¿Qué país tiene el mayor ejército de robots del mundo?

Gertrudis Bujalance

China posee el mayor ejército de robots del mundo. Lidera el sector con dos millones de robots industriales operativos en fábricas, superando la producción total del resto de los países del mundo. Además, es el principal fabricante mundial de robots humanoides, al tiempo que diseña y elabora unidades militares de enjambres autónomos de alta tecnología. Sin duda, China tiene la mayor infraestructura robótica del mundo, tanto en cuanto a robots industriales como en el desarrollo a gran escala para uso militar.

Países del mundo con un ejército de robots

  • China. El frente industrial y comercial. China domina la automatización global con más de dos millones de robots industriales operativos en sus fábricas. Además, la nación asiática produce casi el 90% de los robots humanoides a nivel mundial. Con programas estatales, este sistema de fabricación masiva emplea alta tecnología para elaborar sus enjambres robóticos con una logística automatizada.
  • Estados Unidos. El frente militar activo. Actualmente, el Departamento de Defensa de Estados Unidos sigue siendo el mayor propietario mundial de tecnología militar robótica, efectuando casi un tercio de los despliegues militares globales. Este arsenal tecnológico incluye miles de Vehículos Aéreos No Tripulados (VANT) y plataformas terrestres autónomas especializadas en el reconocimiento y la desactivación de explosivos.
  • El futuro de la guerra robótica. Estados Unidos es el líder histórico en despliegues robóticos globales, pero China está en la vanguardia por su desarrollo conceptual y prototipo de «manadas de lobos». Estos arsenales combinan inteligencia artificial, vehículos no tripulados y perros robot armados con rifles, estructurados en redes descentralizadas sin depender de un GPS.

Por lo que respecta a la seguridad global, el despliegue robótico masivo por parte de China marca el inicio de una guerra de desgaste en formato tecnológico. Esta estrategia altera por completo el equilibrio de poder geopolítico tradicional, redefiniendo los preceptos de defensa internacionales con un tacticismo ofensivo militar-civil desconocido hasta ahora.

Impacto de la robótica china en la seguridad global

1) Despliegue en fronteras conflictivas

El uso de sistemas no tripulados está transformando la vigilancia de las zonas conflictivas. Pekín usa tropas de robots humanoides para patrullar la complicada frontera con Vietnam, sometida a una vigilancia constante sin sufrir los efectos colaterales del desgaste climático ni del cansancio humano.

Otra modalidad de patrullaje robótico es el de las zonas disputadas territorialmente, como el Mar de la China Meridional, surcado por lanchas autónomas no tripuladas, como los modelos L30 de alta velocidad, capaces de rodear y embestir objetivos de manera completamente autónoma.

2) Robots coordinados y con una autonomía total

Los sistemas militares de comunicación por satélite y radio es una vulnerabilidad crítica en la guerra electrónica de la era digital. Para solventarlo, China ha lanzado el sistema Atlas, una tecnología de IA autónoma capaz de coordinar escuadrones de hasta 96 drones y perros robot articulados de manera conjunta y unida como una manada de lobos.

Cada unidad del enjambre interpreta tácticamente las intenciones del resto del grupo en tiempo real sin necesidad de emitir señales de radio constantes ni usar las redes GPS convencionales. Esto imposibilita que el enemigo neutralice el ataque usando los sistemas clásicos de contraataque electrónico.

3) Liderazgo mundial de China en el despliegue robótico

Los competidores occidentales como Estados Unidos centran sus esfuerzos en el desarrollo de software militar (modelos lógicos de IA abstracta), mientras China va muy por delante en la carrera de la automatización industrial.

El gobierno chino exige a su sector industrial poner en marcha una automatización integral, lo que alimenta un bucle continuo de datos en entornos reales. Estos datos perfeccionan la inteligencia de sus robots a una velocidad de iteración con la que otros países difícilmente pueden competir, debido a sus estrictas regulaciones y el menor tamaño numérico de sus escuadrones de robots

4) Dilemas éticos y quiebra del orden mundial

Este cambio de paradigma en la seguridad global está generando una profunda preocupación en los organismos internacionales del sector, debida a estos motivos:

  • Autonomía para matar. Los algoritmos jerarquizan y fijan los objetivos automáticamente. Por ahora se mantiene la confirmación humana de último recurso (un operario autoriza el ataque final), pero la tecnología ya permite la eliminación total del factor humano en la toma de decisiones con resultados mortales. Es decir, los robots ya tienen licencia para matar, por decirlo de manera que se entienda.
  • Ausencia de marcos normativos. A diferencia de las armas nucleares o biológicas, no existen tratados globales vinculantes y actualizados que regulen el despliegue de un ejército de robots IA, lo que aumenta el riesgo de incidentes armados involuntarios e impredecibles en zonas fronterizas.