Baussa está celebrando este año su 40 aniversario. ¿Cómo definiría el momento en el que se encuentra la compañía después de cuatro décadas de trayectoria?
A lo largo de sus 40 años de historia, Baussa se ha enfrentado a ciclos económicos, cambios de mercado y transformaciones tecnológicas relevantes. En la actualidad, nos encontramos en un momento de madurez estratégica y proyección hacia el futuro.
La experiencia adquirida por parte del equipo Baussa, y la transmisión de conocimientos a las nuevas generaciones que se han ido incorporando al proyecto, nos ha permitido una evolución constante sin perder la esencia que nos caracteriza.
En definitiva, el compromiso, la cercanía y la experiencia son los pilares básicos que conforman el ADN Baussa.
Si echamos la vista atrás, ¿cuáles han sido los hitos más importantes que ha conseguido la empresa?
La realidad es que cada época ha tenido sus hitos correspondientes, y no sería capaz de destacar unos por encima de otros.
Durante la primera década se construyó el sueño que estamos disfrutando actualmente, con una visión clara de ofrecer nuestros productos con calidad contrastada. Siempre recordaremos a los primeros clientes que nos dieron su confianza. Esto nos animó a seguir apostando por crecer, y se creó para ello un plan estratégico a nivel nacional.
En la segunda década se apostó por la tecnología. Teníamos que incorporarla a la seguridad física y así conseguir eficiencias que optimizasen los procesos de nuestros clientes. Gracias a ello nació el Spider, nuestra cerradura de alta seguridad para contenedores de efectivo, que se convirtió en una gran apuesta.
La tercera década fue trepidante, ya que consideramos que debíamos abrirnos al mundo. Concretamente, creamos un plan de internacionalización para expandirnos a otras geografías, y diseñamos la figura del partner premium para tener presencia en países estratégicos. Fue todo un reto.
Finalmente, la cuarta y última década ha sido la de consolidación de mercados. Hemos apostado por productos emblemáticos, basados en la digitalización de procesos mediante herramientas tecnológicas que mejoren la eficiencia y la experiencia del cliente.
«La presencia internacional ha sido, es y será vital para Baussa. Nunca abandonaremos este asunto, en el que llevamos muchos años trabajando»
¿Cuáles son los principales objetivos estratégicos que se han marcado para los próximos años?
Tras 40 años de trayectoria, nuestros objetivos estratégicos están alineados en mantener nuestra esencia, obteniendo un crecimiento sostenible a través de innovaciones tecnológicas con un fuerte compromiso con el cliente.
No obstante, debemos tener en cuenta el relevo generacional. Nunca se debe olvidar y se debe prever como una constante vital. Se trata de un asunto sobre el que tenemos amplia experiencia, debido a que estamos conviviendo actualmente segundas y terceras generaciones, con incorporaciones de cuartas, y es ilusionante comprobar cómo el traspaso funciona. La base son los valores humanos, los cuales inculcamos a toda persona que se incorpora a nuestra organización. Baussa es una familia.
Uno de los momentos importantes de la empresa fue la internacionalización hacia mercados europeos y latinoamericanos. ¿Qué representa para ustedes esa presencia internacional actualmente y qué planes de futuro tienen en este sentido?
La presencia internacional ha sido, es y será vital para Baussa. Llevamos muchos años trabajando en este asunto. Nunca lo abandonaremos.
Nuestros partners premium son empresas colaboradoras y amigas, que nos representan y son nuestra imagen en su país. Al final, detrás de las empresas existen personas, y hemos cultivado una gran amistad con todos ellos a lo largo de los años. Es muy diferente trabajar con amigos: todo fluye mejor y eres capaz de conseguir un trabajo en equipo espectacular. Gracias al respeto mutuo y la seriedad, nos sentimos como una gran familia.
La idea de futuro es seguir nuestro proceso de expansión, pero, como siempre, consolidando cada paso y sin olvidarnos de lo que ya tenemos.

El sector de la seguridad ha evolucionado mucho a lo largo de 40 años. ¿Cuáles han sido las principales transformaciones en cuanto a producto e innovación que ha llevado a cabo Baussa?
Nuestra compañía se ha ido adaptando a los cambios que ha sufrido el mercado a lo largo de los años. Debemos tener en cuenta que nos encontramos ante un mercado muy regulado, donde la certificación de los productos es una pieza fundamental. Las normas cambian, al igual que las tipologías de ataques en seguridad física. Todo esto se intenta trasladar a los laboratorios, donde nos realizan los ensayos de producto previo a la certificación. Nos transformamos día a día.
Por otro lado, se encuentra nuestra línea tecnológica Spider, donde los cambios y adaptaciones son continuos. Hemos pasado de ser una cerradura de alta seguridad para contenedores de efectivo a una solución global para la gestión del efectivo. Un salto impresionante, donde ya no solo es el hardware. Ahora tratamos también con nuestros clientes sobre redes y ciberseguridad.
«Quien piense que, en un entorno tan digital como el actual, la seguridad física no está avanzando, muestra falta de conocimiento»
Su compañía se dedica a la seguridad física mediante la fabricación de cajas fuertes, puertas acorazadas y otros productos en esa línea. ¿En qué sentido han innovado para que estas soluciones evolucionen en una época tan tecnológica como la actual?
Tal y como he comentado anteriormente, Baussa dispone de dos líneas de soluciones para el mercado: la seguridad física y la familia Spider para la gestión del efectivo.
En la seguridad física, el departamento de ingeniería está sumido en un análisis continuo de nuevos materiales que se puedan aplicar en la construcción de nuestros fabricados. En este punto, hablamos de resistencia ante los ataques con nuevas herramientas que aparecen en el mercado.
En el caso de la familia Spider, las innovaciones son diarias. Estamos incorporando nuevas soluciones que optimicen los procesos de nuestros clientes y, para ello, el capítulo de desarrollos de software es fundamental. Nos hemos tenido que especializar e incorporar al equipo personal altamente cualificado para ello.
Quien piense que, en un entorno tan digital como en el que estamos, la seguridad física no está avanzando simultáneamente, denota una falta de conocimiento sobre nuestro medio.
Como director comercial, usted tiene una visión muy directa del cliente. ¿Cómo han evolucionado las demandas y preocupaciones de los usuarios en los últimos años en relación con las soluciones que provee Baussa?
La cercanía de todo el equipo comercial de Baussa con los clientes es una máxima de la compañía.
Cuando hablamos de transformación y adaptación al medio, también tenemos que incluir a los clientes. Todos hemos crecido ante nuevos escenarios, y ellos han sido los primeros en prepararse ante los cambios.
Estamos hablando de clientes muy formados, con una alta capacidad analítica para la gestión y técnicamente cualificados para la toma de decisiones.
Nuestra colaboración hoy es con diferentes departamentos, al estar entre ellos interconectados. Ya no existe una relación cliente-proveedor: ahora participas en sus proyectos como una extensión de sus equipos.
¿Cómo prevén que evolucione Baussa en la próxima década, teniendo en cuenta que ustedes son una empresa familiar que está llevando ya a cabo el relevo generacional?
La verdad es que consideramos que no tenemos que cambiar nada de nuestra filosofía y debemos seguir aplicando las mismas fórmulas que nos han permitido seguir en el mercado de la seguridad durante 40 años.
En estos momentos, ya estamos reestructurando la empresa para un futuro cercano con un nuevo cambio generacional. A las nuevas generaciones les vamos inculcando cada día nuestra filosofía: que el trabajo es para disfrutar y debe dar sus frutos. Es una formación en cadena: los más mayores transmiten todas sus enseñanzas a los más jóvenes.
Cada día se van incorporando nuevas personas al equipo, y están súper especializadas. Es parte de nuestra estrategia. Queremos a los mejores; no nos interesa la cantidad, somos partidarios de la calidad. Estar en Baussa tiene que ser un orgullo y defender los colores con pasión. Debemos facilitarles las herramientas y crearles el entorno adecuado, ya que ellos hacen el resto porque son muy buenos. Se trata de una apuesta de futuro, porque estar en este equipo es para muchos años. Nos basamos en la tranquilidad personal del individuo.
¿Cómo cree que será la seguridad física del futuro, en un mundo cada vez más digital e interconectado?
El estar presentes en AES, la Asociación Española de Empresas de Seguridad, nos ha permitido tener una visión desde diferentes ámbitos de la industria.
La interconexión la tenemos ya, y el área de Seguridad Física participa activamente con otras áreas, como la de Instalaciones, Centrales Receptoras de Alarmas, Ciberseguridad, etc. Esto está permitiendo a Baussa comprender la seguridad desde otros prismas, siendo realmente enriquecedor. Compartimos los conocimientos entre las empresas asociadas y, sobre todo, disponemos de información sobre las nuevas tendencias europeas. Esa visión ayuda a cualquier empresa en sus decisiones.
Como siempre ha sucedido, la seguridad física seguirá adaptándose a los cambios y tendencias requeridos por el mercado.





