fuerzas del orden lo consideran la principal amenaza que deben neutralizar.

Tanto en Madrid como en Barcelona y en Canarias, el dispositivo de seguridad va a monitorizar la superficie urbana y el subsuelo, pero también el espacio áereo involucrado. Puede decirse que desde el momento en que el pontífice ponga el pie en las ciudades españolas que forman parte de su recorrido, estarán los cielos blindados en un radio aéreo de varios kilómetros a su alrededor.

Drones policiales: Los guardaespaldas aéreos de la visita del Papa León

Para monitorizar el evento, la Policía Nacional va a desplegar sus propios recursos tecnológicos. El dispositivo usará tanto los ya clásicos drones multirrotor como otras aeronaves de ala fija (que parecen pequeños aviones de combate). En cuanto al tamaño, la variada gama de dimensiones ronda desde los pequeños dispositivos de unos 40 centímetros hasta artefactos de 20 kilos de peso con alas de cuatro metros de envergadura.

Por lo que respecta al número de estos vehículos áereos no tripulados, la flota de vigilancia papal consta de 16 drones policiales que van a captar imágenes en tiempo real y controlar la actividad de las multitudes asistentes a cada acto. Esta cifra puede llegar una veintena de drones en eventos masivos como el de la Plaza de Lima en Madrid, que será a las 20.30h de su primera jornada en España, es decir, el sábado 6 de junio.

Este escuadrón de dieciséis drones se distribuirá en anillos concéntricos de vigilancia, sobre todo en los actos más concurridos. Los drones policiales no volarán solos, sino coordinados desde un centro de mando en Canillas y operando conjuntamente con siete helicópteros y un avión de la Unidad Aérea.

La misión de estos drones de la Policía Nacional es eminentemente práctica. Transmitirán imágenes y datos en tiempo real, permitiendo a los responsables del dispositivo realizar un seguimiento permanente de los actos, para detectar anomalías y valorar si hacen falta recursos adicionales. En esencia, serán los ojos del cielo que completen las labores terrestres y aéreas.

Prohibición de drones particulares y civiles

Los drones civiles se consideran el principal vector de riesgo, por lo que el Gobierno ha desplegado un escudo tecnológico de vigilancia y prohibición absoluta. El veto del espacio aéreo es total e incondicional en el ámbito de la ciudadanía. Para asegurar el cumplimiento de esta normativa, se activará el sistema global de alerta temprana Siglo-CD para inspeccionar constantemente el espacio aéreo y detectar al instante cualquier aeronave no autorizada.

El cuerpo policial de élite usará rifles de última generación e inhibidores de frecuencia que emiten ondas para interrumpir la señal del piloto, forzando al dron infractor a hacer un aterrizaje controlado sin tener que destruirlo en el aire. Este procedimiento afecta a todas las zonas afectadas por los eventos papales, incluyendo los recorridos de la comitiva, las congregaciones multitudinarias y las áreas protegidas en las sedes oficiales de la visita: Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife.

Esta prohibición se aplica de manera estricta a los drones con fines recreativos, particulares, informativos, comerciales o de captación imágenes mediáticas. Nadie ajeno a las fuerzas de seguridad puede volar un artefacto no tripulado durante la visita del pontífice. No se contempla ninguna excepción.

Infracciones y multas históricas

Debido al riesgo para la seguridad aérea, volar un dron sin autorización en estas áreas restringidas durante la visita papal está castigado con multas elevadas y sanciones graves:

  • Neutralización inmediata. La policía bloqueará e inmovilizará el aparato de inmediato.
  • Multas económicas. Dependiendo de la seriedad de la infracción y de si el operador es un particular o una empresa, las multas estipuladas por la Ley de Seguridad Aérea pueden alcanzar hasta los 4,5 millones de euros.
  • Responsabilidad penal. Además de la pérdida del equipo y la sanción administrativa, los pilotos pueden afrontar cargos penales por delitos contra la seguridad pública.