Manuel Gómez, GMV
Manuel Gómez Langley Business Partner OES – Servicios Públicos Digitales GMV e-Solutions

‘Smart Ports’: el dato como motor de la economía digital y su protección frente a ciberamenazas

ciberseguridad en puertos

El sector portuario global atraviesa un proceso de transformación acelerada, impulsado por factores estructurales como el crecimiento sostenido del comercio marítimo internacional, la presión competitiva entre puertos por atraer tráficos y grandes navieras, la necesidad de aumentar capacidad y productividad frente al auge del comercio electrónico y las cadenas logísticas integradas, así como las exigencias regulatorias y sociales de reducir emisiones y avanzar hacia modelos logísticos más sostenibles e inteligentes.

El volumen de inversión previsto para seguir impulsando esta transformación es muy elevado. Solo en Europa, según el estudio Port Investments Study 2024 de la ESPO (European Sea Ports Organisation), el sistema portuario requerirá inversiones estimadas en 80.000 millones de euros durante la próxima década para modernizar infraestructuras, digitalización y transición energética.

El vector de digitalización, sin embargo, sigue siendo uno de los menos dotados presupuestariamente. Un ejemplo claro se observa en el ámbito portuario español: dentro del borrador del plan de inversiones para el sistema portuario en 2026, la inversión directa en digitalización asciende a 26 millones de euros, dentro de un paquete total de 1.617 millones destinados a mejoras en sostenibilidad e infraestructuras portuarias.

Tendencias clave en los ‘smart ports’

Las principales tendencias que convergen y explican este cambio son la búsqueda de una mayor eficiencia operativa, la sostenibilidad ambiental y la integración del puerto con el ecosistema urbano y logístico, mediante el uso de la tecnología, especialmente de las TIC. De hecho, la evolución de un puerto tradicional hacia un puerto digital e hiperconectado, y posteriormente hacia un puerto inteligente o Smart Port 1, refleja claramente este proceso de transformación.

Estudios recientes, como el Review of Maritime Transport 2025 de la UNCTAD (UN Trade and Development), o clásicos como Accelerating Digitalization Across the Maritime Supply Chain, elaborado por la IAPH (International Association of Ports and Harbors) junto con el Banco Mundial, evidencian la correlación positiva entre el grado de digitalización de los puertos y diversas métricas de conectividad marítima, facilitación del comercio o eficiencia operativa.

En consecuencia, los puertos que no integren plenamente la digitalización, la gobernanza y la protección del dato en sus operaciones corren el riesgo de perder competitividad global. Por el contrario, aquellos que adopten sistemas interoperables, colaborativos y seguros se posicionarán como nodos logísticos más eficientes, sostenibles y resilientes, y, por tanto, más competitivos en la economía marítima mundial.

En definitiva, el sector debe avanzar progresivamente en las diversas fases que transforman un puerto digital en un puerto inteligente, eliminando silos de información y barreras entre sistemas digitales sectoriales.

Digitalización del sector

Aunque esta implementación es común a nivel individual –en cada actor del ecosistema–, las iniciativas colectivas siguen siendo escasas, tanto a escala nacional como internacional, debido a la «coopetición» (colaboración y competencia) propia del sector. Un ejemplo de avance conjunto serían los espacios de datos sectoriales, que permitirían potenciar la economía del dato en el ámbito logístico-portuario.

Cabe destacar como un éxito de las primeras fases de esta transformación el hecho de que la digitalización del sector logístico-portuario haya dado como resultado que entre los sistemas digitales más relevantes para el sector destaquen precisamente soluciones sectoriales específicas de este dominio, por encima de otros sistemas digitales de propósito general que se han adoptado desde otros ámbitos del sector público y privado.

Entre los sistemas digitales sectoriales más relevantes figuran las ventanillas únicas marítimas (MSW, Maritime Single Window), los sistemas de gestión del ecosistema logístico-portuario (PCS, Port Community System), los sistemas de gestión portuaria (PMS, Port Management System), los sistemas de operaciones de terminales (TOS, Terminal Operator System), las ventanillas únicas comerciales (TSW, Trade Single Window) o los sistemas de ayuda a la navegación marítima.

Todos ellos son intensivos en el uso de datos del dominio (como posicionamiento y escalas de buques, tiempos de espera, manifiestos de carga, movimientos de mercancías y personas, inspecciones aduaneras o consumos energéticos), lo que convierte al ecosistema logístico-portuario, y en particular a los puertos, en grandes generadores y consumidores de información de alta relevancia operativa, táctica y estratégica.

La disponibilidad, integridad y confiabilidad de esos datos impactan directamente en las operaciones portuarias y, por tanto, en la cadena logística intermodal. Además, influyen en otras dimensiones, como los planes estratégicos de desarrollo e inversión, la lucha contra el crimen o incluso la seguridad interior, como reconoce la estrategia integral ProtectEU de la Comisión Europea.

El valor de la ciberseguridad

En este contexto, la ciberseguridad de las infraestructuras digitales portuarias y, en particular, la protección del dato portuario, adquieren una importancia crucial. Ya no se trata solo de evitar o mitigar el impacto económico y reputacional de una hipotética parada operativa de los servicios esenciales, sino de garantizar la disponibilidad, confidencialidad, integridad y soberanía de la información portuaria.

La clave de los Smart Ports y de los espacios de datos logístico-portuarios no reside únicamente en generar y consumir datos, sino en gobernarlos correctamente: asegurar su calidad, integridad, interoperabilidad y uso confiable. Frente a esta necesidad, y en línea con otros sectores críticos, en los últimos años se ha intensificado tanto el número como el impacto de los ciberataques al sector portuario, especialmente aquellos dirigidos a los datos en los sistemas digitales sectoriales.

Consciente de esta realidad, Puertos del Estado impulsa, desde 2022, el primer servicio gestionado de ciberseguridad sectorial, liderado junto al integrador y aliado tecnológico GMV.

Desde GMV, referentes en ciberseguridad aplicada a infraestructuras críticas, se aportan capacidades de SOC sectorial y una alta especialización adaptada a cada dominio. Este enfoque combina el cumplimiento del marco regulatorio general y específico en materia de ciberseguridad con los principales estándares internacionales y las mejores prácticas del sector, garantizando una protección integral y en evolución constante.

Gracias a ello, las capacidades de prevención, detección, protección, respuesta y recuperación frente a ciberamenazas dirigidas a los sistemas digitales y a los datos portuarios se encuentran en un proceso continuo de mejora y adaptación. Todo ello refuerza la resiliencia del sistema portuario estatal ante los desafíos del entorno digital y consolida su avance hacia los puertos inteligentes del futuro.

Nota al final

1 A falta de un estándar internacional sobre Smart Ports, la norma UNE 178110:2024 es pionera a nivel nacional y define los requisitos mínimos para considerar un puerto inteligente, destacando dimensiones como sostenibilidad, gobernanza, interoperabilidad, conectividad y plataforma digital.