Juan Carlos Torres, Viten
Juan Carlos Torres CEO Viten Seguridad

Viten Seguridad: 20 años de innovación, confianza y futuro

Seguridad integral

En un sector tan cambiante y competitivo como el de la seguridad integral, cumplir 20 años no es simplemente alcanzar una cifra: es la prueba de haber sabido mantener la estabilidad, adaptarse y mirar hacia delante con visión estratégica.

Cuando fundamos Viten Seguridad en Fuenlabrada jamás imaginé que llegaríamos a convertirnos en una referencia nacional, con más de 2.500 clientes y presencia en regiones como Castilla-La Mancha, Cataluña, Galicia, Andalucía, Baleares y Ceuta. Uno de nuestros hitos recientes es, sin duda, haber asumido la protección del Hospital General Universitario de Toledo, un proyecto que representa la confianza depositada en nosotros.

Esa fiabilidad ha sido siempre nuestra base. No concebimos el servicio como algo puntual, sino como una relación a largo plazo en la que tecnología y personas deben ir de la mano. Nuestra filosofía se sustenta en dos pilares inseparables: la adopción de las herramientas más avanzadas y la inversión constante en nuestro capital humano.

Una nueva frontera

Estoy convencido de que el futuro pasa por entender que el perímetro de protección ya no es únicamente físico. Vivimos en un cambio constante, impulsado por la inteligencia artificial, el análisis de datos y el Internet de las Cosas. Por ello, trabajamos bajo un principio de convergencia: proteger tanto los espacios físicos como los sistemas digitales. La tranquilidad de un cliente ya no puede limitarse a evitar intrusiones en sus instalaciones; debe garantizar también la defensa de sus datos y procesos críticos.

El corazón de nuestra estructura es la Central Receptora de Alarmas (CRA). En nuestro modelo no se trata de un centro que reacciona pasivamente, sino de un verdadero cerebro digital. Hemos integrado algoritmos avanzados y big data para convertirla en una herramienta proactiva, capaz de anticipar patrones y amenazas antes de que se materialicen. Este enfoque reduce los falsos positivos, agiliza las respuestas y libera a nuestros equipos humanos para dedicarse a tareas de mayor valor añadido. Para mí, la clave es clara: la innovación no sustituye a los profesionales, sino que los potencia.

A lo largo de mi carrera he aprendido que, por más que invirtamos en desarrollo (algo que hacemos de forma constante), el verdadero motor de la empresa es el talento. Por eso decidimos crear Viten Formación, nuestro centro de capacitación. De este modo aseguramos que cada empleado domine las soluciones más avanzadas del mercado y pueda sacarles el máximo partido.

De esta forma, este espacio actúa como un centro especializado que no solo capacita de manera continua a la plantilla interna, garantizando que estén actualizados en normativa, técnicas operativas y uso de dispositivos modernos, sino que también ofrece instrucción a alumnos externos.

Estos programas, homologados y adaptados a las exigencias de la Secretaría de Estado de Seguridad, permiten a personas ajenas a la compañía obtener habilitaciones oficiales y certificados de profesionalidad necesarios para ejercer como vigilantes, escoltas o especialistas en sistemas, ampliando así su proyección laboral.

Con una metodología mixta (clases presenciales, teoría, ejercicios prácticos y aulas virtuales), adaptamos los contenidos a los retos reales, desde técnicas de vigilancia hasta operación de sistemas electrónicos.

Fomentamos una cultura basada en la excelencia, la transparencia y la confianza mutua. De este modo, nuestros profesionales no se limitan a seguir instrucciones: cuentan con autonomía para proponer soluciones creativas y tomar decisiones informadas. Gracias a ello podemos operar con más de 50 vehículos y miles de clientes sin perder agilidad ni calidad.

Sé que delegar implica un reto, pero también es la única manera de garantizar una respuesta rápida y adaptada a cada situación. La descentralización de decisiones, apoyada en la instrucción y en la confianza, nos permite mantenernos cercanos a nuestros usuarios.

La empatía como ventaja

Siempre he defendido que la verdadera lealtad no se gana con algoritmos, sino con trato humano. La tecnología nos da fiabilidad, pero es la empatía del equipo la que convierte un servicio en una relación duradera. En un entorno empresarial cada vez más automatizado, el Empathy Report 2025 de Zurich revela que el 73 por ciento de los consumidores evita comprar a empresas que no muestran cercanía.

El estudio, basado en una encuesta global realizada por YouGov entre más de 11.500 personas en 11 países, demuestra que el 61 por ciento de los encuestados estaría dispuesto a pagar más por servicios ofrecidos por compañías que demuestran comprensión. Además, aunque la IA agiliza procesos, el 71 por ciento de los consumidores sostiene que no puede reproducir una conexión emocional genuina.

Estos resultados refuerzan nuestra apuesta. Integramos la comprensión emocional como un pilar estratégico ya que no basta reaccionar ante una incidencia; hay que anticiparse escuchando y conectando. Solo así convertimos clientes en aliados fieles.

Nuestro crecimiento nunca ha sido fruto de la improvisación. Hemos buscado consolidar cada paso. De hecho, el contrato en Toledo es un claro ejemplo, porque no solo nos dio presencia en la zona, sino que también abrió nuevas oportunidades y nos permitió ampliar la cartera.

Estoy convencido de que ninguna empresa puede afrontar sola todos los retos actuales. Por eso apostamos por alianzas con consultores y proveedores especializados. Estas colaboraciones nos permiten ampliar capacidades, acceder a innovación y ofrecer soluciones de seguridad integral que se ajustan a las necesidades concretas de cada caso.

Nuestro compromiso

Nuestra visión no estaría completa sin un firme compromiso con el entorno. Hemos incorporado iluminación LED de bajo consumo, programas de reciclaje, gestión responsable de residuos y una flota que avanza hacia la movilidad sostenible con vehículos eléctricos y de bajas emisiones. No se trata solo de cumplir con una tendencia, sino de ser coherentes con la responsabilidad social corporativa.

Cuando echo la vista atrás y repaso estas dos décadas, veo que nuestro éxito no radica en elegir entre máquinas o personas, sino en integrar ambas con coherencia. La técnica nos ofrece eficiencia y anticipación, pero es el factor humano el que aporta confianza y decisiones complejas en situaciones críticas.

Hoy, con nuestra apuesta por la innovación y con una cultura corporativa sólida, seguimos construyendo un futuro prometedor. No somos solo un proveedor: somos un socio estratégico.

La protección del mañana –y estoy convencido de ello– solo podrá alcanzarse combinando lo mejor de la innovación tecnológica con lo más valioso del ser humano. Ese es el camino que llevamos recorriendo 20 años y el que nos seguirá guiando en las próximas décadas.