Pedro Alfaro, Axis Communications.
Pedro Alfaro Regional Manager, Southern Europe, Sales Engineering & Training Axis Communications

Soberanía digital y convergencia, pilares de la seguridad

Ciberseguridad de sistemas seguridad física.

Hace casi 30 años nacía la primera cámara IP. Desde entonces, el mercado de la seguridad física ha experimentado una transformación profunda, impulsada por la innovación tecnológica y los cambios estructurales en las organizaciones. En estos primeros meses de 2026, dos fuerzas convergentes están redefiniendo el sector: por un lado, la creciente exigencia de soberanía digital y tecnológica; por otro, la integración definitiva de la seguridad física en la arquitectura de ciberseguridad de las organizaciones. Juntas, estas tendencias no solo transforman las soluciones que se despliegan, sino los criterios con los que se evalúan.

El rendimiento ya no es suficiente. La soberanía tecnológica, el control de los datos y la conformidad con las regulaciones se han convertido en parámetros determinantes en la toma de decisiones, contribuyendo enormemente a redefinir el sector de la seguridad.

La seguridad física ya no es un silo

Una de las transformaciones más profundas de 2026 es la integración de la seguridad física en las estrategias de TI y de ciberseguridad de las organizaciones. Las decisiones relacionadas con los dispositivos de seguridad recaen cada vez más en los departamentos de tecnología, ciberseguridad y cumplimiento normativo. Esto refleja un cambio de fondo: la seguridad deja de ser un perímetro aislado para convertirse en un elemento constitutivo de la arquitectura digital global de la organización.

Esta convergencia modifica los criterios de selección. La compatibilidad de red, la capacidad de integración con las herramientas existentes, la gestión centralizada y el mantenimiento a largo plazo pasan a ser prioritarios. Las cámaras y los sistemas conectados ya no se evalúan únicamente por lo que capturan, sino por cómo se integran, qué datos generan y  cómo se protegen esos datos dentro del conjunto de la infraestructura de TI.

Soberanía digital, del principio a la operativa

Este año, la soberanía ya no es un principio abstracto. Se inscribe en los pliegos de condiciones y afecta directamente a las decisiones tecnológicas. La pregunta ya no es solo qué permite la solución, sino bajo qué jurisdicción opera y a qué dependencias expone a la empresa.

En un contexto internacional marcado por la aplicación extraterritorial de ciertas legislaciones, el control de los flujos de datos se ha convertido en un asunto estratégico. El riesgo ya no es únicamente técnico, también jurídico y geopolítico. Las  organizaciones europeas prestan cada vez mayor atención a las soluciones tecnológicas desarrolladas en el continente, y España no es una excepción.

Arquitecturas híbridas e IA ética, control sin renunciar a la flexibilidad

Los sistemas de seguridad combinan hoy edge computing, cloud e infraestructuras on-premise. El objetivo consiste en distribuir de forma inteligente las funciones según los usos y las exigencias operativas. Esta arquitectura híbrida es también una respuesta directa a las exigencias de soberanía: permite beneficiarse de la flexibilidad tecnológica sin ceder el control sobre los datos sensibles.

La inteligencia artificial también se ha instalado ya de manera definitiva en los sistemas de seguridad, pero su despliegue exige un marco claro. Transparencia algorítmica, argumentación de las decisiones y control de las finalidades son ya requisitos previos. La norma europea AI Act confirma que esta exigencia ética resulta inseparable del rendimiento tecnológico.

En 2026, la clave está en combinar rendimiento, integración y confianza. Las organizaciones que entiendan la seguridad como un eje transversal -digital, física y soberana a la vez- serán las mejor posicionadas para afrontar los retos durante los próximos años.